¿Quién es ese Benjamin Clementine, el ganador del Mercury Prize 2015? 3 datos del “crooner” londinense


El Mercury Prize, ese galardón tan “elitista”, tan “deseado”, tan “prestigioso” (ponemos comillas por aquellas ocasiones en que algunos álbumes que lo merecían no se lo llevaron) y que premia lo mejor de la música del Reino Unido cada año, fue entregado a las manos del mitad francés, mitad inglés, Benjamin Clementine, por su álbum debut, ‘At Least For Now’… y tal vez la pregunta sea, ¿realmente lo merecía?, ¿es un gran disco?, ¿el mejor que el UK cosechó este año? como dirían en la NME, hasta hace poco su nombre mínimamente resonaba en los reflectores; dicho título no estuvo rodeado de reviews y su cobertura mediática fue más bien breve durante su lanzamiento. Es ahora cuando todo flota.

En su paso por el Mercury, aplastó los lanzamientos de gente como Jamie XX (quizás el contendiente más fuerte), Florence and The Machine y Aphex Twin, todos, grandes títulos… pero, ¿quién es ese Benjamin Clementine?, ¿por qué el mundo habla tanto, y al mismo tiempo, tan poco de él? Y más importante, ¿la maldición del premio a los discos debut caerá en el oriundo de Edmonton? Nomás hay que ver a Alt-J.

Como sea, nos pusimos a hacer la tarea; además de ser un obligado escuchar el ‘At Least For Now’ por el hype que el premio le ha dado, investigamos un poco más del británico, y en resumen, es una especie de crooner, con un mood oscuro y semi teatral:

Fue un vagabundo

Su fama y reconocimiento es muy reciente; durante años se mantuvo en las calles de Francia mientras tocaba en bares, fiestas o el transporte público, específicamente el metro, lugar donde su avasallador descubrimiento lo llevaría a ser fichado por Virgin, Barclay y Capitol luego de tourear por distintos festivales internacionales; posteriormente se estrenaría en Later With Jools Holland ya con su primer EP, ‘Cornestone’, y con una admirable presentación en vivo. El tipo despegó.

Es un drama stage

Según Clementine, su show recae mayormente en la expresión de un actor de teatro y la vibra es a veces la de un musical; su cruda voz de tenor, la falta de sincronización en sus manos al tocar el piano y la gran influencia de la poesía en su composición lírica –aunado a su experiencia como intérprete en Francia–, lo convirtieron en un artista integral, aunque dicha característica se transformó –o perdió– en la grabación de su disco debut este año, el cual se siente más denso y sombrío.

Es autodidacta

Como muchos, Benjamin no asistió a ninguna escuela profesional de música, ni siquiera a lecciones básicas de apreciación, lectura o de cómo tocar un simple acorde; mucho de su estilo al presentarse se deriva de ello, especialmente su falta de tacto al tocar un instrumento, manteniendo especial atención a su voz y a los arreglos de cuerdas, que en su segundo EP, ‘Glorious You’, el inglés estuvo a cargo de toda esa instrumentación.