San Pedro el Cortez: “Es hora de subir el escalón y consolidarse como banda”


En una época en la que los objetivos de una banda son sonar en la radio, llenar el bar de moda y aparecer en el cartel del festival más próximo, el sonido crudo y visceral del garage y el punk han sido desplazados por la dulzura de los sintetizadores y los beats bailables… es por ello que San Pedro El Cortez es un caso tan especial.

Con un sonido duro, seco y sucio, los de Tijuana son la banda nacional mejor colocada dentro del cartel del próximo Festival Nrmal. Pero la cosa no ha sido tan fácil, y aunque en el norte son casi una leyenda, los ocho años que llevan de hacer ruido comienzan a rendir frutos, y hoy, la banda se encuentra en el mejor momento de su carrera. Así nos lo hace saber Edgard Collins, bajista de dicho conjunto y con quien pudimos charlar acerca de ‘Un Poco Más de Luz’ –su más completo y reciente disco– sobre su tercera vez en el Nrmal, y sobre la oportunidad de consolidarse como una de las agrupaciones importantes de la escena actualmente.

San Pedro El Cortez es una banda de punk que no suena a punk, y aunque desde afuera podemos poner muchas etiquetas, ¿qué pasa en el interior, a qué suena realmente todo esto?

Todos en San Pedro traemos muchas influencias; somos fans del krautrock, del experimental, del ambient y a la hora de crear no queremos encasillarnos en un género. La parte punk sale porque tocamos rápido y ruidoso, además de la actitud “valemadrista” de la banda. De hecho nos enfadan las bandas que se vuelven tan genéricas, que no se salen del mismo molde… a nosotros no gusta hacerlo así, más experimental.

¿Qué podemos encontrar en ‘Un Poco Más de Luz’, el nuevo disco?

Se trata de nuestro disco mejor logrado; hubo más tiempo para hacerlo y de algún modo todo fue más accesible al momento de crearlo. Esta vez en las canciones se nota mucho más la improvisación, que es mucho de lo que traemos en vivo. Queríamos hacer algo que se parezca a lo que hay en vivo pero plasmado en una canción. Es un disco más libre, se produjo en Tijuana gracias a Erizo, nuestra casa productora. Líricamente trae cosas de amor y otras más densas y cotidianas… tratamos de jugar con el kraut, el punk y lo psicodélico.

¿Cómo funcionan los procesos creativos al interior de una banda que gusta tanto de la experimentación y la improvisación?

Es mucho de experimentar, cada uno trae una idea, un riff y luego trabajamos el ritmo o la estructura. “Asco” era una canción lenta y acústica pero al grabarla quedó diferente, no tiene nada que ver con lo que era. Así funciona siempre, las rolas van cambiando. Nunca nos metemos en una estructura definida, nos gusta improvisar y nos gusta que el producto final siempre resulta diferente de cómo surgió.

“Lejos de la banda, cada uno tiene una vida, tiene trabajo, familia, cumplimos con eso, y aparte está el rock and roll, que a veces no es tan gratificante. Sí, estás haciendo algo que te gusta, por amor al arte, pero también tienes que sobrevivir”

Hace ocho años comenzaron a hacer ruido en pequeños venues dentro de Tijuana, luego aparecieron por todos lados y desde hace tiempo los medios les prestan atención, ¿en qué momento de su carrera se encuentran ahora mismo?

Los inicios no fueron difíciles, fueron gratificantes por el simple hecho de que nos gusta tocar, pero sí nos llevó algunos años para llegar hasta aquí. En parte fue nuestra culpa por no producir tanto e incluso por tomarnos una pausa de un año, aunque eso nos hizo volver con más fuerza. Todos estamos emocionados con el nuevo disco, es nuestro primer disco completo y nos emociona viajar, es hora de subir el escalón y consolidarse como banda. No sé cómo va a pasar, pero queremos posicionarnos, queremos viajar, queremos que nos paguen, queremos que ocurra todo lo que ocurre con una buena banda. El objetivo es llegar al público y hacer de esto algo más grande.

La banda comenzó con el único objetivo de tocar y pasarla bien, pero luego de ocho años, ¿qué cambió para buscar armar algo serio en la industria?

Pasa que te enfadas de estar dándole y no ver nada; es como estar en una tiendita en la que vendes chicles y papas y al otro día ya quieres vender refrescos y hot dogs. Como persona quieres hacer lo que sigue, en la música no es diferente. Llevamos ocho años en esto y hay altas y bajas, pero ahora queremos que todas sean altas. Lejos de la banda, cada uno tiene una vida, tiene trabajo, familia, cumplimos con eso, y aparte está el rock and roll, que a veces no es tan gratificante. Sí, estás haciendo algo que te gusta, por amor al arte, pero también tienes que sobrevivir. Es un reto y creo que ambas partes pueden coexistir. En parte es por la misma supervivencia de la banda, si no hacemos lo que nos toca va a pasar el tiempo y quién sabe si se pueda después.

En ese proceso de consolidación, las giras ayudan mucho, pero, ¿han pensado en mudarse de Tijuana para expandir su música?

La primera vez que fuimos al DF mucha gente nos decía eso, que probáramos suerte acá y es algo que nunca hemos descartado. El hecho de estar en esta parte del mapa (Tijuana) nos ha ayudado; estamos junto a la frontera y eso nos permite dar shows en Estados Unidos, salir de gira a Los Ángeles o a la costa. Quizás en un futuro se haga lo de la mudanza, pero ahorita estamos a gusto, somos muy arraigados.

Por tercera vez estarán tocando en el Festival Nrmal, ¿qué hay qué esperar del show de San Pedro el Cortez?

Esta vez tenemos un horario nocturno y se va a poner muy bueno; vamos a tocar súper bien y además tenemos preparado un gran show. Por primera vez tendremos visuales, de las que se encargó Cristian Franco, que es un piratón y está montando un escenario y varias cosillas que se verán en el show. Siempre está la opción de tocar y hacer algo extraño en el escenario, pero ahora se hará más grande, ya traemos producción y esperamos que eso se repita en los shows de San Pedro porque queremos que éste llene todos los sentidos.

Nos imaginamos que será una locura el escenario cuando se suba San Pedro El Cortez, pero, hasta ahora, ¿qué ha sido lo más raro que les ha pasado en un show?

Siempre pasan cosas raras, pero lo que me viene a la mente es una vez que tocábamos en San Diego, en un bar de mala muerte: una señora obesa se desnudó completamente y estaba al lado nuestro haciendo cosas bien raras. Nosotros nos sacamos de pedo, y es que son cosas que no se ven todos los días.

Como público, ¿cuáles son los actos del Nrmal que no se van a perder?

Deerhunter, son una banda mágica, son buenos músicos y su frontman es todo un mago, hace cosas bien chingonas. Además, Slowdive, que es una banda de culto. También estoy emocionado por Acid Mothers Temple, que son otros legendarios… la neta es que se rifaron los del Nrmal, curaron bien el cartel, está entre pop y psycho y eso es lo que le gusta a San Pedro El Cortez.