Olivent: “El común denominador de cada una de las canciones es la batalla; contigo o con el mundo”


Daniel y Sergio Barquet, Paco Jiménez y Benjamín Antunez son Olivent, una de las bandas más prometedoras que el Estado de México ha arrojado a últimas fechas. “Somos un conjunto de diferentes influencias que se unen en una sola cosa y crea algo original… y raro. Aún no encontramos algún género que nos etiquete. Escúchenos y ustedes decidan a qué sonamos”, dice Paco.

Y es que es difícil definir su sonido. Sí, hacen música instrumental. Sí, tienen riffs poderosos. Sí, vale la pena escucharlos. Hace apenas algunas semanas lanzaron ‘Batalla, su primer material. Nueve temas en el que se ve un montón de influencias que al final terminan formando un ser vivo y cambiante. Platicamos con la banda acerca de todo lo que necesitas saber de ellos:

¿Cuándo nace Olivent?

Daniel – Llevamos tres años como Olivent, pero el proyecto se formó hace cinco y era muy diferente, teníamos otro nombre, hacíamos otro tipo de música. Comenzamos mi hermano, un amigo y yo, después él se fue e ingresaron Paco y luego Benji. Desde el principio fuimos una banda instrumental básicamente porque nadie sabía cantar. Por ahí teníamos letras que venían de la secundaria, nos llamamos ‘Lo que te dije’ y era algo más para pasar el rato, pero decidimos que era el momento de ponernos serios y meter esas canciones en un disco.

¿Cuáles son sus influencias y cómo funciona el proceso creativo?

Benja – Las influencias son muy variadas y eso enriquece mucho el sonido de Olivent. A ellos les gusta Austin TV o Foals y yo soy más rockero, me gusta Pink Floyd y el rock de guitarras, por eso nuestras canciones tienen buenos solos.

Daniel – El proceso creativo consiste en que cada uno llega con una idea, la trabajamos juntos y echamos el jam hasta formar una canción.

El primer disco siempre es un reto y más para una banda independiente, ¿cómo fue el proceso de grabación de ‘Batalla’?

Paco – Lo comenzamos a grabar en el estudio de Toshio Aoki como amigos, nos dejó trabajarlo sin cobrar nada pero obviamente él tenía mucho más trabajo, entonces lo trabajábamos por lapsos muy diferentes.

Daniel – Grabábamos en el estudio en las madrugadas, de las 10 pm a las 10 am –que era cuando debíamos ir a la escuela– lo pasábamos dándole a todo o que da. Fue toda una aventura grabar este disco. Tocábamos una noche cada dos meses porque no podíamos apartar el estudio, fue un proceso muy largo y tedioso pero nos sirvió mucho porque las rolas salían cada vez mejor. En realidad, empezamos a grabar hace dos años, las baterías fueron lo primero, luego los sintes y los efectos y la mezcla, el master… en diciembre del año pasado, el disco aún no estaba listo y para entonces aún debíamos encontrar un ingeniero que se ajustara a nuestro presupuesto. Héctor Page fue el elegido y siguió hacer contactos, maquilar, luego subirlo a las plataformas digitales, diseñar el arte, de hecho, mi hermano es diseñador y nos ayudó muchísimo en esa parte. Todo este disco fue un proceso muy cansado.  

Paco – Además de la “batalla” que fue grabar el disco, ese es el común denominador de cada una de las canciones, ya sea contigo mismo o con el mundo.

“Al principio era frustrante que, por no tener el disco, las personas no pudieran escucharnos y se nos cerraron muchas puertas por eso. Ya con el disco afuera y el vídeo en internet se nota de inmediato el cambio, la gente puede escucharte ya no solo en las tocadas, y siempre era de “ellos tienen una banda pero no sé ni a qué suenan ni qué tocan”

¿Siendo instrumentales, de qué más hablan sus canciones?

Paco – Tratan de contar historias, aunque no de forma tan directa como lo harían si tuvieran letra. Son temas que te dan la oportunidad de hacerte tu propia interpretación y darle sentido.

Daniel – En ese sentido, los nombres de las canciones son sólo una guía. Por ejemplo, en “Invasión” empezábamos con ruidos de trompetas y sintetizadores que nos sonaban a eso, a una invasión, y así nos referíamos a la canción, como “la de la invasión”, y se quedó el nombre. “Monstruo” siempre ha sido referente, por ese monstruo que todos llevamos dentro cuando no nos sentimos a gusto con nuestro cuerpo o nuestra vida y andamos por ahí sin saber qué pasa contigo, y la rola es así, a veces feliz, luego baja y te pone depre y no sabes qué está pasando.

Paco – Somos fans de la libre interpretación. Puedes darle el significado que quieras, al final lo que transmitimos son sensaciones y las personas las reciben como ellos quieran.

Ustedes mismos grabaron el vídeo de “Monstruo”, ¿cómo llevan esa libre interpretación a la parte de los vídeos?

Paco – Tratamos de involucrar a las personas que viven en esta ciudad, tratamos de hacer énfasis en que cualquiera puede tener un monstruo dentro y que todos tenemos una historia que contar que ni siquiera conocen. A veces juzgamos sin saber y por eso involucramos lo de la máscara: tú das una imagen a las personas pero por dentro traes todos tus problemas, todo lo que crees… incluso la ciudad misma es un monstruo.

En poco tiempo han conseguido que la gente los ubique…

Banja – Al principio era frustrante que, por no tener el disco, las personas no pudieran escucharnos y se nos cerraron muchas puertas por eso. Queríamos tocar en todos lados y no se podía porque no había donde escucharnos, no había donde checar lo que hacíamos y durante 2 años eso nos estuvo molestando. Ya con el disco afuera y el vídeo en internet se nota de inmediato el cambio, la gente puede escucharte ya no solo en las tocadas, y siempre era de “ellos tienen una banda pero no sé ni a qué suenan ni qué tocan”, y mucho de nuestro trabajo se quedaba ahí.

Son parte del cartel de la Posada de los Júniors este 15 de diciembre, ¿cómo andan de tocadas en este fin de año?

Daniel – La posada con los amigos del Friendstival será nuestra última fecha del año, pero el siguiente vamos a estar tocando en todos los lugares en los que podamos, desde enero vamos con todo.

¿Por qué hay que llegar desde temprano a ver a Olivent?

Paco – Porque en vivo suena mejor que en el disco. Y es que, la vibra que se arma con el público, el ambiente… todo te conecta.

Benja – Tratamos de generar toda una experiencia, o sea, sí vas a una tocada por la música, pero tratamos de generar algo más grande: ver a la banda, ver la reacción de la gente, eso es lo más enriquecedor.

¿Cómo es Olivent en vivo?

Daniel – Pura energía. A veces medio nos desconectamos y le damos al cien, casi reventamos nuestros instrumentos y luego hasta los ingenieros nos piden que le bajemos al ruido (risas). Nos gusta reventar, a eso vamos, a divertirnos y a sacar el estrés y todas esas cosas.

Paco – Hemos recibido gran respuesta de la gente, es lo más importante. A la gente que nos escuchaba en las tocadas y querían seguirnos la pista o comprarnos un disco, ahora ya lo pueden hacer.

Son parte de una nueva generación, de una que se apoya entre sí y que trabaja en equipo, ¿cuál es el papel de los colectivos en esta escena?

Daniel – Nos encanta la idea de que las bandas se junten, que echen desmadre juntas, que se organicen y que se apoyen.

Benja – Son personas como nosotros, gente que quiere mostrar su trabajo y todos juntos podemos lograrlo, desde nuevas bandas, medios aún chicos, entre todos vamos creciendo y eso es lo bueno.

Daniel – Las grandes compañías de música están cansadas de buscar al próximo Café Tacvba, encuentran a alguien y lo explotan a más no poder y luego ese alguien se retira antes de tiempo o saca discos después de diez años, pero ya sin buscar sobresalir. Creemos que es más importante el movimiento en redes sociales, generando contactos, que estar solamente en un aparador en MixUp.