[Reseña] Panda Bear – ‘Panda Bear Meets The Grim Reaper’


Por Uziel Palomino | @uzielpalomino

Es cierto… o tan sólo posiblemente cierto: el nuevo disco de Noah Lennox en su acto solista como Panda Bear, es mejor y más sobresaliente que la discografía entera de la banda que fundó al lado de otros tres apasionados por la electrónica: Animal Collective.

Hace unos días, cuando recién le di el primer play al más reciente trabajo del nacido en Baltimore, –Con un antecedente mayormente positivo por el lanzamiento, ósea, el hype– no estaba tan seguro de que los elogios y aplausos recibidos le hicieran justicia a la producción; en un principio fue incluso abrumador que una grabación con 13 temas tan diferentes fueran parte de un mismo concepto. No fue un acercamiento tan atractivo, pero era el primero. Vueltas al disco después, en Twitter me comentaron que en efecto, ‘Panda Bear Meets the Grim Reaper’ es mejor que todo trabajo del “colectivo animal”.

Aunque tenga que admitir que nunca fui tan fan de los tonos de Avey Tare, Deakin, Geologist y Panda Bear como un conjunto, su cercanía con la experimentación era de esperarse atrevida y hasta cierto punto “vanguardista”. Quizá caiga en el cliché de ser admirador de su trabajo de 2009 con el sencillo “My Girls” como bandera, pero lo que hicieron 3 años después con ‘Centipede Hz’ me dejó aturdido por la integración sonora que nunca pude captar por completo.

¿Qué hay del ‘…Grim Reaper’? Muchos dirán que el quinto álbum del ahora radicado en Lisboa fue influenciado por su adquirida paternidad, y eso puede ser verdad, pero es indudable que la madurez musical que el casi cuarentón de Lennox ha alcanzado es también un factor determinante en la reciente placa; es decir, el hombre lleva haciendo música desde los noventas mientras escuchaba en sus audífonos a productores como Aphex Twin, es justo reconocer que luego de lanzar 9 álbumes de estudio con una banda referente en su género, Noah sabe dónde está plantado.

No se trata de un disco para bailar como descerebrado ni mucho menos para llevar a la fiesta, hablamos de un álbum que aún con un cuidado minucioso en la instrumentación de la electrónica, conforma capas de psicodelia y una marcada orquestación noventera que a ratos pudiera sonar levemente tropical –Vivir en Portugal tiene manifestaciones palpables– pero que finalmente se instala en un golpe experimental certero.

Claramente es una producción modesta, nada radical, y con coqueteos justos al estilo minimal de Noah, aunque también es de remarcar que el poder de las secuencias y lo hipnótico de éstas, crean la atmósfera de todo el larga duración pese a su intencional falta de elementos más preponderantes, orillándose mayormente a melodías en constante pero efectivo loop.

Recomendamos: “Crosswords”, “Butcher Baker Candlestick Maker”, “Mr Noah”