Elsa y Elmar: “Estoy expuesta a un sentimiento de desapego y eso me quita las limitaciones de género”


Una colombiana viviendo en Boston que hace folk alegre y romántico, no es tan difícil de imaginar a estas alturas de la vida. En un mundo globalizado donde todos están conectados, la nacionalidad ya no determina algo más que el color del pasaporte, y Elsa y Elmar es claro ejemplo de ello.

Elsa Carvajal es la responsable del proyecto, y desde hace algún tiempo se ha vuelto común ver su nombre en México. A unos días de arrancar una nueva gira por nuestro país, platicamos con ella sobre su trabajo y la importancia de no apegarse a nacionalidades ni a etiquetas para lograr trascender musical y personalmente.

Pese a todas las etiquetas que los medios le puedan poner a tu música, has decidido llamarla “pop espiritual”, ¿estás en contra de las etiquetas en el mundo de la música?

Creo que, más en estos tiempos globalizados, la música y los artistas mutamos y nos nutrimos de muchísimos sonidos e inspiraciones. No es que esté “fuertemente” en contra… cuando dije que hacía “pop espiritual” lo hice para tener una respuesta contundente a algo complejo de responder. Aunque sí creo que puede ser algo contraproducente encasillar en un “género” y así predisponer al oyente.

Alejándonos de eso, tus primeros temas rozaban más en el folk y después se sentían más cercanos a la balada, ¿Qué te mantiene en esa constante evolución?

La diversión me mantiene en constante evolución. Con el tiempo aprendo más, descubro más, y valoro más la oportunidad de crear. Creo que sería una irresponsabilidad y un malgaste de energía el no evolucionar y crecer… ¡Además, me emociona el cambio!

Eres colombiana, vives en Estados Unidos y tu relación con México es estrecha, ¿qué se siente ser una “ciudadana del mundo”? ¿Cómo influye eso en tu música?

¡Es increíble! Cada día me siento más de ningún lugar, y al mismo tiempo, más conectada, más libre a hacer la música que lleve adentro en el momento. Igual que los géneros, el ser de un país no tiene por qué predisponer y guiar cómo debe ser tu música, aunque también está increíble adoptar sonidos de tu tierra –o de cualquiera– pero eso ya es decisión de cada músico. Vivir aislada y viajando ha contribuido a todo esto que hablamos… la evolución… Estoy expuesta a un sentimiento de desapego y eso me quita las limitaciones de género. 

“…este año enfrenté eso: el encontrar belleza y valor en una presentación acústica. He entendido que un show acústico es una oportunidad de conectar de una manera diferente a uno con banda, y eso es algo bello.”

¿Cómo describirías la música latinoamericana actual?

Hay un boom, y existe una cantidad de artistas emergentes y de público emocionado y listo para ellos. Creo que aún falta romper un poco las barreras y creo que la industria puede abrir sus puertas a los artistas que no necesariamente hacen música “comercial”. Haz de cuenta: hace falta un Frank Ocean, una Grimes… artistas grandes y reconocidos pero que hagan música totalmente loca.

“Rey” es tu último material y en aquel momento (2015) decías que marcaba mucho de lo que eras. ¿Qué ha cambiado desde entonces?

He crecido. He perdido más el miedo… a vivir; a fracasar; a intentar. He viajado y conocido lugares que nunca pensé conocer. Eso hace madurar y abre la cabeza. Ya me siento más segura de mi misma. Aunque sigue siendo un proceso, me he conectado conmigo.

En tus últimas presentaciones en la CDMX pudimos ver shows más acústicos, y supongo que, dependiendo del lugar donde te encuentras, las presentaciones son diferentes por cuestión de los músicos que te acompañan, ¿cómo preparas los shows durante las giras?

Depende del presupuesto y de las condiciones. Idealmente es con banda completa, aunque este año enfrenté eso: el encontrar belleza y valor en una presentación acústica. Ensayo mucho, y me preparo mentalmente para estar tranquila y poder transmitir y disfrutar el momento. He entendido que un show acústico es una oportunidad de conectar de una manera diferente a uno con banda, y eso es algo bello.

Cuéntanos sobre tu “residencia” en México, vas a tocar en nuestro país hasta el 10 de diciembre…

¡¡Sí!! Esa era una meta del 2016. Estoy feliz de haberla logrado. Un tour por México. Voy a conocer muchas ciudades y a conectarme con el público tan divino. Estoy emocionada porque el tour es mitad con banda y mitad acústico, es un balance bonito. Espero ya el próximo año volver con banda a esas ciudades que voy a conocer esta vez.

La fecha más inmediata es el 30 de noviembre en Bajo Circuito, ¿qué versión de Elsa y Elmar veremos ese día?

Banda entera, todo el disco ‘Rey’ en vivo, y mucha dicha de poder hacerlo. Estoy emocionadísima y muy feliz.