La novena sinfonía de Radiohead: quemando a la bruja y ‘A Moon Shaped Pool’


Primero se filtró la noticia de que Thom Yorke y sus mosqueteros pensaban lanzar un disco nuevo, el sucesor de ‘The King of Limbs’, Luego vinieron los meses y las noticias acerca de los británicos llegaban a cuentagotas. Sin embargo la promesa del noveno disco estaba hecha, y de a poco se dieron a conocer detalles: primero que no sería en 2015 (como muchos esperaban), pero sí en 2016, luego anunciaron las fechas de su gira y las dudas se disiparon. Y así, sin conocer ningún detalle, “el nuevo de Radiohead”, se convirtió en el lanzamiento del año.

Sí, desde hace meses todo el mundo sabía lo que iba a pasar cuando la banda decidiera mostrar algo: volverían para ser los reyes. Con el paso de los días la información se hizo más precisa y se puso el verano como fecha para el lanzamiento. Y apenas la semana pasada, Radiohead desapareció de internet, sus cuentas en redes sociales quedaron en blanco y, tal como lo anticipamos, el mundo se puso de cabeza a sabiendas de que era cuestión de tiempo, pues lo nuevo venía en camino.

Y así fue. Apenas el martes pasado salió el vídeo con el primer single, “Burn the Witch”, un tema crítico en extremo y que se consume en sí mismo dentro de un “tranquilo” caos. Entonces lo confirmamos, el mundo necesitaba el regreso de Radiohead. Después de escucharla una y otra y otra vez, cuando apenas pensábamos que estábamos por digerirla, la banda lanzó un segundo sencillo titulado “Daydreaming”, más quieto, como si entráramos dentro de algún sueño de Thom Yorke. Dicho tema llegó junto con el anuncio de que el disco saldría de manera digital el domingo 8 de mayo, más de un mes antes del lanzamiento en físico. Todo eso en menos de cuatro días.

Pues bien, ya sabemos que ‘A Moon Shaped Pool’ (el verdadero nombre del álbum), es el disco del año. ¿La razón? Es un disco de Radiohead, y a estas alturas, ese es –quizás–  argumento suficiente. Tan es así que pudieron darse el gusto de poner los once temas del tracklist en un riguroso orden alfabético y dejar a Spotify con las ganas de subir el disco (al menos por ahora).

El sonido de ‘A Moon Shaped Pool’ no es nuevo, las piezas suenan tan inquietantes y bonitas como lo han sido siempre. Quizá los arreglos de orquesta son lo que agrega ese sentido de novedad que no era necesario, pero que agradecemos en serio. Es difícil hablar de novedad cuando se trata de una banda así, cuyas composiciones siempre sonarán familiares. Y tan es así que temas como “Desert Island Disk”, “Present Times”, “Identikit”, “Full Stop” y la muy celebrada “True Love Waits”, encontraron cabida dentro de dicho material.

Un disco más lento si se le compara con trabajos pasados, pero que por momentos recuerdan a Kid A o el In Rainbows, con arreglos de piano y cuerdas que maximizan la atmósfera melancólica que envuelve desde el principio. En la lírica tampoco hay sorpresas, Yorke le sigue cantando a las situaciones sin remedio, a las causas perdidas y a su propia decadencia… seguro en alguna de las canciones inéditas encontraremos la frase de nuestro siguiente tatuaje.

De inicio a fin, el disco es una joya y ya ni siquiera es necesario desmenuzar tema por tema para comprobarlo. Todo está en su lugar y sólo queda disfrutarlo. El resto es puro ocio; que cada uno saque sus propias conclusiones, aun si se mueren de incesante pereza o se encuentran más alucinados con la novena de Thom Yorke y compañía.