Teen Flirt: “Estamos a un clic de saber que esto es future bass y no el pop que creemos”


Finesse, el label de future bass nacido en Monterrey y el cual es comandado por David Oranday, A.K.A. Teen Flirt, ha solidificado a cada uno de sus integrantes; hace de ellos no solamente un crew, una pandilla, o unos cuantos dudes tirando beats, más bien son una familia, una encargada de producir sonidos y ritmos futuristas. Diversos pasajes son los que uno puede tomar al adentrarse a la “F”; destruyéndose en el dancefloor con el potente juke que crea el dúo potosino Bcotb; pasar a un reggaeton sensual y cautivador de Adrián Be; o sencillamente, recorrer cada una de las propuestas de la familia para volver, y volver. Hackers musicales o traficantes sonoros que traen consigo beats llenos de glitch y electricidad… eso podría ser una referencia y para nada la más atinada, pues para entender la verdad hay que saber qué hay detrás de los rostros cubiertos, qué hay detrás de esa “F”, quiénes son estos tipos que parecen estar alejados del todo y la razón de su latente misterio.

Posiblemente, mi encuentro para una charla extensa con su líder y diversos miembros que forman esta gran familia no responda del todo las anteriores cuestiones en concreto, pero de lo que sí hay que estar seguros es que la gente del “futuro” que lea esto –al menos uno no tan lejano– sabrá que lo que estos tipos hacen hoy día es tan atinado, de lo más natural, y apropiado para un mundo donde quizás, lo único que les quede sean máquinas, tecnología y lo digital sea ya un chiste. No más.

Si Finesse tuviera un target, ¿cuál sería?; ¿de qué va el proyecto regio y cómo es que se va sumando el talento para formar esta actual familia?

Nos sumamos juntos. Yo no fui quien encontró a este equipo, no es como un equipo de fútbol tampoco, fue más la relación que nació a partir del sonido de cada quien lo que nos atrajo unos a otros. El hecho de que todos teníamos esa misma hambre generaba una conexión o una inspiración mutua… nunca fue así como de “ah bueno, este dude me habló y está chido, éntrale”. En cuanto a proyección “worldwide”, hombre, siempre ha sido mundial, porque al final, seamos de Monterrey, San Luis o de México, nuestra música no va para un lugar geográfico en específico.

Hablaban de una familia… la bronca para el escucha es saber qué es Finesse y quién es Teen Flirt, o si es un ensamble o grupo en vivo…

Es la belleza del asunto; somos como una tipo pandilla, pero al mismo tiempo, somos esa duda de no saber quién está detrás de. Supongo que hay que hacer la tarea por uno mismo para descubrirlo.

A la gente de Finesse, ¿los podemos referir como grupos, individualidades o colectivo?

Es un término difícil de definir, por ejemplo, hay proyectos individuales, pero por otro lado hay proyectos de duetos como BCOTB en la familia o 2426, estos proyectos son como una banda. Pero al final todos nos complementamos, entonces más bien somos una familia.

¿Todos tienen la misma característica –que creo es lo que distingue a Finesse–?, ¿los mismos tonos y ritmos, fuera de ritmo?

Si algunos venimos como del cuatro por cuatro del house, hay otros que no, yo creo que la gran mayoría venimos del house. El hecho de que nos lo comimos demasiado y nos lo periqueamos igual, nos pone un poquito en contra. “Nefasteados” definitivamente no, hay cosas muy buenas y en lo personal no me pasa eso con ningún tipo de música, pero aquí sí hay cosas más arriesgadas y buscamos la incógnita dentro de todo. Una de las cosas que a veces pone a uno en atención de la familia, es de repente, cuando alguien hace algo que nos impresiona a todos; la misma influencia de la familia es así como, “¿viste lo que acaba de hacer tu hermano?”. Yo siento que el estilo de cualquier miembro de Finesse, se ha influenciado por y sobre nosotros mismos. Agarramos elementos propios y poco a poco se ha definido mucho mejor. Constantemente hacemos feedback entre todos: “Oye deja te envió esta rola y dime que piensas”, “¿qué le hace falta?”, “¿está bien esto o no?”.

A comparación de otros colectivos o movimientos nacionales ( NAAFI, Ruidoson, Electrique, etc ), ¿qué es lo que aporta Finesse o cuál es la diferencia que marca por encima de estos sonidos ya preestablecidos en la actual escena electrónica nacional?

La identidad de cada uno de los artistas que conforma la disquera, ésta tiene una esencia que se genera en la totalidad de lo que es Finesse. Realmente no hay punto de comparación, es algo muy subjetivo: crecimos escuchando a la mayoría de la gente con la que ahora trabajamos, somos muy fan de NAAFI, de los ritmos periféricos y de mucha gente más, supongo que al igual, ellos también son fans de nuestro trabajo o de lo que hacemos. Es como una aceptación no hablada, cada quien tiene su camino y al final todos estamos conectados… porque somos la minoría y si crece uno, crecen todos. También todo crew busca su propio tipo de party ideal así como su mood ideal, y eso termina definiendo la expresión que cada uno tenemos como label. Entre la familia Finesse como que todos somos muy afines, siempre hay un clic que va más allá del sonido, va más allá de la identidad de cada uno de nosotros.

“A final de cuentas, medio flirteamos con la idea de estar en esa delgada línea del mainstream. En Finesse se debe tener una aceptación musical demasiado abierta; no te digo que somos los más raros, los más clavados o la incógnita de todo, sólo hay que tener la mente bien abierta […] esa es la belleza de Finesse, no sabes por qué te gusta, pero te gusta”

¿Qué hay con las colaboraciones?, ¿Cómo sumarían talento con otras mentes y con quién les gustaría trabajar a futuro?

La colaboración debe ser algo muy orgánico, por ejemplo, el primer EP de Daniel Ceballos [1OO1O] trae colaboraciones de Adrián, o mano de Cheeks; como que siempre terminas dentro de una rola porque fuiste, cotorreaste, escuchaste y dijiste “wey, eso estaría chido”. Y la neta es que es mucho más difícil que un track sea de una sola cabeza, hablando de un buen track, claro. Musicalmente no nos gustaría colaborar con nadie en especial; algo bueno de Finesse es que desde muy temprano nos enseñamos o quisimos darle presencia muy cabrona a la característica más específica de algo, suena raro, pero ya sea una canción o una imagen, sabemos descifrar rápido qué es lo que nos gusta de una persona. Quizás nos gustaría colaborar en otro tipo de disciplinas, como con Veluga; son unos chavos de Monterrey que ponen visuales y siento que se sincronizarían de una manera perfecta a los sonidos que proyecta Finesse.

¿Qué pasa si se nos va uno de la familia al mainstream?

Si se va al mainstream ojalá nos jale a todos y allá nos vemos (risas), ese es el espíritu familiar. Por el hecho de que todos estamos influenciados por música que suena en la radio, música que se vuelve popular por equis razón, podría pasar, estamos bajo la influencia de gente como Justin Bieber o Ariana Grande, y son cosas que forzosamente llegan a todos los oídos. Es como buscar apropiación con la misma música. Es como una sátira y hay que saber cuándo lo bueno es bueno y reconocer cuando algo no tiene madre. Por ejemplo, soy fan de Madonna y no quiere decir que todo el mainstream sea cuatro por cuatro ya que hay muchos beats y muchas variantes. A final de cuentas, medio flirteamos con la idea de estar en esa delgada línea del mainstream. En Finesse se debe tener una aceptación musical demasiado abierta; no te digo que somos los más raros, los más clavados o la incógnita de todo, sólo hay que tener la mente bien abierta, como cuando tenías no sé cuántos años y no sabías qué estaba bien o qué estaba mal, te pasabas todo, digerías y escuchabas de todo sin saber de dónde venía o qué era realmente… esa es la belleza de Finesse, no sabes por qué te gusta, pero te gusta. Por ejemplo, hace poco llegaba una chica a un lugar donde tocaba y se acercó para preguntarme, “¿Oye, qué es esta música?”, “Es bass”, respondí, y me dice, “llevo como un año sin saber qué chingados es esta música, gracias”… y pasa mucho, en lo personal a mí y a Adrián; llega mucha banda y nos dice, “Te estuve shazameando todo el set y no encontré ni una rola, ¿qué pedo con eso?”. No significa que tengamos privilegios tampoco, al final “robamos” música de soundcloud, de la red, usamos varios sampleos, steps o cosas así.

¿Esa misma inteligencia que ustedes proponen para hacer música, la ven en el escucha?

Últimamente sí, yo estoy sorprendidísimo. Me aventé esto que estamos haciendo con Teen Flirt en solitario el año antepasado y la respuesta no era negativa, pero sí como de duda. Ahora con esta séptima fecha ya más como una familia, vemos que la gente corea canciones y ni siquiera son las nuestras, sino tracks tradicionales de bass que nadie conocía pero ahora las entienden por nosotros. Para mí todo se ha ido expandiendo demasiado rápido y es porque este tipo de música no la encuentras en Spotify y a la vez sí, si sabes buscar y hacer tu chamba. Eso es algo también muy interesante, que ya este tipo de música o sonidos empiezan a golpear el mainstream del que hablábamos hace rato… y muchos artistas llenan estadios con géneros así, o hay productores haciendo cosas así para Kanye West o más famosos, es un hecho que esto estará en el mainstream. Probablemente la gente aún no lo consume como tal, lo consume como pop, pero estamos a un clic de saber que esto es future bass y no el pop que creemos. Esta música es tan subjetiva que si alguien dice “ah bueno, me bajaré un playlist de pop, uno de bass y otro de trap, así encontraré a los mejores nombres o exponentes del género”, sería un inútil, es limitante. La gente no hace su tarea: entran a Spotify o iTunes a buscar sin pistas y eso es erróneo, el día en que dejas de hacer tu tarea musical estás muerto y desactualizado. Vivimos en la época de la información, si no buscas y no comprendes el porqué de las cosas terminas escuchando lo que te dicen que escuches, y claro está que esa no es la idea.

¿Y qué es lo que hace falta para que el público haga esa tarea?

Hambre, mucha hambre. Es eso, hacer hambre, no les digo que lo nuevo de Madonna o Fey esté mal, pero es muy diferente eso a que realmente te pongas a rascar y buscarle. En mi infancia siempre iba hacia atrás, pues yo mismo me cuestionaba “¿por qué me gusta esta rola de pop?” y luego me daba cuenta que la hizo un productor que me fascinaba, después buscaba qué otras rolas hizo el mismo productor y así encontraba otros artistas. Creo que la manera más fácil de hacer la tarea como escucha es buscar las ramificaciones de lo que te gusta. Es como una ingeniería en reversa: probablemente te das cuenta que es el estilo de un productor en específico pero en el output de otro artista. Algo muy común entre nosotros es que si nos enamoramos de un productor en internet súper random, el primer paso es saber a quién sigue, dónde deposita sus likes o ver de dónde se nutre.

Dicho esto, ¿Finesse es original?

Somos originales y no. Somos un poco contemporáneos en ese aspecto. Pero toda esta música se basa en la estructura de otra música. Satíricamente somos originales, aunque por una parte también diferimos: hoy en día la originalidad yo creo que no es ninguna preocupación, va más en base a innovación y creatividad. Somos creativos no originales, básicamente. Algo que siempre he dicho es que la música no nos pertenece y no le pertenece ni a esta, ni a ninguna otra generación en lo más mínimo. De cajón ahí ya puedo decir que nadie es original en esta época. Si hubieras nacido en 1800 y estuvieras haciendo piezas de una hora como para un rave, ¡puta, obviamente eres original! Y aun así, no tanto, ya que los sonidos estaban basados en grillos, mazmorras, etc. La influencia que esa gente tenía era muy técnica, específicamente cuando componían una rola con una misma métrica o un swing, hasta ellos sacaban melodías de praderas o cosas así.

¿Finesse romperá las variantes y dejará marcado un antes y un después?

Como personas y artistas, definitivamente. Todos aquí tenemos ex-proyectos o de rock, house, o de lo que sea, y para mí, Finesse sí fue un parteaguas, ahora ya no le doy opción a nada; mis gustos y los gustos de mis hermanos se generan desde la familia. Los más enamorados de esta música somos los mismos que ya estamos desde dentro creándola. Sonará muy egoísta, pero toda mi música es para mí y mis amigos, los mayores consumidores de Finesse somos nosotros mismos. Definitivamente me preocupo por clics y presentaciones porque me gusta el dinero como a todos y de algo hay que vivir, pero el antes y el después ya lo tenemos marcado aquí adentro.