Cohabitantes del Ritmo. Una Biblioteca Pop – Nostalgia del circo: 10 historias sobre aquel indie


Por José Luis Justes Amador |

1. Una alegre fiesta en un claro del bosque (“Vicente del Bosque” – El niño gusano)

“Yo creo que el indie nació antes de tiempo.” (NC)

Un libro que tenga como centro de la portada al gran, y lamentablemente perdido tan pronto, Sergio Algora, merece ser comprado. Un libro que hable de aquella fiesta eterna que fue el nacimiento, o mejor dicho, la explosión del indie en España, merece ser comprado. Un libro que en forma de biografía oral, engarzando una entrevista con otra de tal modo que se logra una narración (casi) sin fisuras, merece ser comprado. Un libro que cuenta en boca de sus protagonistas cómo fueron aquellos años merece ser comprado. Comprado y leído.

 2. You told me I didn’t care,/ but baby that’s all I see.(“Chup Chup” – Australian Blonde)

“En la movida querías ser una estrella que tocara ante cien mil personas, en el indie querías ser una estrella que tocara ante cien” (Victor Lenore)

De repente, cuando la Movida (así con mayúsculas) ya estaba terminada o, al menos, agonizante, aparecieron unos jóvenes, jovencísimos, que querían algo diferente en las diferentes escenas locales. Locales por dos cosas; porque las escenas eran tan pequeñas y tan diminutas que al principio y por el público existente, no había manera de hacer una gira en buenas condiciones por el país. Y locales porque cada escena estaba tan enfrascada a sí misma que sólo se escuchaban en la radio. Porque aunque todos eran parte de la escena lo más importante era el ego. Ego de los protagonistas de aquella historia que, veinte años después, ha cedido en algunos casos y aumentado en otros.

3. I’m bringing it back/ It’s on the way (“Brains Collapse” – El Inquilino Comunista)

“Y eso acabó enseguida, al cabo de cuatro días se pelearon todos porque resultaba que el rockabilly no quería tocar con el otro que sonaba a Sonic Youth”. (NC)

Con las escenas diminutas, el indie se convirtió en un cajón de sastre (nombre de uno de los programas musicales de la televisión de aquella época) donde cabía todo: del garage, ruidista y olvidado en el libro, a la electrónica, de la más vanguardista a la casera, del pshycobilly acelerado, a los grupos que imitaban a sus modelos, de la Velvet Underground a Spacemen 3, del hardcore al pop más transparente. Todas esas escenas, marcadas además por zonas geográficas, aparecen en el libro tratadas con mayor o menor profundidad

4. Sólo miramos de frente, jamás atrás / y sin embargo / si estamos todos juntos nada nos vencerá (“En bicicleta” – La buena vida)

“En realidad, ‘Pequeño Circo’ son dos libros en uno. La primera parte explica cómo surgió toda aquella escena y la segunda expone la trastienda del indie y detecta las grietas del edificio”. (NC)

Como todos los supervivientes de algo, Lenore en su libro sobre el hipsterío y Nando Cruz en este, todo se ve diferente con la perspectiva de los años. Enfrascados en salir adelante, músicos, periodistas y sellos, las batallas principales eran por la supervivencia, por el reconocimiento de eso nuevo que estaba surgiendo en mil y un lugares al mismo tiempo. Lo que en aquellos tiempos era simplemente la vida, con el paso de los años se convierte en un momento en el que todo lo que podía salir mal salió mal. Por inexperiencia, por ingenuidad, por mala fe de alguno de sus actores.

5. Suelo pensar en aquel aviador / que no pudo evitar el volcán (“Como un aviador” – Family)

“Seguramente el relato del indie lo construyó Radio 3”. (NC)

Con tantos problemas, tanto de crecimiento como de conexión, sólo había un modo –eran tiempos pre internet– en el que todos podían ponerse de acuerdo. O, al menos, encontrarse: la radio. Programas como Disco Grande de Radio 3 fueron los que hicieron posible que gente de ciudades alejadas escuchara los demos o los primeros discos con tiradas mínimas.

6. Vivo mil aventuras sin salir de aquí,/ y yo ya no puedo parar de reír,/ porque sé que tú ves lo mismo que yo, (“Al amanecer” – Los Fresones Rebeldes)

“Las verdaderas estrellas eran los periodistas” (NC)

El indie español, modelo –queramos o no- del indie latinoamericano, fue, como casi todas las escenas, un invento de la prensa, un modo de llamar la atención tanto sobre lo que estaba pasando como sobre aquellos que contaban y defendían lo que estaba pasando. No sólo los jovencitos que llegaban a los medios mainstream (especialmente el siempre necesario RockdeLux, como el mismísimo Nando Cruz sino sobre todo los fanzines que ayudaron a la explosión y la difusión.

7. Parapapapapapapa/ parapapapapapa/ parapapapapapapa / parapapapa… (“Voy a aterrizar” – Nosoträsh)

“Cantando en inglés, tocando rápido, y no tenías problemas. Pero si cantabas en castellano tenías que decir algo”. (NC)

Y la gran división no se produjo, como sería lógico, sobre estilos musicales o modos de actuar por y para la industria (que sí quiso su parte del pastel) sino sobre el idioma. Después de los líricos, y no necesariamente buenos antecedentes de la movida, el indie primero se preocupó de hacer ruido y después del qué decir. Y qué mejor que el inglés para no decir nada. La escena ya estaba dividida: los que cantaban en inglés y no decían nada y los que cantaban en español y tampoco decían nada.

pequeño circo

8. Y todo lo que habíamos hablado/ es todo lo que vamos a perder (“Segundo premio” – Los planetas)

“Aunque no comparto en absoluto la visión de J, lo encuentro un personaje muy interesante”. (NC)

Lo más interesante del libro, y al mismo tiempo lo más complicado para su autor, es su estilo, lo que los ingleses llaman “oral history” (cuando se refiere a un periodo) o “choral biography” (cuando trata de un solo personaje). Lo que hace Nando Cruz es ordenar sus miles y miles de horas de entrevistas en forma de un dialogo imaginario (pero real) entre los personajes de cada una de las escenas locales.

9. Fuerte / fue cuando Nicodemo / pervirtió a San Áspide / aquel verano fatal. (“Fuerte” – Surfin’ bichos)

“Lo que más me ha sorprendido es que en esa época los músicos no hablasen entre sí de dinero”. (NC)

Y, como prometía el autor, no sólo se habla en el libro de la escena sino también de sus grandes fallos y problemas. Y el principal fallo, el principal problema era que no sabían cómo manejar el dinero. Ni los grupos, ni los managers (ellos, sí, pero para su propio beneficio), ni los sellos que no sabían que hacer cuando un disco vendía más de cinco mil copias, ni los promotores de conciertos que nunca sabían qué precio poner a éstos ahora ya míticos (¡¡¡Sonic Youth en Bilbao un miércoles casi gratis!!!!). Los únicos que parecían saber de dinero eran los ejecutivos de la multinacional Warner que quiso (y no le salió) comerse todo el pastel.

10. Cambiaremos de década – ya hemos cambiado de década/ Y yo sigo igual: no soy / De izquierdas ni de derechas / Yo solo soy indie, fan de Los Planetas / Y vamos más lento que el pasado nos alcance… (“¡Son los 90!” – El pardo)

Como dice una de las voces del libro, aquella fue una época “sin más ambición que el puro disfrute”.

¿De quién habla el libro? Basta echarle un ojo a la contraportada. No están todos los que son, pero son todos los que están: Acuarela, Astro Discos, Astrud, Australian Blonde, Automatics, Aventuras De Kirlian, B-Core, Bach Is Dead, Bam Beef, Cancer Moon, Caroline, Círculo Primigenio, Corcobado, Corn Flakes, Diario Pop, Disco Grande, Doctor Explosión, Dover, El Colectivo Karma, El Inquilino Comunista, El Niño Gusano, El Regalo De Silvia, Elefant, Eliminator Jr., Estudios Odds Family, Festival De Bullas, Fib Flor De Pasión, Grabaciones En El Mar, Green Ufos, Iluminados, Jabalina, Kool’zine, La Buena Vida, La Fábrica Magnética, La Imagen, Lagartija Nick, Las Lágrimas De Macondo, Le Mans, Long Spiral Dreamin’, Los Bichos, Los Clavos, Los Enemigos, Los Fresones Rebeldes, Los Hermanos Dalton, Los Planetas, Los Valendas, Malsonando, Manta Ray, Maravillas, Migala, Mondo Brutto, Munster, Nacho Vegas, Nitsa, Noise Pop, Nosoträsh, Paperhouse, Parkinson D.C., Patrullero Mancuso, Penelope Trip, Pribata Idaho, Primavera Sound, Radiation, Rca, Rockdelux, Romilar-D, Ruta 66, Sex Museum, Sexy Sadie, Siesta, Silvania, Spicnic, Sr. Chinarro, Stamp, Strange Fruit, Subterfuge, Surfin’ Bichos, The Frankenbooties, Usura, Vancouvers, Warner Chappell.

Más de 900 páginas sobre unos tiempos que ya no volverán salvo en la voz de sus protagonistas.

Ficha
Nando Cruz
‘Pequeño circo. Historia oral del indie en España’
Contra, 2015

“Cohabitamos el ruido, el filo de los altoparlantes” (Daniel Bencomo)
‘Cohabitantes del Ritmo. Una Biblioteca Pop’ es una columna de José Luis Amador Justes