Urban Cone: electrónica sueca sin necesidad de pisar el club


Por Uziel Palomino | @uzielpalomino

Nadie lo creería, pero Suecia es uno de los países que más crea y exporta pop en el mundo; claro, hay de buen pop, a cosas bastante desechables de las que no quisiera uno ni enterarse, pero en general, es una entidad bastante prolífica en ese sentido. Y no, no estamos hablando de los ya extintos Swedish House Mafia (que por cierto, eran más de esta onda del rave) y su “gran legado” en el país, sino de proyectos emergentes como Urban Cone, un quinteto formado en Estocolmo que hasta ha experimentado con sonidos reales de animales en sus temas.

Con una cortísima carrera de menos de cinco años, los suecos se han establecido como una de las propuestas más interesantes de Europa con el lanzamiento de su más reciente ‘Polaroid Memories’, su segunda entrega discográfica –y la continuación de un EP y un previo disco–, misma placa que combina lo mejor de la electrónica de grupos como Passion Pit, Empire of The Sun (con quienes han compartido escenario), Chvrches y algunos otros similares que basan el electropop en su composición.

Nota: su música no es para el club, ni tampoco se trata de reinventar la escena de la electrónica, de hecho, ni siquiera son un conjunto del tipo; hay bases de sintetizadores muy bien ejecutadas que podrían ir de lo más dance hasta tonos de distorsión levemente industrializados –muy, muy leve–; la integración de punteos de guitarra es básica en la banda, incluso con un parecido lejano a Two Door Cinema Club; los teclados se asemejan mucho a los usados por grupos como Foster The People, por ejemplo, y los ganchos demasiado pegajosos rematan la mayoría de sus canciones.

En general, el quinteto conformado por Emil, Rasmus, Magnus, Tim y Jacob, se mantiene en un pop que para muchos, pudiera ser cansado; muchos de los tracks rayan en lo dulce, en lo meloso… es una agrupación cursi a final de cuentas, pero temas como su sencillo-casi-himno “Sadness Disease” los proyecta como una de las promesas mejor guardadas de Suecia. ¡Ah!, y eso que se escucha al inicio de dicho tema es el sonido de un delfín con una pila de procesos y edición interminable. Además, bien podría ser ésta una de las mejores canciones del año.


Publicado originalmente en BOMB MEDIA
donde el contenido es una bomba.