[Reseña] LE 1991 – ‘Luminol Dancing EP’


Hace algunos meses les hablamos acerca de LE 1991, dúo conformado por Paco (Guitarra, Voz) y Moncho (Batería), y claro, de su próximo EP, ‘Luminol Dancing’, el cual justamente acaba cruzarse a la luz en este mes, y la verdad, somos bastante afortunados de ya tenerlo en nuestras manos –o en nuestros oídos.

LE 1991 y su EP debut nos noquean desde un principio; la agrupación usualmente se dedica a componer temas instrumentales, pero en el que abre, “Incendies”, por fin se incluye una voz, y es ese aderezo tonal el que necesitaban en sus temas: una voz que escuchamos a la distancia, casi debajo del nivel de los instrumentos y con ese sentimiento de nostalgia que casi siempre nos permitimos en la vida, pero bueno, la “novedosa” voz no lo es todo, la guitarra de Paco y la batería de Moncho se unen para crear una atmósfera de tranquilidad y paz que pocas bandas mexicanas nos han logrado otorgar al menos este año.

Con “Farewell My Darling la guitarra y batería toman las riendas, la paz y la calma se mantienen, pero dejan lugar a su faceta más estruendosa y que te hará mover la cabeza como maniático, disfrutando de los baquetazos y los riffs que juegan con el ritmo a lo largo de la canción.

Llegamos a la mitad del material (si, tristemente), en donde “Hopenos recibe con tarolazos firmes y rudos, para que luego las cuerdas se le unan otorgándonos así una pieza que nos transporta directamente a alguna fiesta underground noventera auspiciada por Sonic Youth, Chapterhouse o The Jesus & Mary Chain… y donde seguramente todos se encuentran drogadísimos pero no puedan dejar de bailar ni un segundo porque la música es jodidamente buena.

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Con más distorsión que nunca, “III es la canción perfecta para bajarte del viaje que la pieza anterior te causó: aquí se mezclan momentos de calma y furia, siempre llena de ruido. Y para despedirse (y vaya despedida) tenemos “Sol”, tema que abre con episodios de guitarra bien melancólicos… y quizás, sea esta la parte más desconsolada del EP; perfecta para escuchar en la carretera justo antes de que el protagonista (el sol) decida esconderse, fumando un cigarro y pensando en toda esa mierda que te aqueja… al final, la fuerza en las percusiones llega de golpe para abandonar toda esa niebla y seguir moviéndote.

Un EP que matiza genialmente la melancolía con el caos y las ganas de bailar y festejar como un puto desquiciado. Sin duda, una de las mejores grabaciones que el 2015 nos ha dejado, perfecta para despedir el año, y más que nada, para conocer a una de las más prometedoras agrupaciones mexicanas que escucharás y que sobre todo, te harán olvidar tanta banda “hipster” y “modernilla” que abunda en el país.