Que el cantante de Passion Pit se haya declarado gay no es noticia, su más reciente y pésimo disco sí lo es


Empezaremos por decir lo siguiente: que cualquier cantante, músico o artista, decida declarar abiertamente sus preferencias sexuales no es noticia, no tendría que serlo, no nos importa… nos importa que haga buena música, que sea talentoso y que pueda presumir de una discografía impecable, y en el caso de Michael Angelakos, vocalista de los ahora irrelevantes Passion Pit, eso no ha sucedido, es decir, el poseer un gran material musical.

Sus últimos dos lanzamientos son realmente malos; ‘Gossamer’ intentó en 2012 continuar con la línea de su impresionante debut de 3 años antes para terminar fracasando en un LP de una desechable manufactura pop, mientras que ‘Kindred’, su más reciente álbum y estrenado este año, es simplemente bajo en honores; está saturadísimo, no hay coherencia, las voces son exageradas, es aburrido y repetitivo, etc. Su único gran disco –y ya lo dijimos– es su aún vigente ‘Manners’ de 2009 y “The Reeling”, el gran tema del mismo.

¿Entonces, importa que el tipo se haya declarado gay a través de un podcast? No lo es. Es valiente, claro, es admirable, también, pero no es para sorprenderse y que eso defina a su banda, es decir, ¿eso definiría lo que hacemos? La calidad de la chamba sí, y si Passion Pit no se pone al tiro, compone mejor y hace arreglos electrónicos de altura, que se retiren.

Por cierto, aquí la rolota del primer disco:

Via Stereogum