Mac DeMarco quiere que vayas a su casa en Nueva York y se echen un café; ha de ser muy buen barista


Por Staff | @ultramarinosco

Ha pasado muy poco desde que el más reciente material instrumental de Mac DeMarco fue lanzado al mercado; incluso el canadiense aseguró que se trataba de “un disco para poner en las parrilladas”… le creímos y hemos seguido sus indicaciones. Pero para instrucciones, las que colocó en su siguiente mini álbum, pues si te pones buzo, puedes lanzarte a echar café con Mr. DeMarco. Bueno, si quieres, tampoco es obligación.

‘Another One’ -el disco del que estamos hablando- saldrá oficialmente el próximo 7 de agosto, pero como la gente es bien densa y anda filtrando las novedades antes de tiempo, muchos ya pudieron escucharse todo lo nuevo de Mac, incluyendo una nota de voz que se integra al final de la canción “My House By The Water”, donde el alegre guitarrista comparte la dirección de su casa en Nueva York, invita a todos a dicha residencia, y promete prepararle un café a quién sea que vaya.

Es neta. Pues en entrevista para el Wall Street Journal, Demarco aseguró que alrededor de 30 personas ya le fueron a exigir su tacita bien cargada.

¿Tan fácil?, ¿nomás llegamos, le pedimos que nos deje pasar, y nos hace un café? Suponemos que sí, pues además de señalar la cantidad de gente que ya fue de tragona a su casa, DeMarco aseguró que quienes consideraron siquiera pasarse por ahí debieron a) haber escuchado todo el álbum, b) ser grandes fanáticos y c) saberle a la ciudad, pues su domicilio está en una parte muy extraña de Nueva York.

Así que si ya te bajaste el disco de pirata, lo menos que puedes hacer es escucharlo todo, ver dónde vive Mac DeMarco, buscar un vuelo a Nueva York, no hacerte güey y aprenderle al GPS o al menos comprarte un mapa de la ciudad, tocar el timbre, y llevar el azúcar para el café. O simplemente sólo buscar su casa por morbosón que eres. Igual, ni hace tan buen café. No vaya ser que sí y empiece a abrir sucursales cafeteras para dejar la música. No nos conviene.

Vía Pitchfork