Escuchar a Sweet Mila es el equivalente a un tour por distintas gamas y colores de un elegante pop. Ellos lo definen como organic underground; una mezcla entre una producción más orgánica en combinación con elementos electrónicos… pero con un añadido quizás más brillante. Los oriundos de Mérida han precisado en crear un estilo en el que, además de cómodos, se esperan aún con grandes posibilidades de mutar hacia un sonido mucho más introspectivo y que se nota en los momentos finales de su primer EP, ‘Stay High’.

Aun trabajando en su álbum debut –y próximo a salir en la primavera de este año– la banda promociona su inicial EP en una breve gira por el centro del país. Hablamos con el cuarteto sobre sus inicios, el movimiento emergente con las bandas del sureste y su más reciente material, mismo que exhibe una altura pop notable:

Están actualmente promocionando ‘Stay High’, y la portada del EP me ha encantado, ¿qué representa este trabajo o cuál es el significado de este arte?

Definimos este material visual porque, para nosotros, representa nuestra inspiración, nuestro lado misterioso, haciendo referencia a que cada quien puede ver algo diferente pero la esencia siempre estará presente. Por lo mismo, elegimos cubrir a esta musa con flores y luz.

Algo destacable del EP es que lo han hecho ustedes mismos, cuéntenme de cómo y dónde han grabado y producido el material…

Nuestro primer EP, al igual que toda nuestra música, se hace en casa. Normalmente solemos juntarnos para producir ideas, y la conexión que se ha generado ha hecho más interesante este proceso. En este primer material elegimos involucrar amistades cercanas ya que así empezó este proyecto: algo que iniciamos entre amigos y que ahora vemos como algo más profesional. Siempre nos compartimos la música que estamos escuchando para ir bajo una misma línea.

¿Y qué tantas son las oportunidades para una banda de Mérida en tener acceso a estudios, shows y difusión en su ciudad? Por lo que veo, deben ser pocas…

En realidad, las oportunidades ahí están, lo que consideramos que hace falta es creérsela y generar un compromiso más grande para poder obtener resultados más grandes.

Y sé que son músicos de conservatorio, ¿cómo inician la banda?

No consideramos ser músicos de conservatorio, sino personas apasionadas por la música que, ya de un tiempo para acá, hemos estado trabajando en evolucionar al mismo tiempo para poder contribuir de la mejor manera al proyecto.

 

Nuestro sonido se trabajó desde un principio con tendencias pop, pero la evolución del proyecto se prestó a incrementar la cantidad de elementos y decidimos hacer una fusión entre música orgánica y electrónica: lo definimos como organic underground. Esto envuelve diferentes emociones y libera sentimientos perdidos entre la relación orgánico-digital.

Este EP, ‘Stay High’, es un viaje pop con muchos matices; hay canciones que van desde el baile hasta momentos un poco más cercanos al brit –especialmente en “Hydrophonic Love”, que me ha recordado bastante a Doves….

Sí, este primer material fue algo versátil, estábamos definiendo el proyecto y no habíamos obtenido del todo el sonido que queríamos generar. Probamos con diferentes elementos hasta llegar a algo en común y trabajar en esa línea.

Hablemos de las canciones; “Far Away” es seguramente la canción más ad hoc para la pista: hay brillo, percusiones y se percibe un aire tropical en la producción…

De hecho, “Far Away” fue la primera canción que producimos y fue algo que nos marcó para ser más entregados con nuestro próximo disco. Es de hecho nuestra canción más vieja, pero de las más queridas por nuestro público.

Touch Me”, el primer sencillo, baja el ritmo, se introducen mayores guitarras –incluso algunos teclados– y el cortejo está ahí de una forma más sutil…

Es nuestra canción más sensual.

Always” tiene una sensación de balada, –una power ballad, quizás– pero, ¿qué hay detrás de ello?

Principalmente era una rola en guitarra acústica y voz, y queríamos darle una vibra muy simple y orgánica.

Hydrophonic Love”, como les decía, me remite mucho al britpop, e incluso, parece ser un posible lugar de partida a sus nuevas producciones; ecos, mayores efectos vocales, gran profundidad en la ambientación…

Hydroponic es una canción que tiene otra vibra completamente, se creó de una manera diferente, con una vibra más oscura que traía Víctor, se clavó más en darle ese estilo diferente a la rola y que fuera mucho más profunda a todas las demás.

Stay High’ ha sido el bocado de entrada para el público, pero, ¿qué están componiendo ahora? ¿habrá un cambio significativo para una nueva y próxima producción de la banda?

‘Stay High’ es el nacimiento de Sweet Mila, pero aún falta la cereza del pastel, y que viene en este nuevo álbum que se empezó a componer desde el verano del 2016. De hecho, venimos a Guadalajara a terminar de grabar unos detalles para el álbum y pensamos sacarlo para abril-mayo. Es un álbum que sin duda le dará una evolución al proyecto.

Sobre el sureste del país, es cierto y remarcable que está creciendo paso a paso con grandes propuestas (Sweet Mila es una de ellas) pero, ¿desde hace cuánto tiempo se comenzó a gestar este movimiento?

El movimiento en el sur siempre se ha visto limitado por las oportunidades que surgen en el país. Sin embargo, hace dos años aproximadamente que las bandas están generando propuestas de calidad, más concretas y sobretodo, con un compromiso más definido. Hay mucho talento en el sur del país.

Parte de este movimiento reside en el pop, y en general, en mucha música hecha con sintetizadores, ¿cuál será la razón de esta inspiración musical en esta zona? ¿Influye la región?

Nuestro sonido se trabajó desde un principio con tendencias pop, pero la evolución del proyecto se prestó a incrementar la cantidad de elementos y decidimos hacer una fusión entre música orgánica y electrónica: lo definimos como organic underground. Esto envuelve diferentes emociones y libera sentimientos perdidos entre la relación orgánico-digital.

Por último, ¿quién es esta dulce Mila?

Elegimos Sweet Mila porque consideramos que cada uno de nosotros y cada quien tiene su propia fuente de inspiración, su esencia. Una musa de la cual surge nuestro sonido.