[Reseña] The Vaccines – ‘English Graffiti’


Por Uziel Palomino | @uzielpalomino

La verdad es que es muy difícil poder justificar a “esa banda” que prefiere armar su disco a base de guitarrazos sin sentido, que a aquella otra que antepone el no dar por gratuito ser unos dementes del riff clásico; The Vaccines no son el caso, pero el miedo tan terrible que provocaría el tercer disco de los ingleses se resumía a eso, especialmente desde su inicial bandera como proyecto: “colocar al indie británico en las listas de popularidad”… de nuevo.

Justin Young y compañía, optaron por quizás, una de las mejores opciones al llegar al tan temido tercer lanzamiento: sonar a la actualidad. Y eso parece raro, pero luego de un par de grabaciones en las que cualquiera de los temas jamás caducaría, el cuarteto se dio cuenta de que bueno, era un mero capricho.

El garage se quedó muy atrás en comparación a su ‘Come Of Age’ de 2012, y mucho más rezagado de su debut de un año antes, claro, en ese sentido; hay aún algunos esbozos de este espíritu “ramonero”, o de esta suciedad que viene de un rock de guitarrazos duros, pero la agrupación cambió, se fue más hacia la experimentación de tonos sutilmente psicodélicos, su profundidad en el uso de las cuerdas se siente más crecida y en un mayor contexto… en un intento de explotar con mesura probablemente. Existe pues, un balance exquisito entre temas mucho más contemplativos y la distorsionada soltura tradicional de The Vaccines, incluso, con temas como “Give Me a Sign” –que por cierto, de mis menos consentidas– la influencia del rock ochentero más empalagoso está presente.

Se dejaron en algunas, pero en otras, los de Londres se sienten como enormes experimentados; llegaron al estudio con alrededor de 50 canciones, de las cuales, piezas como “Dream Lover” –Justin Young cree que es la canción más grande que ha hecho- y “Want You So Bad” ya se pensaban en la edición final… dos de los mejores temas del álbum. O al menos, de mi selección. Coincidencia o no, las baladas o los tracks que sonarían lejanísimos al conjunto hace unos años, son posiblemente los mejor producidos: “Denial”, “Stranger” y “Maybe I Could Hold You”. Los tres, y en su caso particular, poseen la experimentación adecuada, un uso inteligente de sus instrumentos y un atrevimiento por sonar a unos Vaccines inusitados.

El único premio al que les faltaría ser nominados es al que podrían aspirar este año, –al menos, la mención– pues un Mercury Prize no se percibe tan lejos y el ‘English Graffiti’ se siente capaz e idóneo y con tan sólo unas pocas apuestas mínimamente mal logradas.


Publicado originalmente en BOMB MEDIA
donde el contenido es una bomba.