Grooveshark cierra sus oficinas: sin licencias, sin dinero y sin mesa de ping pong


Por Staff Ultramarinos Co | @ultramarinosco

Existe la más mínima posibilidad de que alguna vez en tu vida, antes de que el boom de los servicios de streaming apareciera, hayas usado Grooveshark. La verdad es que la interfaz era muy sencilla pero muy novedosa hace poco menos de una década. Presumía de una biblioteca musical bastante nutrida y la calidad no era mala en aquel entonces. Lamentablemente para aquellos amantes del tiburoncito, la compañía se acabó; han arrojado sus escritorios por las ventanas, corrieron como locos y finalmente, han cerrado sus oficinas.

¿Cómo un sitio así, – una plataforma de transmisión musical gratuita e innovadora en su tiempo– sucumbe y decide finalizar sus operaciones en esta era? Dinero, derechos de autor, deudas millonarias y nuevos servicios de streaming mejores a primera vista.

Resumiendo, la compañía frenó su crecimiento a causa de la falta de licencias sobre la música a trasmitir, incluso debiendo alrededor de $17 billones de dólares a través de una demanda provocada por una vieja coalición entre disqueras trasnacionales en 2011… y según la ley, Grooveshark ha violado horriblemente los derechos de autor de miles de canciones en su catálogo.

Acá abajo puedes leer el comunicado de la empresa. Adiós groovy groovy, te vamos a extrañar aunque sea un poquito. La competencia por el mejor streaming está sangrienta. *Busca pañuelos e intenta no llorar*

Queridos fans de la música,

Hoy estamos cerrando Grooveshark.

Empezamos hace diez años aproximadamente con la meta de ayudar a los fans a compartir y descubrir música. Pero a pesar de nuestras mejores intenciones, hemos cometido muchos errores. Hemos fallado en asegurar las licencias de los autores correspondientes en la mayoría de la música de nuestro servicio.

Eso estuvo mal. Nos disculpamos. Sin reservas.

Como parte de un arreglo con las disqueras trasnacionales, hemos acordado dejar nuestras operaciones inmediatamente, limpiar toda la información de nuestros servidores y traspasar el dominio de nuestro sitio web, nuestras aplicaciones móviles y nuestra propiedad intelectual, incluyendo patentes y derechos de autor.

En aquel tiempo de nuestro lanzamiento, pocos servicios ofrecieron la experiencia que queríamos y que pensamos merecías. Afortunadamente, ese no es el caso hoy. Ahora hay cientos de servicios amigables, accesibles y disponibles para elegir, desde Spotify, Deezer, Google Play, Beats Music, Rhapsody y Rdio, entre muchos otros.

Si amas la música y respetas a artistas, compositores y a cualquiera que hace posible tener música grandiosa, usa un servicio con licencia que recompense a los artistas y a otros con estos derechos. Ha sido un privilegio conocer a muchos de ustedes y disfrutar de buena música juntos. Gracias por ser tan apasionados.