[Reseña] Hexagrams – “Soft Drugs” (o cómo viajarte con dulces de colores)


Por Samuel Nava | @stupidtobegin

Si como nosotros, ya tienen saturado su reproductor con bandas de guitarras distorsionadas, dulces y bien pensadas melodías, y psicodelia disfrazada de pop, deberían agregar una más a su lista: Hexagrams.

Oriundos de León, Gto y liderados por Kevin Cervera, ‘Soft Drugs’ es el lanzamiento debut del cuarteto, y tal como su nombre lo indica, este material es un viaje suave y colorido, capaz de provocar sensaciones de placer y felicidad, y que a diferencia de las cosas que sueles meterte, no afecta tus neuronas a un nivel tan destructivo… aunque después de entrarle no vas a querer dejarlo.

Luego de un EP con tres canciones y algunas grabaciones en vivo, el proyecto de Kevin se convirtió en una banda y el resultado salta a la vista: se percibe una mayor riqueza y un mucho mayor aporte de cada uno de los instrumentos en los temas, aunque quizás el principal cambio es que las piezas del ‘Soft Drugs’ tienen más carga shoegazera y menos dreampopera.

Curiosamente, la canción homónima al álbum es una de las más fuertes, con los momentos más altos y las guitarras más densas de todo el disco; si tuviéramos que elegir, seguro “Soft Drugs” sería ese LSD que te da miedo engullir apenas empezada la fiesta, pero ese mismo en el que sabes que de sobrevivir, todo lo demás será como tragar pastillitas de colores. Y sí, todo eso ocurre apenas en la segunda canción del disco, lo cual es una buena señal de lo que se viene.

Shoegaze de colores es lo que ofrecen los Hexagrams en su debut: canciones mayormente instrumentales donde ni voces ni letras hacen falta para ponerle sabor a lo que hacen, si acaso se alcanzan a percibir coros etéreos como en “Leilah”, y en donde la voz sí está presente (“China Doll” y “Disappear” nos encantaron) los versos se vuelven uno con los riffs, haciendo casi ininteligible el recurso de la lírica.

Nueve canciones en las que las atmósferas distorsionadas, las voces y las melodías se funden y entregan un sólido álbum debut, seguramente de lo mejor que la escena nacional nos dejará este año… y no lo decimos sólo porque nos gusta el shoegaze, sino porque estamos seguros de que con el tiempo necesitaremos drogas más duras. Sólo confiamos en que Hexagrams nos pueda proveer de ellas.