Naufragios – ft. David Byrne


Por Aldo Llorens | @aldoelhombre

El naufragio puede ser pérdida, pero también puede ser encuentro. El naufragio puede ser olvido, pero también puede ser recuerdo. Recuerdos de encuentros. Música.

El naufragio de esta ocasión es de un tremendo barco que encalla en las playas de la literatura. Un barco de proporciones similares a las del Titanic, pero con mayor cantidad de millas andadas. Me refiero a David Byrne, un gigante que además de saber tocar más de un instrumento y haberle dado a la música un estilo y legado, sabe dejar de lado ese mundo para hacer libros e incluso participar en la cinematografía.

La editorial Sexto Piso se puso las pilas y el año pasado –recuerden, ya es 2015– se animó a traducir y poner a la venta un libro más de Byrne (recordando que en 2011 había editado “Diarios de Bicicleta”).

El barco llamado David ahora no describe sus andanzas mundiales en vehículo de dos ruedas sino que relata la esencia de la música misma para todos los mortales marineros que a veces abordamos todo de manera un tanto silvestre. En cerca de 500 páginas, relata cómo es que la maquinaria musical avanza: desde sus primeros pasos en África hace millones de años, hasta la creación del iPod; pasando indiscutiblemente por su ejecución y moldeo a la par del contexto que la envuelve.

Evidentemente el barco suele tener deficiencias, un barco de tales dimensiones no puede andar como si nada. El libro es un buen apoyo para complementarse con otras lecturas, pero sin temor a equivocarme podría ser el mejor trabajo disponible que aborde a la música de forma llana, sencilla: navega en aguas pacíficas tratando de evitar tormentas y climas dificultosos.

Tal y como pensaba, Byrne y su “Cómo funciona la música” guardó anclas para otra ocasión, no se estancó, navegó. Movió el timón y se dejó llevar por el agua.