Ulises Hadjis: “El mayor daño que las redes han hecho a la industria es crear una falsa popularidad”


Por Yu Nava | @yurisnuclear

El músico venezolano, Ulises Hadjis, está de gala con la presentación de su tercer material discográfico titulado ‘Pavimento’, mismo que está bajo la producción de Andrés Levin y fue coproducido por Juan Manuel Torreblanca. Ulises, con los pies bien puestos en la tierra, no le da pena admitir que la primera vez que tocó, lo hizo para cuatro personas, y ahora con un nuevo material en puerta, seguro las oportunidades le han sumado en la industria musical, pues desde ‘Cosas Perdidas’ demostró su creatividad a la hora de componer.

Pero eso no fue lo único de lo que nos platicó el venezolano, también nos dio su opinión sobre distintos actos musicales como Arjona (sí, el insufrible), Zoé, Javiera Mena, la decadencia del disco, y por qué el Vive Latino sigue invitando a las mismas bandas latinas de siempre como headliner.

¿Qué nos puedes decir de ‘Pavimento’?

Estoy muy emocionado porque es mi tercer disco pero el primero que grabo en México, el productor es Andrés Levin (Ely Guerra, El Gran Silencio) y tiene trece canciones que coproduje junto a Torreblanca, además de que tuve grandes invitados: GEPE, Esteman y Juan Pablo Vega.

¿Qué diferencia hay entre tus discos pasados y este?

Anteriormente escribía sobre historias que se me ocurrían, ahora con ‘Pavimento’ las letras han madurado y hablan sobre reflexiones, en discos pasados la lírica era un poco adolescente; incluso tuve más participación en las canciones porque siempre las dejaba algo inconclusas para que amigos me ayudaran a completarlas.

¿Qué le hace falta a Venezuela para crear una oleada musical tan fuerte como la de ahora Chile? 

Venezuela es un país que está a punto de una guerra civil, está en ruinas… a comparación de Chile que está con un esplendor económico y da becas a músicos para que hagan discos y giras, en Venezuela eso sería imposible. Además, en Venezuela los músicos piensan que para triunfar a nivel mundial primero tendrían que empezar por su país, cuando en realidad no es así, muchos de nosotros venimos a México sin ser nadie, pero eso es una idea imposible para los venezolanos porque volar a cualquier país es muy caro, así que prácticamente lo que se necesita es que la nación levante la cabeza económicamente. Lo que a muchos nos ayudó es que hemos venido muchas veces aquí e hicimos amistad con mexicanos, lo que nos permitía construir una red de músicos.

La mayoría sólo escriben sobre artistas que saben ‘generarán views’, no se arriesgan a promocionar a un músico porque valga la pena, les da miedo. Hace falta una crítica musical que guíe al público…”

¿Qué piensas del cambio que las redes sociales y el consumo digital han generado en la música?

Es un arma de doble filo, así como puede ayudarte a dar a conocer tu proyecto, también propicia que los medios sólo den paso a bandas que manejen buenos números en sus redes sociales; la mayoría sólo escriben sobre artistas que saben “generarán views”, no se arriesgan a promocionar a un músico porque valga la pena, les da miedo. Hace falta una crítica musical que guíe al público para que se entere qué banda vale la pena escuchar, no qué banda es más popular; Arjona te llena mil auditorios si quieres, pero su música es terrible. El mayor daño que las redes le han hecho a la industria musical es crear una falsa popularidad y crear conceptos efímeros; quizá se les puede admirar el hecho de que –como muchas otras agrupaciones– comienzan desde abajo, pero a veces eso no significa que sean buenos. La industria está cavando su propia tumba porque no hay un sentido crítico, ahora se apoyan todos los proyectos cuando quizás no debería ser así.

Y el formato del disco también está cambiando…

El disco no hace más que decaer porque a estas alturas a pocos les gusta comprar uno, incluso para las bandas la idea de hacer uno ya no es tan convincente… muchas de ellas terminan por hacer canciones que ni a ellos les gusta por completar un CD; sería mejor empezar a cambiar, hacerle como los reguetoneros que lanzan sencillos sin necesidad de sacar un álbum. La idea del disco aún me gusta a mí, pero igualmente deberíamos apoyar a proyectos que se interesan por EP’s o canciones solitarias, de esta forma se haría música por gusto, no por obligación. Espero que en 10 años el sector privado empiece a invertir más en el disco como un objeto cultural.

Cada vez surgen más bandas latinas, sin embargo los festivales siguen optando por las mismas como headliner, ¿A qué crees que se debe esta situación?

Se debe a que las bandas actuales caen en una onda ‘rockstar’ donde sienten que por tener uno o dos discos y sonar en la radio ya merecen tocar en un festival, y como no hay humildad por su trabajo no intentan obtener más, creen que ya lo tienen todo… pero no es así, “Los Cadillacs” por ejemplo lanzaron 7 u 8 discos ¿dime qué banda latina actual tiene una trayectoria así? Recuerdo que en un principio Zoé era un proyecto más, pero gracias al trabajo duro, ahora pueden llenar un Foro Sol; lo mismo sucedió con Molotov, Café Tacvba, Fobia y muchas otras más. Por un lado, sí, Ocesa puede apostar por bandas propuesta para encabezar un festival, pero por otro lado, muchos nuevos proyectos no ayudan a cambiar eso porque su actitud no es muy buena, les falta trabajar en su concepto. 

Las herramientas tecnológicas ayudan a mejorar el sonido de una producción, pero también se puede abusar tanto de ellas que cuando llegan las presentaciones en vivo se pierde esa esencia. ¿Cuál es tu postura al respecto?

A comparación de muchos músicos y productores, yo me encuentro en la posición de que no es obligatorio sonar igual, pero de ser así, la banda sí está obligada a trabajar más en los shows; Javiera Mena por ejemplo, tenía miedo de no tener músicos en el escenario, pero después complementó su espectáculo con bailarines y luces. Simplemente es trabajar en lo que no sonará ante el público.