Algodón Egipcio: “Quise encontrar en la música la manera de expresar esa molestia como una metáfora”


Cinco años pueden parecer mucho tiempo o muy poco, todo depende del cristal con que se mire: hace cinco años se inauguró en la Ciudad de México la línea 3 del metrobus, la película “Presunto Culpable” levantaba polémica y era censurada en las salas de cine, y se jugaba el Mundial Sub-17. También fue el año en que Cheky Bertho, aka Algodón Egipcio, presentaba ante el mundo ‘La Lucha Constante’, su primer disco como solista.

Tomando en cuenta que Algodón Egipcio nació en 2010 y que para 2011 ya tenía un lanzamiento de estudio, pensar que el siguiente material saldría cinco años después era una exageración. Finalmente, fue lo que ocurrió, y apenas hace unos días pudimos escuchar completo ‘La Confianza Ciega’, la continuación de ese sonado debut del venezolano. En un lustro pueden ocurrir muchas cosas, y sobre eso mismo nos habló Checky; acerca de qué tan difícil es mantener un proceso creativo en Venezuela, las influencias pasadas a través del filtro personal, y del significado detrás de los rítmicos y bailables temas de este más reciente álbum.

Desde hace semanas pudimos escuchar el primer adelanto del nuevo disco, pero, ¿qué tanto se parece “La Estrella Irregular”, el sencillo, a ‘La Confianza Ciega’, el LP en su totalidad?

Honestamente no se parecen mucho, el disco resultó muy variado: entre canción y canción va cambiando de ritmo, de mood… sí se mantiene una misma vibra pero cambia en cuanto a sonidos y ritmos. El sencillo no se parece mucho al disco pero hubiera ocurrido lo mismo con cualquiera de las doce canciones de ‘La Confianza Ciega’. Las canciones van desde lo más saturado, o con millones de capas de sonido y diferentes armonías, hasta canciones sólo con voz, guitarra y bajo. Quedó muy variado y creo que eso es parte de su encanto.

¿Qué ocurrió en los cinco años que pasaron entre ‘La Lucha Constante’ y el material que hoy promocionas?

Bueno, esos cinco años fueron mucho más tiempo del que me hubiera gustado que pasaran. Durante ese tiempo estuve ocupado con los shows en vivo, toqué bastante en varios países. Estuve en América y Europa, también estuve haciendo remixes y colaboraciones. Pero la grabación del disco no fue un trabajo continuo, fue más de meterme a componer cuando llegaba la inspiración.

El disco fue completamente compuesto y grabado en Venezuela… con todo lo que implica vivir en dicho país, ¿qué tanto influyó el entorno en el proceso creativo?

La situación que aún hoy se vive en Venezuela, con todo ese deterioro social, político y económico, definitivamente no era el ambiente propicio para poner la mente en una labor creativa. Hubo muchos momentos en los que decidía hacer cualquier otra cosa antes que hacer música y eso es muy triste, pero finalmente se dio el chance de terminar el disco. Al final todo el nuevo material fue compuesto y grabado en Venezuela, llegué a México con el disco terminado y sólo fue cuestión de hacer el master.

“Desde pequeño, en mi familia, escuchaban salsa, merengue, y eventualmente lo asumí como influencia directa; quise darle una interpretación propia y ver cómo me quedaría una champeta o un kuduro y eso es lo que se encuentra a nivel de ritmos y beats.”

Compuesto todo en medio de un ambiente pesado y gris, ¿de qué hablan las nuevas canciones?

Las letras también son variadas, tocan temas que son muy personales pero les di un giro que las hacen un poco más universales. Pero sí, el tema de Venezuela y la situación política sí influyó y eso ahí está, aunque no de una manera muy directa. No quise ser como Manu Chao tampoco; quise encontrar en la música y en la composición la manera de expresar esa molestia como una metáfora, sin decirle a la gente qué pensar. Las letras tienen diferentes lecturas. De nuevo ‘”La Estrella Irregular” es un mal ejemplo de ello, porque si bien a primera escucha se trata sobre una relación o una amistad, en realidad notas que por más que quieres permanecer del mismo modo, abres los ojos y notas que todo ha cambiado y sólo debes lidiar con eso. Los guiños y todos los pequeños ganchos hacen referencia en específico a la Caracas que yo conocí de chico y en la que todo cambió. Finalmente uno debe quitarse la imagen utópica y vivir con eso.

Has andado de gira por todos lados, ¿qué han aportado todos esos viajes a tu música?

A nivel sonido o letras no creo que haya una influencia directa. No es que haya ido a Portugal y diga “voy a tocar fado”. Creo que más bien la inspiración de todos esos viajes viene en forma de energía y de emoción. Ver a la gente, enfrentarte a diferentes públicos y en diferentes ciudades es algo que me inspira para seguir haciendo música. Me ha tocado ir a ciudades que siempre están vibrando, donde la gente siempre está haciendo y proponiendo cosas nuevas. Es el caso de la Ciudad de México, donde hay muchísima gente y muchos están proponiendo e innovando, y es entonces que el mismo entorno te invita a decir “yo también quiero hacerlo”.

Dices que de tus viajes no viene una influencia directa de ritmos y sonidos, pero de algún modo ‘La Confianza Ciega’ se percibe más rítmico, ¿de dónde viene ese cambio?

Creo que ese era un cambio natural. Intenté explotar esa parte rítmica desde el primer disco, pero aunque tiene sus momentos bailables, no se prestaba mucho porque se trataba de algo más atmosférico. Para este nuevo disco fue más consciente ese acercamiento a los ritmos y al final funcionó de manera natural para mí. Desde pequeño, en mi familia, escuchaban salsa, merengue, y eventualmente lo asumí como influencia directa; quise darle una interpretación propia y ver cómo me quedaría una champeta o un kuduro y eso es lo que se encuentra a nivel de ritmos y beats. Al final soy yo tratando de pasar por un filtro todas esas influencias.

Todos esos nuevos ritmos, los nuevos arreglos, ¿cómo saldrán en vivo?, ¿Habrá algún cambio en el formato de solista?

Probablemente no habrá sorpresas… el show que he hecho desde que inició esto ha sido yo mismo encargándome de todo y ha funcionado, entonces no creo que cambie. Además hay mucha cancha para probar cosas distintas y buscar que el mismo show evolucione así. De cierta forma todas las veces que he presentado el show me han hecho tomar confianza y las canciones nuevas se prestan mucho para ello; no sólo tocaré la guitarra y el teclado, también estaré bailando (risas).