Al carajo el bloqueador solar, fuimos al Pa’l Norte y de paso nos bronceamos


Por Pipo (I Hate Pipol) | @FelipeRuizR
Fotos: Pipo y Carlos Rosales

Entre el aroma eterno de carne asada y ríos de cheve con etiqueta roja, el pasado 24 y 25 de Abril se llevó a cabo el Pa’l Norte 2015. Éste, comienza a hacer de Monterrey una potencia en la industria de los festivales a nivel nacional, o al menos, en el norte del país. Artistas de talla internacional, distintos escenarios, “morras” regias y buen ambiente… en resumen, vuelvo el otro año. Y en no resumen: Lo chingón, Lo Emotivo, Lo Mamón y Lo Mñeh. Recio pues.

Lo Chingón

El lugar

Para los que ya han visitado Monterrey, sabrán que el Parque Fundidora es un espacio muy chingonsote, aunque muchos sufrieron por las eternas caminatas

Monterrey hood represent

Chingos de música, pero el festival no se quedó ahí. Hubo tianguis, bares y food court; da gusto que brinden espacio a marcas representativas de Monterrey, y no hablo de algún corporativo roba almas, si no los changarritos que empiezan desde abajo y van escalando hasta ser íconos regios.

Los Puercos

Siguiendo las tradiciones de acá (sus razones tienen), la seguridad fue rigurosa en todo el evento. Es casi normal que se den peleas en los festivales, y en mi experiencia, me ha tocado ver que la policía interviene hasta que ya medio se mataron. En este rubro el Pa´l Norte fue más eficiente; al mínimo símbolo de agresión se tomaban medidas, siguiendo una política de “no se quiera pasar de verga joven”.

pal 4 OK

Lo Emotivo

Monterrey, we love you!!!

Se pudo ver como algunos grupos se entregaron completamente al público, Imagine Dragons fue uno de ellos; la verdad yo no soy muy fan y estaba hasta atrás, -sobándome los pies- pero volvieron loca a la audiencia, agitando la bandera de México y con reverencia al público, cosa que no muchos grupos hicieron. Ojetes.

¡Mis Ojitos!

El Pa’l Norte había anunciado grupos sorpresas durante las presentaciones, y aunque muchos sorprendieron al dejarnos saber que aún estaban vivos, el momento más impactante lo generó Big Boy (mis ojos lloran por ti). Al cantar solamente su one hit wonder, los asistentes no pudieron evitar derramar una lagrimita al escuchar la reguetonera canción; tuviste que haber sido 90’s boy para emocionarte.

Norteño Rockerón

Aunque algunos pusieron cara de WTF cuando salió Intocable, muchos sintieron atinada la decisión de cerrar el festival con un grupo norteño, pues resulta que ningún alma se movió hasta que terminaron de tocar, ¡Que chido!

pal 5 OK

Lo Mamón

Pura Cheve deshidratadora

Como es característico, en los festivales reina la cheve y en este caso no fue la excepción. Disculpen lo mala copa, pero es que de repente se te antoja beber un poco de agua, y ahí está el detalle: solo un puesto con botellas de agua para todo el festival… ¡¡UNO!! En todo el desmadre, 2 máquinas despachadoras de refrescos (tibios, por cierto) y una toma de agua. Además, la cheve tenía el mismo precio que el refresco, entonces, obviamente se prefiere seguir tomando cheve aunque vomites, te desmayes y despiertes violado en el intento.

La Carpa Ascendente

Para conocer nuevas propuestas musicales, el Festival incluyo una carpa donde se presentaron artistas como Caloncho, Zombie Kids y The Wookies. Hubo mucha expectación por saber cómo reaccionaría la gente al escuchar nuevas bandas… ¿la verdad? Estuvo medio pinche; las presentaciones estuvieron un poco “desiertas”, algo de bandita muy exclusiva. Las bandas más conocidas lograron recabar algo de fans, pero deja un sentimiento de tristeza ver como grupos que llevan tiempo buscando espacios de difusión fueron menospreciados.

pal 3 OK

Lo Mñeh

“Bailar hasta quemarnos”

En cartelera se promocionaba a Kinky con una presentación “unplugged”, pero la gran popularidad que tienen en su natal Monterrey hizo que la presentación se extendiera muchísimo: tocaron en versión álbum, piezas con la intervención de Ximena Sariñana y hasta la repetición de una de sus canciones en diferentes tonos. Al final, aparece un señor norteño, (discúlpen la ignorancia, yo no supe quien carajos era) y con un bajo sexto empezó a cantar “Bailar hasta quemarnos” hasta que le bajaron las luces y el volumen. Cuando pensabas que ya iba a terminar el acto, una luz volvió sobre él y siguió tocando como si nada. Fue raro.

Surprise Mother Fucker.

Como lo mencioné antes, el Pa’l Norte presumía la presencia de grupos sorpresas en cada día del festival. Debo admitir que fue muy agradable recordar los queridos y viejos tiempos; ver a Crazy Town cantando “Butterfly”, a Coolio con su “Gangsta Paradise”, y a Village People con su típico “YMCA” fue buenísimo, pero la forma de presentarlos no me parece que fue la adecuada. Sólo fue tener un pobre tornamesa en una mesa cubierta con un mantel de kermes. Pudieron haberle echado más ganitas en eso.

No hubo Chichis ☹

No me malentiendan; es muy importante que se respete a todos en un festival de música de esas dimensiones. De hecho, hay palomita en la actitud de las personas, pues se portaron lo suficientemente bien como para no aparecer al día siguiente en la nota roja del periódico. ¡Pero vamos! era un festival de música; es parte del “folklore musical”, digo, las “chichis” siempre son buenas.

pal 2 OK

Conclusión

El Pa’l Norte es uno de los mejores festivales a los que me ha tocado asistir, aunque muchas personas dicen que el año pasado fue superior. Para mí, los artistas, la infraestructura, la logística y todo lo demás, puso en perspectiva el potencial del evento en convertirse en uno de los más grandes de México. Obvio recomiendo que el próximo año se tomen un avión, camión, carrito o burro y se den la vuelta, seguramente mejorará sus expectativas (y las mías) en la siguiente edición. Agradezco a CouchSurfing Monterrey por brindar la orientación, acompañamiento y entretenimiento previo y durante el festival. Y también a Tania Ríos por un fin de semana de cheve y Pa’l Norte.