[Video] Cobertura Wird Festival: entre “chicosraros”, slam con ganas y gente echando futbol


La verdad es que no teníamos una idea muy clara de qué esperar sobre el Wird; era nuestra primera vez en San Luis, y sobre todo, nos estábamos estrenando también en el festival potosino, el cual, es relativamente nuevo: sólo 2 ediciones, y en esta, claramente se lucieron.

No habíamos tenido la oportunidad de ver en vivo a la mayoría de las bandas que estaban anunciadas, y bueno, mucho menos a todas juntas, y sí, hasta ese momento, hubo uno que otro acto que pasamos por alto todo este tiempo, detalle ideal para asistir a un evento de este tipo: conocer música nueva.

Al principio, el sol nos la jugó pesado y Estamos Fritos, la primera banda del cartel, tuvo un leve retraso de media hora, momento preciso para ver todo lo que el Wird realmente tenía para ofrecer; un tianguis con montones de artículos de diseño a la venta, mercancía de las bandas presentes, playeritas que nos arrepentimos de no haber comprado, una zona de descanso muy al estilo del festival, variedad de comida hasta para el más delicado, una camioneta vandalizada para ir a tomarse fotos o hacer entrevistas, música de New Order de fondo, gente jugando futbol en los costados del lugar, porque claro, estábamos en una deportiva, y un área lo suficientemente grande para que el slam se armara brutal. Al final, de eso se trataba todo.

Sin dudas, uno de los grandes aciertos se lo lleva la curaduría y selección de las bandas; a simple vista, el festival prometía ser puro guitarrazo para gueyes dispuestos a usar collarín por una semana, después de tanto cabeceo, y bueno, algo hubo de eso, aunque proyectos más electrónicos como los Malportado Kids, Algodón Egipcio o la canadiense Marie Davidson fueron un contraste y complemento muy bien logrado: Por un lado, estarías brincando y perdiendo tu sudoroso control, y en otro momento, bailarías como un descerebrado.

Y aunque de verdad aplaudimos el enorme seleccionado de talento nacional e internacional de esta edición, el espíritu del festival se lo llevó la gente en varios momentos; destrozar una piñata del imbécil de Donald Trump al ritmo de los Malportado Kids; levantar al cantante de Glue mientras terminaba su set agitando el puño como un demente; sobrevivir en una marea de golpes en el slam que se hizo al caer la noche; y claro, el apoyo a todas las bandas sin excepción alguna y la energía de la mayoría por seguir moviendo los pies con electrónica bien experimental.

Wird, la pasamos de lujo y te veremos en el tercer grado, porque acabar sordos y partirle su madre a Donald Trump aunque sea en forma de piñata, nunca será suficiente, al menos no para nosotros.