Del romance al hiperrealismo, de Shinoflow a un mágico Carlos Sadness


España suele ser cuna de artistas que conquistan al público mexicano hasta volverlo suyo, y no sólo dentro del pop más comercial, también, con bandas como los Héroes del Silencio, quienes durante años, podría decirse, su fanbase más fuerte estaba en México. Incluso, rapers y mc’s que han llegado a ser fuerte influencia de artistas nacionales, son de gran culto en el país: Natch, Kase O, ZPU, Sharif, Lechowski, por mencionar algunos.

El tiempo pasa rápido y los artistas –como humanos que son– se transforman, reinician proyectos, retoman otros y crean algunos más, y ese es justamente el caso de Carlos Sadness, quien en 2007 era conocido como “Shinoflow” mientras ya hacía ft. con Porta en canciones que se volvieron clásicos como “Siento, Luego Existo” o “He Cambiado”.

Shinoflow tenía un estilo distinto; hablar del amor, las emociones y sentimientos, siempre caracterizaban sus letras. Podría decir que era mucho más romántico, con beats pegajosos y un arte gráfico muy diferente a lo que identifica al artista de rap/ hip hop convencional, incluso, su aspecto siempre fue distinto; cabellera larga y ropa mucho más ajustada a la del resto… ese era el Shinoflow que presentaba su álbum ‘El Presidente de los Estados de Ánimo’ hace casi una década.

También colaboró en canciones de artistas como Santa RM, Teko, Yesh y Ursula, así como con el ya mencionado Porta, exponentes criticados del género por los mayores; es decir, ellos eran la nueva escuela, y a pesar de ser muy bien recibidos por los más jóvenes, no todos fueron partidarios.  Luego, Shinoflow decidió dejar de portar dicho nombre –pese a contar con la apuesta y credibilidad de su gente y medios importantes. Y después, se convirtió en Carlos Sadness.

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Carlos Sadness | Foto: Allie RM

Cualquiera pensaría que solo cambiaría su nombre más no su propuesta, pero no fue así; no dejó el romanticismo en ningún momento, solo dejó los beats para cambiarlos por acordes y un ukelele con el sencillo “Fue tan importante”. Un sonido completamente diferente y un trabajo visual bastante orgánico. Carlos no había mostrado por completo su potencial no solo para componer, sino para cantar y hacer arte. Desde ese momento, el arte expuesto en cada uno de sus singles, lp’s y álbumes era creación original suya… Carlos Sadness, se había convertido en un artista en toda la extensión de la palabra.

Posterior a ‘Fue Tan Importante’, lanzó en 2011 un LP bajo el título “Atraes a los Relámpagos”, donde puede que ahí dejara ir lo poco que quedaba de Shinoflow, pues las canciones seguían estando rimadas, agresivas en su ritmo vocal, aunque musicalmente mucho más alternativas.  El arte visual estaba tomando su propio sello; aparición de animales del bosque y naturaleza, las letras claro que eran diferentes, pero perfectamente podías reconocerlo a oídas si eras fan del “Shino”.

En 2012 lanzó dos sencillos, “Hoy es el Día” y “La Fábula Celeste”, canciones que más que simples singles, eran historias. El mismo año llegó el álbum ‘Ciencias Celestes’  y un par de años después, ‘Monteperdido’, apostándole al sonido de sintetizadores y siguiendo con la línea artística de ilustrar animales con geometría tribal y colores muy suaves. Lo poco que quedaba de Shinoflow se había ido y Carlos Sadness se había instalado por completo.

Creo que el barcelonés es de los pocos –o quizá el único artista del género– que ha logrado cautivarme por completo, y realmente no lo ha hecho musicalmente, sino líricamente: sus canciones son historias que tal vez abunden en sus experiencias personales y con las que cualquier romántico empedernido puede sentir una empatía increíble; no cualquiera es capaz de escribirle con tanta pasión al amor y al desamor de quienes lo provocan, mucho menos, el hacer analogías tan acertadas a algo tan complicado.

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Carlos Sadness | Foto: Allie RM

Con bastante incertidumbre cubrí su fecha en Guadalajara, emocionada por un lado de tenerlo en la ciudad después de tomarnos un selfie y también, con mucha expectativa después de saber sobre sus fechas sold out en la Ciudad de México, claro, era su primera vez en tierra azteca y considero poco astuto no haber aprovechado dicha oportunidad. “¿Qué puede ofrecernos el español?” Me preguntaba camino al venue, y es que, inclusive, hay veces que sus canciones resultan “aburridas”, y lo digo en el sentido de sonar limitadas a bailar o corear.

Pero desde la primer canción me di cuenta que Carlos en sí, es enérgico, pasional en todo lo que hace, pero sobretodo –y repito– un artista en toda la extensión de la palabra: pocos artistas, creo, pueden presumir de lograr que su público suene aún más fuerte que ellos mientras cantan sus canciones, y el ex rapero lo logró durante hora y media de concierto.

Hubo algo que, creo, me hizo entender que no importa si es Shinoflow o Carlos Sadness en el escenario o en el estudio: su talento para narrar historias, hacernos sentir parte de un momento, contar con cada tema qué es el amor, qué es el desamor y el decir adiós… es algo que todos hemos de vivir, pero no todos seremos capaces de contar con tanto fervor.

Quizá, Carlos es el cuentacuentos que todos quisiéramos ser para poder adornar con tanta magia eso que por dentro nos estruja el corazón, porque claro, claro que vi gente derramar lágrimas de emoción y supongo también de conmoción.

Acá puedes ver todas las fotos de su show en Guadalajara