Sky White Tiger: “La gente ama el dramatismo en el escenario, te quieren ver como un personaje”


Por Uziel Palomino | @uzielpalomino

Las credenciales de Louis Schwadron son ya bien conocidas; ha toureado con una pila reconocida de artistas que van desde St. Vincent y Grizzly Bear, hasta grabar sesiones con Elton John o Radiohead… no digamos la década que pasó conformando The Polyphonic Spree (una banda coral gigantesca de rock). Pero los números, documentos o la experiencia adquirida, son sólo una transformación a su acto personal y redentor, uno en donde el invocar a una criatura mítica fantástica –y que lleva por nombre el de Sky White Tiger– es sólo parte de un espectáculo que él mismo considera “arriesgado”. El originario de Brooklyn ha lanzado recién un segundo EP titulado ‘Child Of Fire’, misma grabación que a través de una gama más electrónica, se enfila hacia un posible e inmejorable futuro álbum debut.

Hablamos con el neoyorquino acerca de la mutación de su viejo sonido, de su figura como un compositor “cuentacuentos”, del dramatismo de los actos en vivo y su fascinación por la ciencia ficción:

Tu más reciente EP, ‘Child Of Fire’, luce muy diferente a tu pasado trabajo; desde la portada te da una impresión de que existe una influencia a lo “Bowie”, tal vez una evocación a una era del Ziggy Stardust… ¿es este personaje –el que se encuentra en el disco–, el protagonista del EP a través de ti? Es decir, tienen cierto parecido…

Podríamos decir que es él [Child Of Fire], pero en realidad es uno de tantos personajes que suelo crear y que, en esta ocasión, salió a relucir en el EP, no sólo en la portada, sino en las letras; la idea de ponerme a mí mismo en el arte del disco es algo que normalmente no hago, entonces, esta es una forma de hacer algo más grande y trasladar una pieza de mí en otro concepto… pero eso también está relacionado en cómo escribo mis letras: no lo hago para mí directamente, no estoy diciendo en mis canciones “mi novia me ha dejado”, no porque esté mal, pero prefiero hacer una historia de ello, una en la que pueda recurrir a personajes, metáforas… lo que sea. Creo que hablo a través de un estilo que luego puede volverse cinemático o teatral, es difícil establecerlo.

Otro gran cambio del ‘Child Of Fire’ es que se hizo más sintetizado: posee un toque electrónico mayor que tus otras producciones –mismas que recordaban un poco del sonido de Radiohead–, pero, ¿qué inspiró esta cara del proyecto?

Es una mezcla de muchas cosas en realidad… y claro que si hablamos de Radiohead como una influencia en el primer álbum, sí, y me atrevería a decir, ¿quién no ha sido influenciado por ellos en algún punto?, pero supongo que una parte de la respuesta podría ser en torno a mi voz; quería que tuviera un mejor lugar, más protagonismo, ya sabes, un tono que pueda llevarte a muchos lugares… quería hacer cosas más espaciales y transportarme a mí mismo. También tiene mucho que ver con la evolución natural de la música: en este momento los géneros son sólo una etiqueta, y si sabes cómo, puedes añadir un montón de instrumentos, samples y más cosas a tus canciones, aún si el resultado llega a sonar más “electrónico”… y mucha gente está en contra de eso, es ridículo. Una buena canción lo será siempre, como sea que esté hecha.

Además, es una buena fuente de recursos para una sola persona…

He descubierto que en las giras, y cuando no tienes tantas posibilidades de gastar mucho, trabajar con sintetizadores, cajas de ritmo o efectos, te reduce muchos costos: ves a James Blake componer con su teclado y nada más, y tanto en vivo como en estudio, el hombre suena como una banda completa… es una ventaja enorme tener tanta flexibilidad en la forma de crear, y bueno, la electrónica es emocionante también.

“Tocar con St. Vincent fue siempre una experiencia muy teatral […] piensas en artistas como Björk y no puedes sacarla de ese contexto, ella lo ha llevado al límite siempre”

La forma en que compones parece estar inspirada en una especie de figura de cuentacuentos –pero de ciencia ficción– y tus últimas piezas suenan más pegajosas, casi como pequeños himnos, ¿cómo lograr eso?, ¿es esta la fórmula a seguir para el siguiente álbum?

No lo sé muy bien, ya lo veremos, pero como compositor nunca he sido tan tradicional, escribo tal vez en partes, pero nunca me he propuesto hacer un himno como tal, creo que más bien –y como dices– soy un cuentacuentos… ese es mi deber como músico, pero también es sólo un elemento de todo lo que involucra crear una canción… a la gente le gusta cantar contigo, y lo que a veces llamamos “himno”, quizás sea una manera más fácil de traducir qué tanto nos identificamos con una canción.

Hace poco leí un artículo en donde hablas acerca de tus 5 mitos fantásticos favoritos y cómo estos se relacionan a tus canciones, supongo que también tienes un interés nato en la literatura, ¿qué tanto te influye al momento de componer?

Bueno, leo libros de todo tipo, pero creo que lo más importante son las historias que se han creado no sólo en la literatura, muchas de ellas sobrepasan el tiempo, no caducan, y esa es la clave. Cada generación tiene su propio Star Wars por ejemplo, no en la misma forma es obvio, pero sí en esencia… estas narraciones se repiten porque al final, tendemos a repetirnos a nosotros mismos y hacer pequeños cambios para mejorar. Ves a Romeo y Julieta, y es una historia de amor básica, los personajes están dentro de ti porque ya los conoces, los traduces luego a tu vida y a tus creaciones para explicar el mundo a través de ti, eso es genial y lo ves todos los días en la música: “este tipo está tratando de acercarse al amor, de alguna forma debe lograrlo” y es una historia que escuchas en la mayoría de las canciones –pero creo en una forma más libre–. Pero si me preguntas qué ideas influenciadas por algunos libros o autores he tenido, bueno, sumergirme al mundo marino y pelear con demonios pueden también ser una metáfora del mundo real.

Hablando acerca de tus shows en vivo, son conocidos por ser grandiosos y muy entretenidos, ¿trabajar con figuras como Thom Yorke, David Bowie o St. Vincent te inspiraron en ofrecerte como un personaje en el escenario y al mismo tiempo, regalarle más al público?

¡Claro! te influencian bastante, incluso antes de que comenzara a tocar, asistía a muchos conciertos, veía como el artista se paraba ahí arriba y te imaginas a ti en esa situación, por ejemplo, tocar con St. Vincent fue siempre una experiencia muy teatral, y te das cuenta de que convertirte en una presencia tan fuerte le transmite diferentes emociones a la gente, reciben algo más… y tal vez en los 90’s no era tan cool hacer eso, pero piensas en artistas como Björk y no puedes sacarla de ese contexto, ella lo ha llevado al límite siempre, está rodeada de mucho misticismo y drama, sus fans aman eso de ella. Creo que muchos tratamos de retomar eso en los shows, hasta Kanye West está dando conciertos cada vez más grandes. Madonna siempre lo ha hecho. En general, la gente ama el dramatismo en el escenario, te quieren ver como un personaje, es parte de dar un gran concierto.

¿Y dónde sería un lugar único o especial en donde Sky White Tiger pueda invocar ese dramatismo en el escenario? Claro, uno en donde no hayas estado jamás…

¡Wow! Eso es bien interesante, no sabría con exactitud porque imagino mucho con mi música. No he ido a Grecia; veo grandes estructuras, templos antiguos, no lo sé, tal vez un enorme lago con una arquitectura muy imponente.

Acerca de tu video para “Don’t Matter Much”, aparece una nave espacial y algunos escenarios alienígenas, ¿crees en la existencia de una forma superior fuera de la tierra, en alguna energía más allá de nosotros?

Definitivamente, ¿tú no?, aun no entiendo el mundo que nos rodea, creo que nadie lo hará, y su misterio seguirá siendo enorme. No creo que existan esas naves espaciales que vemos en la ciencia ficción y que se estén llevando nuestras vacas mientras hacen figuras en los campos, pero creo que no estamos solos, esa es la cuestión, debe haber más formas de vida afuera.

Sé que amas la ciencia ficción, pero ¿cuáles serían tus series o películas favoritas del género?

¡Qué difícil, no me hagas esto!, creo que Twilight Zone, la verdad hay muchísimas, pero creo que me ha sido más valioso haber escuchado bastantes audios de los 50’s ¿sabes? Tenían todas estas ideas que te comentaba: naves redondas, la gente viviendo en los campos, apariciones raras en las cosechas, personas abducidas… me causa una mayor impresión esa narrativa, lo saboreo más porque es increíble y más libre para el escucha. Aunque es cierto que la televisión está regresando mucho a la ciencia ficción para volverla más interesante, es un género muy difícil: cualquiera puede conseguirse a alguien que le haga unos buenos efectos, pero la trama, ahí está todo. Igual que una canción bien escrita.