Black Forest: “Este proyecto es mi hogar, es mi espejo personal, existe para servir a mi propia búsqueda”


Los primeros segundos de “Wake Up” demuestran que, tras años de ser una figura constante en la producción musical de nuestro país, Gustavo Mauricio Hernández se ha reencontrado con un lugar sagrado. Su lugar.

Con credenciales sobradas (Zurdok, Quiero Club, Happy-Fi –prácticamente, órgano gestor de una escena en Monterrey), Black Forest es ese renovado aire que el regio ha desarrollado a través de una vida. Con un desplante mayoritario en terrenos de electrónica más ambiental, a veces hasta contemplativa (“Wake Up”), o bien, con estelas de distorsión encaminadas a una guitarra estática (“Sleepwalking”), es este el alias más nebuloso de su trayectoria, y del cual, prepara ya un álbum debut camino a su presentación en el Festival Nrmal de este año.

Hablamos con Gustavo sobre el inicio de Black Forest, su búsqueda interna y personal en esta etapa, Monterrey, el estatus de Happy-Fi y más:

Es cierto que Black Forest no es para nada un proyecto nuevo, pero, ¿desde cuándo podrías precisar el haberlo consolidado de forma oficial?

Podríamos decir que fue con la primera publicación bajo el nombre de Black Forest, que fue en el año 2005 para la tercera compilación de Happy-fi. Ese tema nunca lo he interpretado en vivo.

Leí que ya habías tocado antes bajo este alias en un Corona Capital, el de 2011, donde aparecía Quiero Club en el cartel…

¡Si! Fue muy divertido. Toqué junto con Carlos Icaza, Raymundo Leal, y Neto García. Ellos se conocieron un par de horas antes del show. Toda la música fue completamente improvisada.

Entre tantos proyectos, bandas, música, ¿en qué es Black Forest diferente a los demás?; ¿Podría ser, quizás, la parte más cercana o profunda de ti como músico?

Black Forest es mi hogar. Black Forest es mi espejo personal. Black Forest existe para servir a mi propia búsqueda. Eso es lo diferente con otros proyectos musicales, y eso es lo que hace que nos parezca más profundo.

Por ejemplo, al escuchar “Wake Up”, me parece que tu faceta como Black Forest marca una división entre todo tu repertorio conocido: hay algo más sombrío, una exploración que hasta se siente industrial de alguna forma y que sí denota introspección a tu trabajo –y a ti mismo…

Concuerdo totalmente, antes de “Wake Up”, Black Forest se trataba completamente de canalizar y e improvisar la música en el escenario o durante una grabación. Con “Wake Up” comienzo el trabajo para el primer álbum de “canciones”, las cuales, de manera tradicional, son primero compuestas, escritas, producidas y demás, para después interpretarlas. Estas canciones sí son muy personales y sí se tratan de mi introspección.

“Black Forest es mi hogar. Black Forest es mi espejo personal. Black Forest existe para servir a mi propia búsqueda”

¿Es Black Forest la parte más fiel de Gustavo? ¿O es una de tantas?

Es una de tantas. Uno nunca es uno.

Sé que desde que comenzaste a formalizar el proyecto, vives fuera de la ciudad de México… ¿cómo influye esa parte de transitoriedad que, en realidad, has vivido desde que estabas comenzado en Monterrey?

Me encanta vagar. En cada nueva situación podemos encontrar otra cara de nosotros mismos. Para Black Forest, que se trata de mi autoconocimiento, esto de la transitoriedad es muy valioso.

Hablando sobre esos inicios, ¿qué tanto ha cambiado Monterrey culturalmente desde, digamos, los noventas, hasta el día de hoy?

Monterrey sigue siendo una ciudad que gasta un porcentaje muy bajo de su atención en cultura. Aun así, hay grandes mejoras: la gente está más consciente acerca de la importancia de la planeación familiar, se come menos azúcar, se respetan las decisiones aparentemente “bizarras” de los demás… el barrio antiguo está de vuelta, y con él, mas lugares donde armar cotos culturales.

¿Eres aún muy cercano a lo que sucede por allá? Fuera de lo que haces para Happy-Fi.

Sí sigo muy cercano, en Monterrey aun residen muchos de mis grandes amigos y colegas: Niña, She’s a Tease, Los Mundos, Malos Modales, Villalobos, El Cuarto, los de la Yo! Linares, Alex Constanzo (de Futuros Cadáveres y Pura Crema) –con quien colaboro en el disco de Black Forest–, mis padres y otros entes interesantes.

¿Y qué hay de Happy-Fi? ¿Cuál es el estado del colectivo actualmente? Sé que fue lanzado un libro recientemente y que varias bandas regias de esta camada siguen haciendo mucha música que, raramente, parece “quedarse” allá…

Happy-fi hoy en día sirve por un lado como “manager” del registro de lo que hicimos como colectivo entre el año 1997 y el 2010; y por otro, como sello/distribuidora, tanto para el trabajo que hace Alejandro “Chajoe” Isassi (Niña, D3ndron) y para el trabajo que hago yo. Muchas bandas siguen activas y concuerdo que la mayoría de ellas parece se “quedan allá”. Algunas por falta de recursos, otras por falta de público empático, otras porque nuestro parecer está ofuscado, y otras por razones desconocidas.

A través de todo lo que has pasado, como músico y público, ¿cuál sería la aportación más grande que ha hecho Monterrey a la música nacional, tangible actualmente?

Seriamente estoy convencido de que nuestra condición humana es incapaz de contestar semejante pregunta con certeza; pero si me obligo a ponerme de adivino, diría que Rómulo Lozano quién otorgó el micrófono al vecino.

El NRMAL ha sido una de esas aportaciones, y te estrenas en el festival, ¿qué tipo de show podremos ver ese día?

Presentaré la mayor parte del disco que estoy terminando: un tanto de electrónica, un tanto de grabaciones, una guitarra preparada, yo con eso del cantar y bailar, un tanto de esculturas y paisajes sonoros, visuales, lentes oscuros, y a ver que más se nos pega de aquí a entonces.

¿Y luego del NRMAL? Lanzamientos, tour, etc. ¿Qué viene?

Comenzando primavera entro al estudio a mezclar el álbum. Trabajo también en el score para una película llamada Alex Winter del cineasta César Demian, estoy con el proyecto de mis estudios y mi huerto en Ocotitlán, y seguiré buscando la manera de no olvidar hacer Chi Kung todos los días.

Por cierto, ¿alguna vez te gustaría regresar a la radio?

¡Ya volví! Estoy todos los lunes con mi querido amigo Leandro Córdova de 9 a 10 pm en Radio Tepoztlán 92.3 FM con un programa que se llama “¿Hay Alguien Ahí?”.

Foto: Napoleon Habeica

Para cerrar, supongo que todo mundo te pregunta sobre Zurdok –y no lo pude dejar pasar– ¿es un tema tabú para todos luego del regreso de hace unos años? Sé que Maurizio trae un nuevo alias de tecno muy espiritual…

Todo bien con el tema, no es ningún tabú. Después de un año de volver a tocar juntos, se tomó la decisión de volver a separarnos. Chetes está con Chetes, Maurizio está con Hapax Legomenon (que, por cierto, me encanta), y David está con su pintura. Creo que es buen momento para que los cuatro sigamos explorando individualmente.

¿Cómo definirías Black Forest en una sola palabra?

iuydoiway