Muchos creerán que se ha dejado de hacer rock; que el punk se acabó, y que sus derivados, los cuales se entrelazan con el pop y líricas de romance, han pasado a otra vida en México. Que se acabó el pop punk, el happy punk, el rock alternativo, e incluso el emo (el bueno, el que sí viene de un género y no de una moda de ojos delineados). La verdad es que no, todo esto ha continuado, mutado y mantenido, en la independencia o en las majors, y en cualquier parte del país.

Soy Suspenso es una de esas bandas que se mantienen en la carrera, una que les ha tomado cinco años desde su formación, tres lanzamientos de larga duración, giras por el país y la pelea por seguir haciendo rock. Hablamos con Omar Montañez, voz y líder del conjunto aguascalentense, sobre su último disco, el cambio en su sonido –a terrenos más pop– y la salud del género en México:

Soy Suspenso ha sido una banda que no escatima en su producción; han lanzado tres álbumes, y el más reciente, con un total de 15 canciones… ¿para una banda independiente qué tan difícil es poder realizar esto consecutivamente?

Es difícil retomar el proceso creativo, siempre queremos entregar algo memorable, me refiero a que optamos por dar una producción completa a solo entregar un EP o sencillos poco a poco, y en esa nueva producción, también debemos cuidar el ofrecer algo fresco en comparación con el material pasado.

¿Creen que aún sea vigente el formato de álbum larga duración en la independencia musical en México?

No lo sabemos en realidad ja ja, creemos que al menos a nosotros nos ha funcionado, creemos que genera más expectativa.

¿Y qué es lo que “tiene que ser ahora” ?; ¿A qué hace referencia el título?

Este disco tuvo muchas dificultades: atravesábamos un cambio de alineación (de 4 a 5 integrantes), cambio de influencias, cambio de horarios y compromisos en las vidas de cada uno, y dificultades para escribir y crear… muchos bloqueos mentales.  Dudábamos si este disco iba a ver la luz por muchas situaciones y solo pensamos: “chinguesu, hay que meterle todo el empeño y terminar este álbum, si vamos a sacar más música, tiene que ser ahora.”

Leí que aseguran que este material es arriesgado y que ha cambiado, de alguna forma, el sonido de la banda, pero, ¿en qué se ha basado esta transformación?

En esa constante necesidad de reinventarnos, creo que es así de simple. No queremos ser la banda que siempre hace lo mismo, que siempre escribe sobre lo mismo y siempre suena igual. “Tiene Que Ser Ahora” es una producción que destaca en eso: ninguna canción se parece, creemos que no pueden comparar a Soy Suspenso con alguna banda en específico de esta forma.

Hablando de ese cambio, ¿cómo no repetirse?

Queremos que se repita, queremos innovar y dar de que hablar. Nuestra prioridad es crear y estar orgullosos del resultado.

Cada vez veo más bandas, gente más dedicada; cuando empezamos, en 2012, había pocas en movimiento como Joliette, Cathleen, Arcadia, Kraken y las de la vieja escuela como Allison, Finde, División…

Uno de esos cambios se nota en “Pánico”, es una composición completamente diferente a lo acostumbrado por Soy Suspenso, suena incluso, “más pop”, ¿no?

“Pánico” es el claro ejemplo de cuando llevamos a Soy Suspenso a otro género que no es el rock, fue muy divertido dar otros tintes a nuestra música, creemos que es el tipo de canción que se queda en tu cabeza todo el día.

“Generación Catástrofe” es otro cambio en la banda, pero apegándose a esos coros y momentos pegajosos que ya se les conoce…

“Generación Catástrofe” también fue un experimento: versos estilo Nirvana y un coro melódico y melancólico. No es nuestra favorita, pero fue interesante. No es una canción que escuchas en un álbum punk rock ni un sencillo de una banda de grunge, creo que mezclar influencias es nuestro recurso más usado.

“Psycho Groupie” tiene también un inicio fuera de Soy Suspenso, hay guitarras que suenan hasta en un tono country, ¿esto de dónde salió?

De una bella mujer fan de la banda en temática ja ja… y en cuanto al sonido, no estoy seguro, en lo personal pensé en country cuando me imaginé a la banda en carretera rumbo a algún show: tomando whisky o tequila, riéndonos de cualquier idiotez y escuchando música como siempre, de ahí evolucionó todo, también se nos hace una canción divertida.

Hablando sobre el género, ¿cuál es el estado actual de este en México?

Activo, con mucha fuerza. Cada vez veo más bandas, gente más dedicada; cuando empezamos, en 2012, había pocas en movimiento como Joliette, Cathleen, Arcadia, Kraken y las de la vieja escuela como Allison, Finde, División… por decir algunas, actualmente ya no sabes ni a dónde voltear, hay mucha propuesta interesante y con ganas de hacer historia.

Se dice mucho, pero, ¿el rock ha muerto? Una banda que se fundó en él y lo continua haciendo como ustedes, debe tener una opinión diferente…

Para nada, no puede morir pero estará en constante evolución. No sabemos que depara el futuro de la música o del arte en general: muchos géneros, exponentes, shows en vivo. Estamos viviendo en tiempos emocionantes tanto para los espectadores como para los creadores.