[Reseña] Kill Aniston, ‘Fletxes’ y un remarcable compositor del indie


Por Uziel Palomino | @uzielpalomino

Vaya que ha pasado el tiempo desde que escuché por primera vez la voz de Josué Guijosa, quizás 7 u 8 años aproximadamente. Lo único que sí recuerdo bien, es que lo escuché a la par de dos de sus proyectos más importantes: Sad Breakfast y Kill Aniston, ambos con marcadas diferencias pero igual de exquisitos. Y aunque aquella fase en que la KA solía moverse a base de guitarras acústicas parece haber mutado y el ya añejo ‘Canciones Que Casi Olvido’ no suena tanto, la banda capitalina ha evolucionado notoriamente, crecimiento que se demuestra en el más reciente material que grabaron al lado de Kar Accidents en ‘Fletxes’, un disco en formato split.

No pasaron tantos meses desde el lanzamiento de ‘Hospitales y Funerales’ para poder escuchar nuevos temas y reversiones de la KA, aunque es un hecho que se trata de un material que los viejos fanáticos de Sad Breakfast encontrarán nostálgico a pesar de la abismal diferencia de género entre cada agrupación:

Los 4 temas de Kill Aniston que se alojaron en la grabación del ‘Fletxes’ se anunciaban desde la génesis del ‘Biográfico’ de 2008, -me refiero al sonido y estilo nada más-, e incluso pensé que formarían parte del lanzamiento de hace un par de años; guitarras distorsionadas, movimientos de batería trepidantes, una palpable saturación en varios de los instrumentos de grandes canciones que anteriormente ya habíamos escuchado y ahora eran reversionadas, (“Personas no Cambian”, “Dejando la Ciudad”, “Tendencia al Mar”) y una mayor ambientación en cada uno de los tracks en comparación al pasado LP, ‘Los Divorciados’.

Luego de rodar por toda la república con la exitosísima Gira en Kasas, Kill Aniston regresó con un breve trabajo discográfico que me recordó por qué son una de las mejores bandas del indie en México (refiriendome a su característica como proyecto independiente y no al género), y su creador, Josué Guijosa, uno de los compositores más reales y directos, uno que a través de los años –y me doy cuenta ahora– ha escrito cartas de amor y desamor transformadas en canciones de poco más de tres minutos.

Sí, retomo lo que había planteado antes: Sad Breakfast está presente en esta cinta. La aparición de elementos como agudos solos de guitarra, efectos de delay y ecos, riffs progresivos, golpes fuertes y precisos de tarola, el estruendo del platillo en cada cambio de tonalidad, la sobriedad sonora entre coros, y sobre todo, una lírica cuidada, cruda, realista, quizás cursi, pero siempre vivencial.

Aunque después de todo, es posible que esto no se trate realmente de la brillante presencia de un conjunto de post rock con remarcada ascendencia indie y pedales infinitos, sino del próspero trabajo de un músico fiel a sus inicios y una guitarra bajo el hombro. Al final, ‘Fletxes’ es el álbum que me obligó a desempolvar mis viejos CD’s de Kill Aniston, pues éste es el único que no he comprado.