Acid Waves: “Es una especie de psicodelia electrónica, aunque también nos interesa el pop”


Sintetizadores, secuencias y melodías electrónicas de ensueño podrían definir a Acid Waves, banda oriunda de Mérida, Yucatán. Orlando y Alfredo son los hombres detrás de una de las propuestas más frescas de este verano y, coincidiendo con el lanzamiento de su Ep ‘Acapulco Love’,  estuvieron de visita por la CDMX.

En un viaje casi improvisado y que comenzó de la peor forma cuando el sujeto con el que habían agendado algunas fechas desapareció, el dueto yucateco tuvo que arreglárselas y entre algunos toquínes y una ardua labor de relaciones públicas, pudimos platicar con ellos sobre su música, la peculiar escena en Mérida y sobre cómo el hazlo tú mismo sigue más vigente que nunca.

¿A qué suena Acid Waves?

Alfredo: Es una especie de psicodelia electrónica. Psicodélica por las influencias de Orlando y electrónica porque somos dos y es más fácil tirar baterías electrónicas, aunque también nos interesa el pop.

Orlando: Las limitaciones nos llevaron a sonar electrónico. Yo no quería emular baterías reales, y desde que estaba produciendo las canciones decidimos usar baterías electrónicas por el hecho de que en vivo no podíamos tocar la batería. Siempre quise que la canción sonara muy parecido en el estudio que en vivo y es algo que siempre intentamos hacer.

¿Qué podemos encontrar en ‘Acapulco Love’, su primer Ep?

Orlando: ‘Acapulco Love’ es un Ep doble, de ocho canciones. Es un disco completamente hazlo tú mismo y aunque sí teníamos presupuesto, desde el principio la idea fue hacerlo con lo que teníamos a la mano. Está grabado y mezclado en mi cuarto, simplemente porque quería ver qué pasaba. Al final si las canciones eran malas igual se iba a notar (risas).

Incluso los vídeos fueron grabados en el techo de mi casa, sólo con un celular. Grabamos un atardecer, lo bajé a mi compu y empezamos a editar. Otro de los vídeos lo grabamos en casa de Alfredo: juntamos un montón de teles que había por ahí, apagamos las luces y nos pusimos a grabar. Después de mezclar la canción, decidimos subirla en ese momento, no tenía vídeo y nosotros no teníamos plan. Encontramos en su cuarto varias cosas, él pinta y un cuadro de un gnomo a las doce de la noche nos trajo un montón de ideas. Terminamos de grabar a las 3:30 am, salimos a comer y editamos por casi siete horas.

Con ustedes aplica perfecto el Do it yourself

Orlando: Casi todo lo hemos hecho así, muchas veces improvisando. Incluso unos días antes de llegar a la Ciudad de México sólo teníamos los boletos de avión y ya, no sabíamos ni a dónde íbamos a llegar. Fue un viaje lleno de casualidades.

“Hemos encontrado gente increíble, que sin conocernos nos ha apoyado un montón. Eso es algo de lo que queremos hacer en Mérida, donde las bandas no se apoyan mucho y la escena sigue parada.”

¿En qué momento decidieron que querían venir a la CDMX?

Orlando: Sentíamos que era el momento de hacerlo, que si no lo hacíamos ahora no lo haríamos nunca.  Sabemos que nadie iba a ir por nosotros hasta allá y aquí estamos. Aunque la primera impresión bajando del avión fue mala, porque el chavo con el que habíamos acordado algunas fechas no contestaba los mensajes y ese mismo día teníamos tocada.

¿Qué tal las experiencias en esta primera visita, todo ha sido malo?

Orlando: No, las experiencias buenas han sido más. Por ejemplo, a la chica que nos dio hospedaje la conocía sólo por Facebook y le hablé dos días antes de llegar.

Alfredo: Hemos encontrado gente increíble, que sin conocernos nos ha apoyado un montón. Eso es algo de lo que queremos hacer en Mérida, donde las bandas no se apoyan mucho y la escena sigue parada. Ahora ya no sé si el chico que nos abandonó me cae mal o si debería amarlo (risas).

Hablando sobre la escena en Mérida, ¿por qué no escuchamos tanto de allá?

Alfredo: No hay mucho, aunque existe la sensación de que se quieren hacer las cosas bien.

Orlando: La escena está en crecimiento, aún es muy pequeña pero más que por las facilidades que da la ciudad, tiene que ver con el pensamiento de los músicos. Es muy diferente a lo que pasa aquí, donde son bandas que ya tienen cierto nombre y siguen siendo súper sencillos. En Mérida pasa lo contrario, hay demasiada rivalidad, no hay apoyo entre bandas. En ese sentido es muy pobre nuestra escena y por eso no se escucha mucho de Mérida.

Alfredo: Es una realidad diferente a lo que pasa aquí, donde los medios, las bandas y el público, todos están bien metidos. Allá hay montón de bandas, pero no hay escena.

¿Cómo es el público en esa parte del país?

Orlando: Existe la banda que va por la música y los que van a los venues porque conocen el lugar. A veces cuando terminas de tocar no pasa nada, a diferencia de aquí, que en cuanto terminas de tocar la gente se acerca y te dice que le gustó tu proyecto. Lo que aprendimos aquí es cómo se apoya la gente y queremos implantarlo allá para que se escuche el nombre de Mérida.

¿Hay planes para mudarse acá?

Orlando: Es un paso que debe tomar la banda. Por situaciones personales tendríamos que planearlo bien, tampoco queremos dejar Mérida así nada más. Personalmente me gustaría formar un circuito de Mérida aquí, me gustaría que cuando dijeran que hay bandas de Mérida radicando en la CDMX la gente pensara en Acid Waves. No queremos venir solos, aunque no podemos parar si otras bandas no quieren hacerlo.