Dor✝an: “Soy un vato cualquiera que hace música electrónica, pero este es un techno diferente”


Lo que escucharán a continuación es el primer corte LP de Doran (Sí, con una cruz): ‘Sombras’, y con él, emprenderán un vago viaje al soundtrack de Castlevania para NES; a la sonorización del próximo apocalipsis zombie; conocerán de primera mano el techno ensordecedor que transporta a diversos mundos y/o escenarios –siendo todos más que tenebrosos, húmedos e impredecibles; y lo mejor de todo, bailarán de cerca con el demonio, y no, no hablamos de una colaboración con el pésimo e infumable luchador Gronda, ni mucho menos de un edit o remix al famoso “Dance With The Devil” de D-Devils … lo que sucede aquí es que, conforme las atmósferas van in crescendo y se va soltando el cuerpo, también se va generando una esencia totalmente opaca, envuelta en una oscuridad permanente y sumamente pesada para respirar, y todo esto, finalmente, refleja de manera perfecta el demonio que lleva por dentro cada track del ‘Sombras’; y aunque podría decir que no soy creyente o devoto, y mucho menos me fío de una imagen con santería, lo que hay detrás de toda esta producción me saca de pedo, y la energía que le imprimió el nacido en Tijuana –quien en su momento fue punto clave del ruidosón bajo el nombre de “Santos”– evidencia que trae consigo el control de las masas.

Al momento de convertirse en un escucha más de Doran, la única penitencia que se debe cumplir es la de nunca dejar de moverse, algo así como estar poseído por sus beats o en algún tipo de trance súper cabrón del cual jamás saldrás… un tipo de trance que fue hecho con el mejor amarre en la zona de Catemaco.

Desafortunadamente no he tenido la dicha de presenciar un acto del norteño –bajo ningún seudónimo– pero hasta hace poco tenía una duda personal en reconocer si Marco Polo A.K.A. Siete Catorce (a quien sí he visto en distintas ocasiones), es el más denso, vibrado y oscuro del ruidosón, o si lo es Santos… y hoy día, sin miedo a equivocarme y con una posible molestia por parte de Marco en la posibilidad de que lea este texto, el “Conde del ruidosón”, como le denominaron muchos y desde mi opinión personal, es quien trae la mera placa a la hora de referirnos al baile, el desenfreno y la buena fiesta. Pero hablar de Santos es también hablar de un sonido que ya está establecido, por ello y con los antecedentes en mano, sostuve una pequeña charla con el ahora Doran para saber más acerca de sus ‘Sombras’ y el embalaje de diez finos pero demoníacos tracks que acaba de publicar.

¿Qué hay detrás de todo este concepto de Doran y el lanzamiento de ‘Sombras’?

Todos los tracks que hago son creaciones que a mí me gustaría bailar, eso es lo que hay detrás de Doran y del material; porque he ido a lugares donde se muestran artistas extranjeros y es como: ‘estoy viendo a una persona, me gusta lo que suena, pero esto lo quisiera estar bailando ya’… es normal que pase esto al apreciar la música, esa es la idea, entonces a mí me gustaría bailar en el momento adecuado, en una situación donde lo creo necesario, y eso lo reflejo a la hora de crear. En realidad esta es la única consecuencia que se genera hablando del club o del baile, ya que desde un principio me ha gustado mucho toda la estética de lo que es la oscuridad, el contexto de los bailes lentos, con muchas capas, y entonces el sonido es por mera condición, puesto que toda esa simbología, las iglesias, todo lo que representa a la muerte, me llama la atención, y en los tracks quiero representar eso. Además de que la mayoría de las canciones llevan por nombre el de un demonio en específico.

¿Cómo estructurar a estos “demonios” para un material como el que acabas de estrenar?

Siempre lanzo percusiones bien pensadas y que a la par generan esas atmósferas tan peculiares y originarias de este proyecto, es como una película, todo va por partes y te clavas en todo momento; vienen primero los sonidos con delay, luego la misma rotación de las atmósferas y después esos sonidos noventeros que le dan un cuerpo con más redoble. De este EP, “Sombras” es el track bueno para mí, es el sencillo que más me late y espero se tripeén con él y con todas las rolas… más que nada espero que les guste, pero quiero señalar que con Doran también espero transmitir o ser partícipe de esta oleada de nueva música fresca y electrónica.

¿Y cómo llegar a esa oleada que mencionas?

Actualmente navego en un momento de mucha creatividad, en una sentada produzco de 5 a 6 tracks puesto que soy consciente de que Doran es un entero reto para mí, ya que bajo el título de Santos me encuentro dentro de una familia o célula si es que así se le puede decir, es un ambiente donde de cierta forma ya soy conocido, y presentarme como Doran en venues o plataformas resulta un poco difícil, se podría decir que soy nuevo y es como volver a nacer; con este proyecto y el tipo de techno que estoy haciendo, he metido pie a lugares que nunca pensé conocer y donde no tengo la menor idea de quién es quién, eso se me hace fenomenal, ¿sabes?, porque voy entrando, y es por eso que lo veo como un reto, ya que es una escena que desconozco y en la que me desconocen. Lo que hablará por mí es el trabajo y el ver hasta dónde topa. Es un reto porque soy un vato cualquiera que hace música electrónica como muchos, pero este es un techno diferente; mi carta de presentación es un techno que para nada es igual a lo que se escucha en las demás ciudades.

¿Entonces, cómo está México en este sentido?

Quiero pensar y tengo la ilusión de que probablemente, en algún momento, México mirará a sus productores y les dará su lugar, los pondrá donde deben de estar. Todo radica en la necesidad de quitarnos ese malinchismo, eso es lo que nos está retrasando a todos y todo. Creo que se debe a que las curadurías, la mayoría de los promotores, y la gente que se encarga de este tipo de cuestiones y hace la escena, sea un grupo muy pequeño o muy grande, siempre estará enfocado a lo seguro y posiblemente no se fijen en todo lo demás a menos que sea algo que ya conocen, que saben que llenarán sus lugares o les llevarán mucho público sin importar si hay buena música o dedicación.

Por otro lado, ¿qué se está haciendo bien en el país?

Hay organizaciones como Nrmal y el All My Friends –donde anteriormente he sido partícipe– y es un fenómeno muy cool; en una ocasión que toqué ahí [penúltimo festival All My Friends] me preguntaron si conocía a alguien más del cártel y a quién iba a ver, y la verdad sólo conocía a tres proyectos, pero, ¿esa es la importancia de un festival, no? Porque está cool que vengo desde temprano, los escucho a todos y al final del día diré: ‘oh, tal banda, tal proyecto, me gustó, incluso más adelante podríamos hacer algo y conectar’. Lo mejor de todo es sólo apreciar la música.


Nota del autor:Síguelo”, el track número ocho del ‘Sombras’, es por alguna razón uno de los que no lleva por nombre el de un demonio; es por mucho mi favorita, y de todos los temas, es sin duda el que usarías para invocar algún espíritu y echarte unas retas con una Ouija… o ya si eres bien tibio, mínimo considéralo como una de las mejores canciones del año. Y sí, este compadre es mexa, no está firmado ni en Berlín, Young Turks o Matador Rec; es finura pura y suena de huevos.