[Reseña] El Guincho – ‘Hiperasia’


El tercer álbum del canario, Pablo Díaz Reixa, es un viaje en absoluto a la electrónica avanzada y donde además, es posible adentrarse al mundo digital mediante una pulsera o sudadera ‘wearable’, y sobre todo, al recurrente auto-tune en su voz. ‘Hiperasia’, en palabras del mismo Pablo, es el recorrido sonoro a través de los pasillos de un bazar y que fácilmente transporta a lugares inhóspitos y poco frecuentados por el humano. De hecho, son tan poco conocidos estos lares que existe una película titulada “HiperAsia, La Aventura Lírica Animada“, para dar a entender o explicar un poco el contexto y su significado. Esta fue dirigida por Tomás Peña y Manson Studio, y tiene una duración de 40 minutos; la función primordial de este largometraje es la de configurar una simbólica relación y sincronización con los mecanismos musicales que ofrece cada track, finalmente, la mezcla de emociones que surgen a partir del álbum fueron rediseñadas a una experiencia 360º para sembrar dudas sobre qué es real y qué no lo es.

De la mano de Canada y co-editado por Everlasting luego de mudarse de Young Turks y XL, el ave que viaja en solitario –como él mismo se refiere– deja claro que perder seguidores no es algo que le quite el sueño, al contrario, más bien la razón con ‘Hiperasia’ es la de progresar, hacer un disco para sí mismo y olvidar los clásicos que lo catapultaron como “Bombay”, “Novias” y “Palomitos Park”, adecuándose totalmente a las herramientas actuales, experimentando en un sinfín de segmentos y consiguiendo darle la vuelta a lo cotidiano; proponiendo algo diferente en el mercado, pues.

Cortes como “Rotu Seco, “Muchos Boys”, “Sega” y “Parte Virtual, van de distorsiones y breaks rotundos y un tanto difíciles de entender, aunque no es novedad que la lírica vaya a destiempo respecto a las voces o que éstas solo sean complementarias, no como un arreglo ni mucho menos en calidad de un plus, sino como un error premeditado, un detalle ambiguo que posiblemente suene saturado, pero sí, eso es lo que se pretende conseguir.  “Volví como ave fénix” extracto de la colaboración con la Mala Rodríguez en “Comix, muestra la clara referencia –o analogía– de resurgir, volver al ruedo después de años y regresar a romperla en extensas giras, que a decir verdad, tanto odia Pablo.

Esta nueva cara de El Guincho, se trata a leguas de una colección de sorpresas y novedades; es complicado transportarnos a una costa soleada llena de bikinis y margaritas como estábamos acostumbrados, simplemente es todo lo contrario, existen tantas texturas y mucho menos samples que en anterioridad, y es ahora más fácil sentirse dentro de los pasillos de un comercio, frías tiendas departamentales, y/o mercados asiáticos como con “Zona Wifi”, “Hiperasia” y “Mis Hits.

Aunado a eso, las cajas de ritmos, los pads y sintes generan un panorama rico y bailable a la vez, ¿cómo lo consigue? No hay fórmula precisa, pero hay bases de house que se expresan como en Les Sins, el trap de Whitest Taino Alive, un boogie eminente cual Vaughan Mason o Butch Dayoy, el K-pop, y claro, hasta el mismo flow que existe en el reggeaton. Al final, se expone sobre la mesa un ritmo muy predecible y palpable en “Pelo Rapado”, “Abdi”, “Stena Drillmax” y “Pizza.

Como conclusión de esta esta mezcla rítmica/sonora que es ‘Hiperasia’, considero hay que escucharlo en repetidas ocasiones, repasarlo y darle una oportunidad a esta nueva producción del español. Y si esto no fuera poco, o aun pides más, los seis unreleased con colaboraciones de King B, Young Nivea, Tomás Peña, Torrent Papi y DJ Quasimatto, hacen de este disco una caja de pandora. Una mina de oro. Aunque cabe señalar que para acceder a estos tracks se necesita necesariamente la pulsera o la sudadera súper placa diseñada por Michael Dior.

De cierta forma, El Guincho ha apostado por la innovación, y a la par, se ha consolidado como uno de los grandes exponentes y célula importante dentro de la electrónica española sin desmeritar el trabajo de John Talabot, Pional o el mismo Begun.