Abbacook: “Somos una banda de funk, con tintes de música disco; queremos invitarlos a la fiesta”


Por su trascendencia en América Latina y la cantidad de propuestas que surgen a montones, la escena mexicana es una de las obligadas para toda banda en busca de dar el gran salto, y si bien estamos acostumbrados a escuchar talentos sudamericanos, las bandas ecuatorianas son algo nuevo para nosotros. Abbacook, agrupación de Guayaquil que comenzó como un experimento de estudio, se encuentra de visita en México como parte de la promoción de su sencillo “Frío y Calor”, y tan fresco como un agua de sandía recién salida de la nevera, el sencillo es la invitación perfecta para acercarnos a un proyecto que seguramente se volverá asiduo en nuestro país.

Con motivo de su primera visita a tierras aztecas, fuimos a platicar con Jorge Campoverde y Pancho Feraud,  acerca de su sonido, del nuevo aire que está tomando la escena ecuatoriana y del porqué lo que ocurre en México es un modelo a seguir para ellos.

¿Quiénes son Abbacook y qué significa el nombre?

Pancho: Somos una banda de funk, con tintes de música disco. Somos de Guayaquil y el nombre se deriva de las palabras Abba, que significa “Padre” y que es una referencia directa a Dios, y cook, que en inglés es “cocinar” (risas).

Jorge: Más que darle un significado religioso al nombre de la banda, buscamos dotarlo de un discurso responsable, aportar algo en un momento en el que las cosas no andan bien. Con nuestra música queremos invitarlos a la fiesta, queremos sacar lo bueno de lo malo.

Entre la información que encontramos sobre Abbacook, nos encontramos con que “su música es haber actualizado la diversión musical de los 70s y 80s a nuestro 2016”…

P: Sí, lo que hacemos es una mezcla de lo que se escuchaba en los 60s y 70s, aunque no pretendemos sonar a ninguna de las bandas de aquellos años. Sí, queremos mezclar lo visual con lo sonoro.

¿A qué creen que suena esa diversión musical del 2016?

P: Creemos que actualmente la música es más una forma de entretenimiento, es algo más global. Existe también una pérdida de géneros puros, una banda de México puede sonar similar a una de Japón, o de Tailandia, o de Ecuador, y es gracias a la interconexión.

J: Al final cada género tiene su propia diversión, pero el objetivo de todos es que la gente sonría.

¿Cómo decidieron venir a México y cuáles eran sus expectativas antes de llegar aquí?

P: Llegamos a México porque se abrieron puertas. Afortunadamente la música camina y México es un referente en cuestión cultural y de mercado, sabemos que es una plataforma importante para toda América Latina.

J: Como banda, tu música debe abrir horizontes. Queríamos venir a México para probarnos como músicos, para subir el nivel en una escena tan grande y competitiva, en la que hay muchas buenas bandas.

¿Cómo se percibe la escena mexicana desde Sudamérica, especialmente desde Ecuador?

P: Hay referencias de México por todos lados, en la música, en las telenovelas (risas). Desde que estaba en esa edad en la que defines qué vas a escuchar, entre los 12 o 13 años, ya escuchaba Zurdock y Jumbo a full. Luego conocí Plastilina Mosh, Molotov, estaba muy influenciado también por lo que pasaban en MTV México.

Entre las bandas actuales me gusta Chetes, León Larregui, Zoé. Me gusta muchísimo Technicolor Fabrics, y fue curioso que el otro día conocí a su baterista casi sin querer: estábamos en el show benéfico por Ecuador y comencé a platicar con alguien que me decía que era productor y demás. Me preguntó si me gustaba Technicolor Fabrics, le dije que me encantaban y me dijo que él era el baterista (risas).

“Hace unos años Ecuador estaba muy dividido por regionalismos, básicamente entre Guayaquil y Quito, y esa división estaba presente en todos los aspectos, incluso en la música o el futbol […] Eso se fue rompiendo de a poco. Ha sido todo un movimiento el que las bandas actuales comenzamos hace apenas unos diez años…”

Hablando de escenas, la de Ecuador no es una de las más vistas en México, musicalmente ¿qué está pasando allá?

P: Actualmente hay muchas bandas, se maneja un nivel alto. Me atrevería a decir que estamos al nivel de la escena mexicana, aunque sé que la música no se trata de competencia. En cuanto a géneros se escucha mucho indie rock, folk, electrónica, hip hop… Indie pop como el nuestro no tanto (risas). El público es numeroso, cada vez se involucra más. Investigan a las bandas, van a los conciertos, hay mucha interacción banda-público. Eso es algo relativamente nuevo, hasta hace poco no pasaba.

J: Hace unos años Ecuador estaba muy dividido por regionalismos, básicamente entre Guayaquil y Quito, y esa división estaba presente en todos los aspectos, incluso en la música o el futbol. Tanto era así que el “pasillo”, un género tradicional ecuatoriano, se toca distinto en Guayaquil que en Quito. Eso se fue rompiendo de a poco. Ha sido todo un movimiento el que las bandas actuales comenzamos hace apenas unos diez años, y hoy, podemos compartir shows con bandas de Quito, por ejemplo. Ha sido mucha labor, darse la mano entre músicos, avanzar hacía el mismo lado. Mucho de eso se logró gracias a las redes sociales.

¿Cuál fue su experiencia con las redes sociales para dar a conocer su música, primero del otro lado de Ecuador y ahora en México?

J: Nosotros comenzamos a hacer experimentos de estudio hace algún tiempo. Trabajábamos en  estudios Fediscos y de repente comenzamos a mostrarnos riffs, arreglos, comenzamos a componer. Luego incluimos baterista y bajista, pero seguía siendo un proyecto de estudio.

P: Un amigo subió la maqueta de una canción a Reverbnation y después se movió por Facebook. De repente había más gente que decía “escuché una canción tuya”.

Después de unos días en nuestro país, y de hasta haber tocado aquí, ¿con qué se han encontrado en este primer acercamiento con México?

P: Nos encontramos con una gran organización, y eso abarca todo: medios, bandas, toda la industria gira hacía el mismo lado. Eso es un poco lo que queremos replicar en Ecuador, aquí incluso se planean a la perfección las giras, no se puede repetir colonia (risas). Son muy perfeccionistas y eso hace que no paren.

¿Cuáles son los planes inmediatos de Abbacook?

P: Estaremos en México unos días más, hablando con más medios y esperando conseguir alguna otra tocada. La intención es acercarnos a la gente y mostrarles lo que hacemos. No podemos tirar una granada, es más bien como venir a sembrar semillas y esperar que con el tiempo y el trabajo, florezca.

Para aquellos que no han tenido chance de escucharlos, ¿por qué tienen que acercarse a su música?

P: Atrévanse a escuchar. A mí personalmente me encanta que me recomienden música, lo posteo en redes sociales y encuentro cosas increíbles. Descubran a qué suena Ecuador, es genial.

J: El arte está en todos lados, y lejos de Estados Unidos y Europa también pasan cosas. Vivan la fiesta de “Frío y Calor”, saquen lo bueno de lo malo.