Luis Cerón: “Lo importante es que si te gusta la música, eres bienvenido en Boiler Room”


Por Jona Moreno | @Jonamorenoc

A cuatro años de haberse fundado en México, hoy día, Boiler Room es una de las plataformas musicales más extensas y completas sobre la faz de la tierra. Una fonoteca digital que a través de streamings, quedan asentadas y documentadas cada una de las sesiones recorridas por más de sesenta países. El concepto que inicialmente se dirigía hacia la música electrónica underground, de repente dio un giro estratosférico que engloba ya a miles de proyectos.

Nicolas Jaar, Lone, Panda Bear y Caribou han sido partícipes de esta estructura, donde también se ha marcado un sendero importante para que bandas completas como Savages, puedan exponer su talento y no haya exclusividad de algún género.

¿Pero cómo es que una fiesta o un venue “secreto”, detona tanto interés sobre la gente?

Las herramientas digitales, constantes actualizaciones y el internet, han logrado comunicar el proyecto de manera precisa, en tiempo y forma; es así, que a través de Boiler Room, se genera una red mundial de escuchas como de expositores, donde con un solo clic se llega a lugares nunca pensados.

Por ello, platiqué con Luis Cerón, figura, curador y encargado de la expansión de Boiler Room Latinoamérica, y así lograr disipar varias dudas sobre este movimiento: ¿Cómo es que se hacen estas fiestas? ¿Quién interviene y colabora? o ¿A quiénes van dirigidas?… Todas estas incógnitas y más, -que en cierto aspecto a veces quedan de lado- fueron parte de una nutrida charla.

¿Qué podrías contarme acerca de ti… actualmente en qué andas metido o de qué van tus actividades?

Trabajo para Boiler Room Latinoamérica, y también tengo una agencia llamada “Trocadero”, ahí llevamos cosas desde los Frikstailers, Chancha Vía Circuito, Dengue Dengue Dengue!, Sanfuentes, Thristian, entre muchas cosas más. Es una verdadera bestia la agencia (risas).

¿Cómo nace tu relación con Boiler Room y de dónde comienza todo?

Este proyecto de “Trocadero” comenzó hace cinco años, y por la misma agencia surgió un acercamiento para hacer Boiler Room, donde a la fecha son ya cuatro años recorridos. Lucía Anaya, quien es una socia mía, estuvo de acuerdo conmigo y surgió la idea de planearlo, entonces me dijo “va, hagámoslo, yo tengo un amigo que era dueño de una disquera”… ella le escribió y fue de la manera que nos conectaron con ellos, así de fácil se dio.

Suena muy divertido, pero dime, ¿Qué hay acerca del tema de los venues y cómo se trabaja en México a diferencia de otras locaciones para hacer estas fiestas?

Creo que tratamos de aprovechar muchos espacios que son arquitectónicamente únicos en México, entonces, explotamos estos lugares que bien podrían venir de una época colonial o del nuevo postmodernismo y minimalismo mexicano… hay un estilo único y muy nacional. Tratamos de englobar esta parte junto con el talento que podemos exponer, entonces si traemos un headliner extranjero siempre resaltaremos también al talento nacional. Es lo mismo que pasó en Argentina: todo ha sido talento nacional, y en Chile se manejó de la misma forma, a excepción del show de Francesca Lombardo. Uruguay hace prácticamente lo mismo.

Te explico: la manera en la que hemos tratado de distinguir nuestro trabajo a diferencia de Europa, -donde hay muchos carteles, países y proyectos- no recae específicamente en un país, nosotros tratamos de que cada sesión en México sea muy concreta y precisa en cuanto a lo que sucede en la ciudad en turno. Europa podrá tener mucha diversidad entre sus países, pero a nosotros nos basta con cruzar de estado y tener ya otra perspectiva. Se trata de resaltar lo que mejor suena.

Nuestro interés no es que la gente esté ahí nada más, sino que también lo vea desde casa y obviamente, mientras los asistentes generen ese buen ambiente, todos los demás usuarios querrán estar ahí en vivo. Es algo cíclico”

“Resaltar lo que mejor suena” es quizás un concepto algo caprichoso o ambiguo, -pues para algunos puede no serlo- ¿Cómo realizan estas curadurías o de dónde sale todo el talento expuesto?

En las cosas que nos gustan, así de simple… si nos gusta entra. Hay muchos talentos que han pasado por Boiler Room que la verdad muy poca gente sabía de ellos; nosotros escuchábamos su música y empezamos a invitarlos. Si alguien nos recomienda algo también estamos muy abiertos, tanto de amigos como de promotores o djs, creo que todo esto hace que tengamos una extensa gama de propuestas.

Entre esa gama, ¿Qué consideras que es lo que los catapulta [a Boiler Room] hacia la originalidad o qué diferencia aparece ante un festival o un club? Y de igual manera, ¿Qué hay al respecto sobre la interacción que se genera dentro de esta atmósfera?

De alguna forma, un festival y un club son igual de interactivos; Boiler Room posee eso, pero a un nivel digital o de redes sociales. Creo que es algo que pasó sin querer, pero sucede mucho que hasta la misma gente no interactúa entre sí, están más enfocados en el tema de salir en cámara y es muy raro… igual que si vas a un festival, donde ya sabes que el género musical puede ser muy evidente; la diferencia de Boiler Room es que es muy ecléctico, entonces puedes escuchar algo muy acid o tribal dentro de una misma sesión, y esto ayuda diferenciar el sello de un festival. Todo se debe a que somos muy abiertos y dicho sello invita a que todo el mundo se sume, es por eso que funcionamos al contrario de un club que es más selectivo o llena sólo un perfil, y además tienen bien definidas sus metas… como un Corona Capital, que es un festival mucho más fresa y un Vive Latino que es más para el barrio. Nosotros en cambio, tratamos de darle espacio a todo tipo de proyectos sin ninguna etiqueta y donde lo importante es que si te gusta la música, eres bienvenido en Boiler Room.

Comentas que todo mundo puede ser parte de este movimiento, ¿Cómo es el proceso para presentarse en una sesión de Boiler Room en tiempo real y cuál es el papel que desempeñan los asistentes?

Usualmente cuando una marca comercial no está involucrada y es una sesión completamente hecha por Boiler Room, se abre un registro que está programado para escoger automáticamente doscientos nombres de forma aleatoria… cuando es en colaboración con alguna empresa, ellos son los que se encargan de regalar cortesías y abrir la asistencia. Mantener la exclusividad no es algo tan cerrado como parece; nuestro interés no es que la gente esté ahí nada más, sino que también lo vea desde casa y obviamente, mientras los asistentes generen ese buen ambiente, todos los demás usuarios querrán estar ahí en vivo. Es algo cíclico.

Finalmente, ¿hacia quiénes se dirige Boiler Room… cuál consideras que es el sector más fuerte o donde perciben un mejor resultado?

Depende, porque hay sesiones como las de Grimes o Skepta que son muy rudas o muy violentas… este podría ser un sector fijo y nada más. Hay también series más deep house; muy de ondas como Richie Hawtin. Sobre el público, he observado que ahora nos ve mucho milennial, pero creo que eso siempre dependerá de la sesión. Es decir, no porque a alguien le guste el dubstep y el reggae, no disfrute de una sesión más disco. Todas tienen su buena audiencia, creo que hasta ahora, todo ha funcionado.