Francisca Valenzuela: “No se tiene que hacer música de Latinoamérica para Latinoamérica únicamente”


Desde su debut en 2007 hasta el lanzamiento de su tercer lanzamiento de larga duración, ‘Tajo Abierto’, Francisca Valenzuela, “Fran”, se ha convertido en una de las figuras chilenas con mayor renombre en Latinoamérica en terrenos mayormente pop, y para esta, su última producción discográfica, se aventuró a trabajar con una cuarteta de productores y sobre todo, a impregnar aún más su esencia, a abrirse de una tajada y a lograr, según sus palabras, el sonido que quiere seguir realizando. Hablamos con Fran acerca de su faceta actual, de la mujer en la industria musical y del cambio que se ha generado en el actuar del músico y la tecnología:

Sobre tu más reciente ‘Tajo Abierto’, trabajaste con 4 productores, desde quien ha grabado con bandas como Tv On The Radio, hasta figuras de la electrónica como Vicente Sanfuentes, ¿es esta la causa de un álbum así de ecléctico?

Este álbum, desde sus inicios, cuando lo compuse y escribí, refleja una exploración y búsqueda de mi parte por componer y producir con diferentes elementos. Incorporé el uso de software y programación, además del piano y la guitarra. Entonces desde un comienzo ya había una paleta sónicamente más ecléctica. Y a la hora de colaborar con productores quise trabajar y explorar mucho y luego reunir todo el material. Estar en una ciudad nueva como L.A. también me permitió fortalecer esa búsqueda y aprendizaje, de manera que el disco refleja eso.

¿Es ‘Tajo Abierto’ un álbum que te expone en otros niveles más allá del musical? Es decir, te has inclinado por elaborar en tus canciones un discurso que sobrepasa el canon de la composición pop…

Me gustaría pensar que sí. Este disco me expone más que los otros y en sí mismo refleja y se presenta con mucho más contenido que lo netamente musical. Está lo lírico que creo que sí tiene temas y reflexiones distintas que evidentemente reflejan una realidad y momentos personales: está la gráfica del disco, que la hice en torno a mi afán por los collages; los videoclips, que también son un frente artístico relevante…

Sé que además de tus inquietudes como músico, tu activismo o interés por el papel de la mujer en la industria es un tema importante para ti, ¿estamos aún muy detrás en ese proceso de empoderarla?, en darle, por ejemplo, un lugar como headliner en festivales, o darles el mismo reconocimiento por la misma labor musical…

Sí, los temas de género me parecen sumamente relevantes. Es importante darles visibilidad, conversarlos, declararse feminista y en búsqueda de la equidad. Y sí, creo que seguimos en ese proceso de visibilizarlo y evidenciar una desigualdad y doble estándar fuertísimo en el mundo de la música y el entretenimiento. Y efectivamente hay menos mujeres en festivales; me ha pasado que promotores me dicen, “¿Por qué te bookearía a ti si ya tenemos a esta otra mujer?”, y en general, todas las personas que manejan las oportunidades y que de alguna manera dictaminan o moldean esta industria, son hombres. Ese doble estándar se manifiesta en que las mujeres tenemos que probarnos “más” que contrapartes masculinos; que hay que “justificar” o “dar explicaciones”; Nos hacen competir y nos comparan mucho más entre nosotras que a los hombres de la industria. Hay una sensación de desbalance.

Supongo que desde el inicio tuviste ese tipo de problemas…

Lo fuerte es que en un comienzo cuando me los encontraba, no decía nada al respecto, no sabía qué hacer, porque están tan incorporados y arraigados que están naturalizados ya, se perpetúan, mantienen, e incluso se refuerzan en algunos círculos. Afortunadamente, mi familia, pareja, amigos, colegas y equipo de trabajo han sido siempre feministas y humanistas, trabajadores y justos, entonces sigo sus ejemplos.

“Me ha pasado que promotores me dicen, ‘¿Por qué te bookearía a ti si ya tenemos a esta otra mujer?’, ese doble estándar se manifiesta en que las mujeres tenemos que probarnos ‘más’ que contrapartes masculinos; que hay que ‘justificar’ o ‘dar explicaciones’; Nos hacen competir y nos comparan mucho más entre nosotras”

¿Qué mujeres admiras musicalmente y que se encuentren superando esa barrera?

En cuanto a mujeres cercanas o lejanas que han sido un ejemplo, ¡uff, cuántas! Admiro a cualquier mujer power que es dueña de su proyecto, que está en control, alineada con lo que quiere hacer y milita esa fuerza que busca la equidad para todos y hace y dice lo que quiere sin pedir disculpas, sin culpa, sin vergüenza, que empuja las barreras y al parecer ni siquiera sudan al respecto, esas mujeres van desde mi madre a Dolly Parton; Patti Smith a Violeta Parra, Keith Haring a Cindy Sherman; Peaches a Rafaella Carrá; Beyonce a Barbara Krueger; Isabel Allende a Maria Luisa Bombal a Gabriela Mistral.

¿Hay algún tema con el que no te sientas cómoda al escribir una canción o que simplemente después te gustaría explorar?

¡Buena pregunta! No. Voy con el flow de lo que sale. No me detengo ni lo pienso dos veces. Después cuando me preguntan algo como “cuando en tal canción dices que eres mal genio, ¿ERES mal genio?” y yo me quedo como, “ah ya…” El texto es confesional, es arte, es drama, es biografía, es víscera…

¿Es este el mejor álbum que has hecho?

No sé. Es sólo un retrato del momento en que lo hice. Es decisión ajena decidir si es el mejor o peor, por qué y cómo, etc, etc. Lo que sí: con cada álbum hay un vínculo diferente y creo que estoy recién acercando lo que hago a lo que quiero hacer.

¿Existe un sentido de pertenencia con alguna de las escenas de la música chilena actualmente?, ¿Con la electrónica, el pop u otra similar? ¿O te sientes ajena a ello?

No siento particular pertenencia o lejanía. Sí, soy bastante solitaria, pero también colaboro y soy parte de un momento en un lugar puntual, pero no me es fácil categorizarme o decidir “encajar” en un espacio, escena, etc.

¿La música chilena está pasando por un gran momento en Latinoamérica actualmente?, ¿O es en esta era de internet en donde eso se ha hecho más palpable?

Creo que hay más herramientas disponibles para hacer música; hay mucho, mucho, pero mucho más acceso a la música también. Todas estas cosas han influido en ampliar la cantidad de personas que están creando y también creo que desde Latinoamérica, se ha diversificado la intención y ambición: uno ya no está limitado por geografía, entonces no se tiene que hacer música de Latinoamérica para Latinoamérica únicamente. El mundo de alguna manera se vuelve disponible.

Leí en alguna entrevista que nunca pones tus discos y que cambiarías de estación si te escuchas, es gracioso imaginarlo, ¿por qué sucede eso?

No sé en realidad, (risas). Es como mirarse al espejo mucho rato.

¿Y qué tal poner los discos de por ejemplo, Vicente [Sanfuentes]?

Eso lo hacemos todo el rato, (risas). De alguna manera pasa, también, que la música electrónica se digiere de manera distinta quizás; no se escucha tu voz todo el rato. Es más misteriosa y anónima. Por lo menos eso lo digo como espectador y como compositora verborreica.