[Reseña] Mogwai – ‘Atomic’


El de Mogwai es uno de los nombres que con el tiempo, se ha convertido en referente dentro de una escena que va más allá del post rock. Disco tras disco, el ahora cuarteto ha construido una carrera lo suficientemente sólida como para que el simple anuncio de música nueva siga emocionando a más que los postrockerillos de la cuadra,  y ‘Atomic’, es su manera de regresar al lugar que les pertenece dentro del corazón de esa escena.

Atomic’ es en realidad la banda sonora de Atomic: Living in Dread and Promise, un documental de la BBC que describe el poder de la energía atómica. Y tan asombrosos como el caos que provoca el choque de dos átomos, resultan los diez cortes que componen la más reciente joyita en el palmarés de los escoceses.

Para este disco la banda vio partir a John Cummings y eso tenía que afectar de alguna manera; sorpresivamente –y como podemos constatar al darle play al álbum– su ausencia no restó al poderío del grupo, quienes terminaron por reencontrarse y hasta renovarse. Pero eso no fue todo, pues su visita a Hiroshima perece haber sembrado en ellos el germen de la quietud y solemnidad que debe respirarse en aquellas latitudes a setenta años de la gran explosión.

De inicio a fin, el LP contiene dentro de sí un pequeño gran universo en el que igual hay galaxias colapsando que planetas siguiendo su andar o estrellas naciendo en cada crescendo. Sí, el disco es de momentos, y desde el arranque, con “Ether”, se demuestra que aún dentro de un mismo tema la paleta de texturas y velocidades se mantiene cambiante.

Temas como “SCRAM” o “Bitterness Centrifuge” apuestan por ir subiendo la velocidad y saturar el sonido hasta que terminan consumiéndose en sí mismos. De algún modo en este nuevo disco los de Glasgow apostaron por un sonido más atmosférico en el que las progresiones y las figuras se hacen más tenues. Y como en medio de un viaje –sea cual sea su origen– nunca falta el momento oscuro-caótico; Mogwai nos receta una dosis de ello en “Pripyat” y “Weak Force”.

El cierre es maravilloso y difícil de tragar, pues “Tzar” tiene todo lo que a estas alturas puede contener un corte de Mogwai: precisión, ejecución y una instrumentación – ¡amamos el sonido de ese piano! – que nos hacen desear que todos nuestros viajes terminen así.  Después de esta entrega sólo hay que esperar, porque ‘Atomic’ se convertirá en un referente en la discografía de los escoceses… como casi todos sus álbumes.