“Subway Symphony”, el deseo de James Murphy por musicalizar el metro de Nueva York


Por Staff | @ultramarinosco

James Murphy es un genio, todos lo sabemos, lamentablemente, es muy posible que se le impida realizar una de sus más grandes creaciones –y de las que quisiéramos un cachito en México–: musicalizar el metro de la ciudad de Nueva York.

Imagínalo: vas llegando a la estación, tienes un poco de prisa por alcanzar la primera clase o para que no te corran de la chamba –como suele pasar–, sacas tu tarjeta o acomodas el boleto que traías en el bolsillo, pasas el sensor, y el torniquete produce un sonido creado por el ex LCD Soundsystem. ¡Está chingón! ¿no?

Subway Symphony, el proyecto con el cual el productor estadounidense se ha aliado con Heineken, es ambicioso, pues además de planear la sonorización de los torniquetes cada que un usuario se dirija a los andenes, es un proyecto que lleva más de 20 años en la cabeza de Murphy. Para su mala suerte, el MTA de Nueva York (Metropolitan Transportation Authority) se ha puesto de modo y al parecer, esto no sucederá pronto.

El sitio Gothamist publicó recientemente –y a través de una entrevista con un trabajador de seguridad del metro– la razón del rotundo rechazo, y bueno, es bastante lógica: ese tonito o beep característico que realiza el torniquete cada vez que has pasado por él, es un elemento que ayuda a las personas con discapacidad visual a poder transportarse, por ello, la renuencia a transformar las estaciones en algo así como obras de arte.

La gente que trabaja en el metro sabe quién es James Murphy, y claro que apoyarían semejante proyecto por el bien de un mejor ambiente en las estaciones, sin embargo, las reglas son las reglas, y no puedes perjudicar a quienes necesitan de una guía sólo por un capricho sonoro que a todos nos gustaría tener. Y aunque la respuesta ha sido hasta ahora, un horrible “no”, puede existir todavía la forma de charlar y optar por ciertas alternativas que simplemente sean amables para todos.

Ya si no quieren, en México nos haría un gran favor el señor Murphy. Nomás que eche un vistazo cuando el metro está repleto de godineitors y vagoneros sin instintos… en hora pico, claro.