CD Submarino: ‘Room on Fire’, doce años y la habitación sigue en llamas


Hablar de The Strokes nos remite a sencillos como “Last Nite”, “You Only Live Once”, “New York City Cops”, “Juicebox”, etc. pero hay una canción en específico que seguro todos los jóvenes quisieron aprender con la guitarra… o en su defecto, tocar en Guitar Hero: “Reptilia”. Sin embargo, hablar del segundo material de los neoyorkinos no es sinónimo de un solo sencillo; y aunque a la crítica no le haya gustado del todo (por aquello de no superar al primer álbum), nosotros tenemos razones suficientes para catalogarlo como un disco de culto.

Room on Firefue lanzado en 2013 bajo la discográfica RCA Records, fue producido por Gordon Raphael y contiene once canciones que, si bien no se comparan con la bomba que fue el ‘Is This It’ (2001), no pierden el toque que siempre ha caracterizado a la banda: las guitarras desinhibidas. Lo majestuoso de este álbum es que no se escucha para nada forzado, incluso en su tercer lanzamiento se desenvuelven de forma natural; fue quizá hasta el material ‘Angles’ (2011) donde algunos temas suenan intencionados.

The Strokes dio un giro sorprendente a la música y cambió nuestra percepción de ella a partir de su primer material, pero con ‘Room on Fire’ se confirmó que el quinteto era una banda a la cual había de seguirse muy de cerca; y no estaban nada equivocados, después vendría el ‘First Impressions of Earth con grandiosos temas. “12:51”, “The End Has No End”, “Under Control”, “Between love and hate” y “I Can’t Win” son algunas de las canciones que Julian Casablancas y compañía terminaron por heredarnos hace doce años, mismas que cuando escuchamos, seguro nos hacen recordar viejos y buenos tiempos; por eso y más, ‘Room on Fire’ es uno de nuestros discos favoritos.


** CD Submarino es la sección en donde te hablamos de algunos discos que, por la temporada, cumplen años de su lanzamiento y que por alguna razón nos importa recordarlos (o porque simplemente nos da el sentimiento y ya). Además, somos unos desequilibrados y obsesivos de la cajita + el booklet. Salud.