¿Cómo nos fue en el Festival Fascinoma? De lo bueno, lo malo y echar el chapuzón en Puebla


El fin de semana nos escapamos al Fascinoma, festival celebrado en el Centro Vacacional Metepec, en Atlixco, Puebla, y si pudiéramos resumir este viaje podríamos decir que, sí, las sorpresas vividas fueron varias.

Tomando en cuenta el trabajo que significa realizar una primera edición de un festival, tratamos de disfrutar al máximo sin dejar de poner atención en los detalles que abrumaron a más de un asistente. Y pese a todo, al final del día, la música triunfó.

En primer lugar, asistir a un festival de larga duración requiere una gran planeación para el que asiste, y aquí el problema más grande –quizás–  fue la falta de comunicación hacia el público, pues la información sobre cómo llegar (fuera del transporte oficial que fue bastante limitado: únicamente 3 camiones) o las vías alternas para ello, fueron poco mencionadas. Un par de camionetas extra nos hubieran salvado.

Además, si formabas parte de un medio, tenías cortesias o ya habías comprado tu boleto de transporte para el sábado, tu viaje se podía ver en aprietos porque la mesa de prensa sólo funcionaba el sábado. #Fail

Pese a la falta de brújula, no nos dejamos vencer y llegamos como pudimos –situación que se prestó para generar redes de contacto con otros asistentes permeando el uso compartido de vehículos. Estuvimos, tiramos los mejores pasos de baile y enloquecimos; a continuación, una breve mención de los puntos buenos y los no tan buenos con los que nos encontramos en Fascinoma.

fascinoma3

Bueno:

Festival Ecco: El esfuerzo que se realizó en este apartado del festival vale la pena aplaudirse. El acto memorable fue Un Rêve, el cual se puede considerar ya un emblema en el ambient/experimental nacional, sin duda a su corta edad es un referente dentro de los sonidos más delirantes y oníricos de la CDMX. También hay que darle su reconocimiento a Extraños en el tren, que junto con su visualera, Jael Jacobo, y su cinematógrafo, nos llevaron a lugares inimaginables y destructivos que no cabían dentro del espacio que ofrecía la sala de teatro.

Malo:

La comida: En una época no muy lejana se decía que en los festivales sólo nos podíamos alimentar de pizza de cartón y maruchan, hasta que llegaron los food trucks y nos resolvieron la vida ¿No aprendimos algo?; ¿Hamburguesas con carne congelada y sólo un par de opciones en el menú? Esta es una cuestión básica para la sobrevivencia de los asistentes. Esperábamos al menos 3 camioncitos de comida con diferentes elecciones; vegetarianos, atascados y los que buscábamos un buen bajón lloramos esta situación.

fascinoma2

Bueno:

El line up: Aquí no hay que buscarle más, la curaduría fue impecable y asombrosa, llegó un momento en el que en el escenario se encontraba una leyenda y a un lado de ti bailaba otra. Todos disfrutando de música sin importar quién eras, todos al pie de los volcanes. No nos asusta usar la palabra épico para los siguientes actos:

The Gaslamp Killer: el DJ set con más energía y que nos recordó que Fascinoma era real y estaba sucediendo.

Awesome Tapes from Africa y su selección para reincorporarnos al segundo día del festival.

Nihinimal con su dance introspectivo.

Kneel, tomando experiencia, nos hizo levantarnos del pastito para empezar a mover los pies.

– El Cuatro cuartos, bien finos trabajando en equipo aunque con un final sospechoso.

Larry Heard haciendo magia tocando canciones icónicas.

-Lucy y su amanecer utópico en una hipnosis colectiva, sin duda lo que más disfrutamos.

Malo:

Los horarios: Los largos espacios de silencio en los escenarios a las 3am son como un vacío en el alma y nos inyectaron incertidumbre sin saber si debíamos correr o esperar un tiempo indefinido a que conectaran, y esto fue una constante durante todo el festival, lo que llevó a un retraso de casi una hora en los horarios establecidos… y es cierto, ni los festivales con mayor callo a veces logran fidelidad en las horas; nada que no se pueda arreglar con organización y preparando el equipo con antelación. Esto nos lleva a que tampoco el sistema de Void Acoustics se notó destacado salvo en ciertas ocasiones.

fascinoma4

¿Entonces, cómo nos fue? Sencillo: disfrutamos de sobremanera todo lo que Fascinoma tenía qué ofrecer; desde la instalación en los pasillos para comunicar los escenarios (aunque se quedó corta), hasta el frío que nos obligó a bailar hasta el amanecer. Esperamos que el desarrollo y la gestión sigan su crecimiento y que consideren un poco más al público en la experiencia no musical… ya saben, antes comer que echar bailazo.

Sí, esperamos atentos el Vol.2, echar chapuzón y un baile endemoniado.