Car Crash Sisters: “Cada que sacamos una nueva canción, la notamos un paso más distante del shoegaze”


Alguna vez vi –y supongo, por el tipo de agrupaciones que estaban emergiendo desde hace un par de años– que varios de mis contactos comenzaban a señalar a Aguascalientes como una ciudad de manufactura shoegazera en el país; se decía que mucho del revival de dicho género y que ahora resuena fuertemente en México, tenía gran impulso desde esta latitud. Nunca me convencí totalmente… es decir, los exponentes de la ciudad son altamente talentosos, pero asegurar que el shoegaze demarca este lugar es también limitante.

Car Crash Sisters, uno de los actos por los que esta gran ola sigue haciendo ruido, mantiene un lugar privilegiado en Aguascalientes –y consecuentemente, en el país; con un solo EP, ‘The Crystal Garden’, han logrado reconocimientos fuera del mapa nacional y sobre todo, encarnaron en abundancia y a través de los medios y su público, el género del shoegaze… pero, ¿son realmente la expresión fiel de este revival nacional? Próximos a presentarse en el Festival Marvin, hablamos con Kique y Alma, la mitad del conjunto, acerca de su material debut y la continuación del mismo, su notable alejamiento del género que los ha encumbrado, y sobre si ya están hartos de repetir la palabra “shoegaze” a cada momento.

Este EP, ‘The Crystal Garden’, más allá de su nítida pero saturada producción, tenía en un inicio la finalidad de ser algo así como un material concepto, ¿no? Ahora con 6 canciones en él, ¿se logró transmitir ese relato o historia?, ¿De qué trataba?

Kique: Efectivamente, la idea original de ‘The Crystal Garden’ era hacer un disco conceptual. Al final se tuvo que recortar a sólo 6 canciones, y aunque no relata todo lo que me hubiera gustado incluir, al menos la canción “Broken” sí da el cierre como lo había planeado. Cuando estaba escribiendo esas canciones, pasé por una etapa muy difícil, muchos “cierres”, muchos finales. Fallecían amigos, familiares, terminaban amistades y proyectos, y entré en una especie de pánico sobre lo frágil que puede ser la vida: el cómo puedes tener todo en un momento, y al siguiente, perderlo. El ciclo se cerraba con la última canción, pero daba paso al inicio de otro. Mi idea era hacer un disco cíclico precisamente.

¿Y qué más nos cuentan esos 6 temas? Hay canciones tan variadas en su sonido que parece una gran estampa de lo versátil que puede llegar a ser la banda…

K: Justamente lo que te comentaba, habla de muchas transiciones y situaciones personales de esa época, supongo que por lo mismo hubo tantos cambios de ánimo que hicieron que las canciones fueran desde lo agresivo hasta la calma y viceversa. Además, soy un fanático de los contrastes, los discos que más me gustan son aquellos que te toman por sorpresa, que no son lineales y predecibles.

Y llevan ya un buen tiempo promocionando el disco, incluso un próximo lanzamiento del grupo se percibe incierto en cuanto a qué línea musical dentro del género seguirían… ¿qué han estado trabajando a futuro?

K: Teníamos planeado lanzar un nuevo EP a principios de este año, iba muy orientado a cosas algo diferentes, un poco más minimalistas y espontáneas según yo, creo que un poco orientados a una onda más tipo Teenage Fanclub o Dinosaur jr., pero hubo varias cosas que nos llevaron a la decisión de no hacerlo. La principal es que seguimos escribiendo música y nos dimos cuenta de que podíamos hacer algo mejor. ‘The Crystal Garden’ nos trajo muchas cosas buenas, así que creímos que debíamos superar eso, y lo que estábamos por lanzar no lo cumplía. Actualmente ya tenemos la selección de lo que queremos grabar, y esperamos hacerlo después de nuestra presentación en el Festival Marvin.

Es un género que nos ha recibido muy bien, desde gente que lo promueve hasta los mismos escuchas. Ya sea que nos sigan catalogando ahí o que de plano acabemos tocando Skiffle, nunca nos dejaremos de sentir afortunados de haber sido parte de él”

Hablando sobre ese futuro material, “Constellated”, por ejemplo, tiene toda esa esencia shoegaze de los noventas, incluso, parece sacada de algún compilado que reuniría lo más representativo de esa década, ¿quizás se continúe con algo así en un siguiente disco?

K: Cada que sacamos una nueva canción, la notamos un paso más distante del shoegaze. Y no es que nos hayamos aburrido del género ni que nuestro próximo disco o EP vaya a ser de blues o reggae, simplemente vamos aterrizando en cosas distintas que nos dan mayor espacio para jugar con la música. Hay canciones que tienen arreglos muy al estilo ‘The Crystal Garden’, y otras que en verdad no hubieran embonado ahí, otras tantas que son demasiado sencillas, y unas con montones de cambios. Creo que seguimos la misma línea, siguen sonando a Car Crash Sisters, sólo que orientadas a diferentes cosas. Además, a diferencia de este disco, en lo nuevo hemos trabajado todos desde la composición hasta los arreglos, y creo que le da un mejor sonido en general.

Es curioso ese alejamiento, porque cuando uno escucha de ustedes siempre está latente la palabra shoegaze, parece ser lo más característico e innato de la banda, pero, ¿ustedes realmente consideran encontrarse ahí?

K: En la actualidad creo que hemos ido definiendo más nuestro sonido y a la vez eso nos va quitando un poco ese sello. Me gusta mucho el shoegaze, pero sinceramente no lo escucho tan seguido como se podría pensar.

Alma: Creo que poco a poco hemos ido alejándonos del shoegaze hasta llegar al punto en el que los más casados con el género te pueden asegurar que no tocamos eso, sin embargo, sí es una de nuestras influencias.

¿Y qué tan difícil es hacerlo? Es decir, comparado quizás con otro tipo de música que hayan hecho en el pasado…

K: He tenido la fortuna de tocar varios géneros que me gustan, y en todos es un aprendizaje. Es una especie de reto, porque nadie te enseña cómo debe ser, solamente lo haces, escuchas lo que te gusta de una banda y te las ingenias para lograr algo así. Nuestras canciones son tal vez la manera en la que procesamos el género, pero ya se transmiten contagiadas de muchas de las cosas que nos gustaron de proyectos anteriores.

Debo preguntarles, con un revival del género tan fuerte no sólo en México, ¿podríamos decir que terminará por convertirse en moda, en digamos, unos años?

A: No creo, nunca he visto al shoegaze con potencial comercial porque siento que no cumple con los estándares de la cultura pop.

¿Y creen que ya hay un shoegaze mexicano? Porque si hablamos de grandes influencias más cercanas a este polo –y alejados de las clásicas bandas británicas de la época– el ‘Dynamo’ de Soda Stereo sería una gigante influencia, referencia y guía para quien desee seguir por este camino…

A: Yo creo que sí, no he conocido montones de bandas, pero las que he escuchado son muy buenas.

¿Y ustedes tuvieron una inspiración clara para su creación musical?

K: Pues yo siempre estuve en lo básico del shoegaze: My Bloody Valentine, Slowdive, Ride, Lush, etc. Pero a la vez, tomé prestado mucho de lo que me gustó hacer en bandas anteriores, por ejemplo, estuve en una banda surf que acabó siendo de mil cosas, y de ahí tomé prestado lo de hacer muchas capas de voz.

Sobre el video de “All My Friends Live Underwater”, la historia es bastante sombría pero supongo que debe ir más allá; que el proceso de ponerse branquias tenga como consecuencia terminar muerto en una bañera me dice más que el sólo hecho de suicidarse por tener una vida miserable…

K: Viniendo de la ciudad con mayor índice de suicidio en México, me dio un poco de miedo que se interpretara como algo en pro o acerca de eso. En realidad no tiene nada que ver con querer estar muerto, y no es precisamente de ser miserable. Nos fuimos por eso porque era una manera un poco más sencilla de convertir en imágenes ese título. Se barajaron muchas opciones y pensamos en ese final para añadirle un poco de “shock value”, pero nada más.

A: Ya que vi el video terminado, me encantó, después, no pude evitar pensar “¿y si transmitimos el mensaje equivocado?” definitivamente no creemos que el suicidio sea una opción para nadie, simplemente tenemos un humor algo ácido y pues tiene final feliz… el monito por fin fue feliz bajo el agua, ja ja.

Además, está súper bien hecho, ¿quién se aventó la animación?

A: Dos amigos que conocimos a raíz de que nos invitaron a tocar con su banda, Radiation, y que precisamente, fue nuestra primera presentación en vivo; Andrés Galicia y Moon Man.

¿Y qué significa vivir debajo del agua? O bueno, que tus amigos vivan de esa forma…

K: Fue la combinación de 2 cosas muy extrañas: Por un lado, vivía una época en la que no me sentía ni de aquí ni de allá, y por otro lado, leí muchas historias de ciencia ficción y teorías de conspiración. No lo hagan, niños.

A: Yo lo veo como cuando sientes que no perteneces o te encuentras en una situación social que te causa ansiedad y desearías estar mejor en otro lugar en el que te sientes bien, tú lugar seguro con las personas que confías y te llevas bien.

Por último, ¿ya se cansaron de decir la palabra shoegaze?

K: Es un género que nos ha recibido muy bien, desde gente que lo promueve hasta los mismos escuchas. Ya sea que nos sigan catalogando ahí o que de plano acabemos tocando Skiffle, nunca nos dejaremos de sentir afortunados de haber sido parte de él.

A: No, el shoegaze es bonito.