Marineros: “No se sabe si formemos una nueva escena, pero no somos parte de ninguna definitivamente”


No es broma, es más bien extraño; poco después de haber escuchado los primeros sencillos del ‘O Marineros’, el inmejorable debut del dúo conformado por Cer y Soledad, tuve la fascinante sensación de haberlas escuchado antes. Cosa imposible, porque llevan poco de haberse formado y aún menos de haber lanzado su disco. Mucho de esto podría ser a causa de su notoria ascendencia musical en Chile, pero fuera de lo obvio, la dupla se ha hecho de un lugar especial en su país y toda Latinoamérica gracias a su remarcable talento.

Con una decena de temas de alta producción, una visión más allá de lo musical y una instrumentación más que cuidada y puntual, las chilenas se han definido por cantarle al amor, por desgarrarlo y por sacarlo de su lugar con sólo una guitarra, secuencias bien medidas y voces profundas. Hablamos con Marineros acerca de su primer lanzamiento, de las constantes comparaciones con otros músicos chilenos, del romance, del mar y de su siguiente visita a nuestro país como parte del Festival Ceremonia.

Lo primero que me saltó al escuchar el ‘O Marineros’ fue la sencillez con la que están construidas las canciones, pero al mismo tiempo, la fuerza que se desprende de ellas, ¿menos es más en todo el álbum?

Y en la vida misma, también menos es más, sí. Porque más es mucho y entonces nunca es suficiente hasta que es demasiado. Creemos que esta simpleza se desprende de la honestidad con la que nos enfrentamos al proceso de composición, a la producción, a la grabación del disco, y todo lo que hubo antes y ha pasado hasta ahora y sigue expandiéndose. Lo simple es complejo, es llegar a lo esencial, una tarea ardua, diaria, eterna.

Les han mencionado en varias ocasiones que el sonido de Marineros remite al ‘Corazones’ de Prisioneros, específicamente a Jorge González; he leído que hasta con The XX las han relacionado, y en mi caso, hay algo que me recuerda bastante a algunas guitarras o arreglos de Mew en una faceta más nostálgica… sé que incluso hay un gusto por One Direction en el dúo, ¿pero qué más hay detrás de Marineros como inspiración o herencia?

La naturaleza, todo aquello a lo que -en teoría- pertenecemos y de lo que -en la práctica, a veces, muchas veces- nos alejamos, queriendo y sin querer. Supongo que nos perdemos, nos quedamos pegados en nuestra zona de confort… nosotros que somos parte de la naturaleza pero no somos parte de la naturaleza. Esa sensación de no pertenecer, esa ansiedad que te come, te provoca ganas de tener algo, comer algo, comprar algo, unas certezas tan corrientes… somos nosotras tratando de encontrarnos a nosotras mismas, nuestro espíritu, nuestra llama, nuestra pasión. Y el camino desde esa especie de sopor hacía comenzar a abrir los ojos, hasta el más allá… eso nos inspira mucho, es emocionante.

Y escuchar música también nos inspira, con el volumen arriba, arriba. Es difícil decir favoritos, uno siempre escucha su música favorita, ¿o no? De todas maneras, actualmente estamos escuchando discos como el ‘ANTI’ de Rihanna, ‘Art Angels’ de Grimes, ‘Panda Bear meets the Grim Reaper’ de Panda Bear, la hermosa discografía de Lana del Rey, el ‘Laughing Stock’ de Talk Talk, y hace poco Soledad volvió a tener entre los archivos de su compu el ‘Born this Way’ de Lady Gaga.

Escuchar a Marineros también me deja con una extraña sensación de haberlas oído antes pese a que no existían como tal; recuerdo un movimiento de música latinoamericana que se basaba mucho en la sencillez de sus instrumentos a finales de la década pasada –los argentinos de Nubes en mi Casa, por ejemplo– ¿creen que un revival en este orden se vislumbre luego?

Ni idea. Quizás lo que te hace sentir esa extraña sensación es que, de alguna manera, algo retorcida, estamos contando también cosas que te han pasado, te van a pasar o te podrían pasar en realidad. Es raro, pero los humanos estamos todos hechos de lo mismo.

Supongo que la carga y el legado que la música chilena ha tenido sobre ustedes puede ser abrumador, incluso cansado el que las relacionen continuamente con sus congéneres por la historia ya conocida de su demos, pero las veo completamente fuera de esa ola más “mainstream”; fuera de los Gepes, las Javieras o los Anwandters de dicha escena… las veo construyendo una nueva, ¿será así?

Marineros es una escena en sí mismo. ¿Suena engreído?, no, lo es, es simplemente que somos un todo, creo. No se sabe si formemos una nueva escena, pero no somos parte de ninguna definitivamente. Somos un engendro de dos cabezas, corazones y espíritus bastante particulares ja ja.

“El mar es un misterio, es hermoso y desconocido, es como si fuera la muerte, el más allá. Es muy poderoso, porque representa la vida misma. Entonces los Marineros, somos todos, tú, nosotras… cada uno surfeando su propia ola.”

Ya deben estar hartas de que les pregunten sobre la etiqueta de pop de amor y existencialismo con la que han catalogado su música anteriormente, pero más allá de eso, ¿alguna vez Marineros dejará de hablar de amor?, ¿o es una condición ineludible para cualquier compositor por ser un tema tan vasto y cotidiano?

O sea, la vida sin amor es como un barco sin vela. El amor es como el aire, creemos, y no nos referimos solo al amor romántico, por ejemplo, “El lado oscuro de tu corazón” no es sobre una pareja, podría serlo, claro, pero el amor es más que una relación exclusiva entre dos personas. El amor tiene que expandirse. Es todo lo que tenemos, es subjetivo, es impreciso, pero aun así nos completa y es como un milagro, porque además todos tenemos esa capacidad… tomando eso en cuenta, es difícil no hablar de amor, cuando es puro y desinteresado, es hermoso. Bueno, y desde ese lado, podemos ver otros, porque la vida es enredada, sí, y uno mismo un rompecabezas.

Debe ser difícil hablar de romance sin caer en el cliché de ser un soso enamorado y no engolosinar las canciones, es decir, en este álbum hay temas que se debaten entre lo oscuro y la distorsión mientras que otros son grandes baladas de pop puro…

No es tan difícil si uno es honesto más allá de los lugares comunes y no tiene miedo a borrar una frase si es que parece muy burda, simplona, y de esa forma intenta describirlo todo de una manera cruda y personal. Creemos que hay una especie de equilibrio en cada canción del ‘O Marineros’, y es porque queremos decir lo que queremos decir y lo decimos. Sin culpas ni remordimientos, ¡sí!

Sobre esas canciones, ¿cuáles son sus favoritas del álbum?

Todas. No podríamos elegir. De todas maneras, a veces estamos más pegadas con una u otra, por ejemplo, nos gustan mucho “Montaña” y “Soledad”, y hubo un tiempo en que casi no sonaban. Es que las escribimos hace tanto. Es como un tatuaje; una canción, va a estar ahí siempre, contigo, en tu piel.

Por cierto, qué buenos están los remixes a “Cae la Noche”, ¿Fue iniciativa de ustedes o coincidió que se comenzaran a hacer para luego compilarse?

Fue iniciativa de Soledad. Nos pusimos en contacto con Paula, Sebastián y Nicolás, les contamos nuestra idea y a ellos les pareció muy buena. Colaborar con otro artista es muy especial, pues cada uno pone su talento a disposición de una canción, es algo crucial. Nos encantan los remixes.

¿Y nunca considerarían hacer algo más electrónico en el futuro? Les calzan bien esos ritmos…

Quién sabe, todo puede ser.

Sobre su visita a México, vienen a estrenarse al Festival Ceremonia, tienen ya una gran base de fans y no hay mejor panorama, ¿qué esperan de este show?

Esperamos mucha buena onda, pasarlo bien y, a través de la música, conectar. ¡Qué emoción!

Venir a México y no comer tacos o algo picante es como no haber venido, ¿qué comida conocen y quieren probar de acá?

Los huevos rancheros, y a las dos nos encanta la comida picante y bueno, la comida en general, ja ja, así es que vamos con muchas ganas de comer.

Por último, curiosamente, el nombre de su proyecto –y que me fascinó desde el inicio–, al igual que el de nuestro sitio web, alude de manera directa al mar… ¿cuál es su visión sobre este en relación a su nombre?   

El mar es un misterio, es hermoso y desconocido, es como si fuera la muerte, el más allá. Al mismo tiempo, si te atreves a cruzarlo, quizás te encuentres más allá de las tormentas y los naufragios. Es muy poderoso, porque representa la vida misma. Entonces los Marineros, somos todos, tú, nosotras… cada uno surfeando su propia ola.

Supongo que debe de encantarles ir a la playa…

Mejor si está cerca de un bosque o muchos árboles, entonces, la playa se vuelve ideal. El año pasado tuvimos la suerte de estar en la playa en Costa Rica, en el parque nacional Manuel Antonio, fue hermoso, muchísimo calor, nublado, mar cálido con olitas, y la selva… una especie de paraíso.