Maya y Tulio forman parte de una nueva guardia del synthpop nacional. La dupla leonesa comenzó a traficar beats y secuencias llenas de misticismo junto a líneas de rap y coros de orden pop que, luego de algunos años, han desembocado en los primeros y brillantes vistazos de su venidero álbum debut. Tras su ‘Motionless’ de 2014 –el debutante material de corta duración con el que se colaron a foros emergentes y festivales en todo México– la banda ha logrado pulirse al grado de redimensionar su sonoridad, ensanchándola y lustrándola a base de sintetizadores y una fresca brisa electrónica que escasamente reverberaba en el país.

En vísperas del estreno de dicho LP, hablamos con los de Guanajuato sobre su mutación a pasos agigantados, la producción del disco debut y su reciente paso por la primera edición del Festival L4tido:

¿Cuál era el plan que tenían al crear Budaya? hacer pop, electrónica, música para el dancefloor, hip hop… ¿Qué querían expresar en un inicio?

Principalmente, hacer pop electrónico. Poco a poco, mientras fluíamos, se fue dando el concepto de Budaya. Así como aterrizaban las melodías y llegaban las letras, siempre supimos que podríamos hacer un synthpop poco común.

Y justo sobre su trabajo sonoro, hay mucha gente que aun los considera dentro del chillwave, pero creo que eso ha quedado totalmente atrás, ¿cuál sería el ADN sonoro de Budaya ahora?

Sólo para dar una pequeña idea –ya que es muy difícil encasillar un género hoy en día– nos denominamos dentro del synthpop, triphop, hip hop y aún el chillwave. 

La banda ha evolucionado enormemente: desde ‘Motionless’ a hoy, se nota un crecimiento gigante tanto en las secuencias que utilizan, los sintes, etc… y también en el tono y texturas de sus voces, ¿qué tanto les llevó llegar a estos resultados?, ¿cómo orientan este esfuerzo a lo que escuchamos en Budaya actualmente?

Todo gira en querer formalizar el proyecto a nivel nacional. Hemos aprendido mucho desde que decidimos producir nuestro álbum en la CDMX, sobre todo que, al ver el apoyo que se nos ha dado por parte de la gente que nos escucha –hasta músicos y productores que creen en nosotros– hemos podido llevar nuestra música a más lados del país y nos hemos acercado más a nuestro público. Crecer es otra fuente de inspiración.

Y uno de los elementos que Budaya parece haber dejado un poco de lado es esta influencia de hip hop que se escucha en “Escape”, por ejemplo… pero, ¿esto se ha perdido en lo que será el nuevo material de Budaya? O, al contrario, ¿sólo se ha transformado?

Sólo se ha transformado, aún habrá hip hop, por supuesto.

Siempre hemos estado inspirados en los sonidos orientales. Nos interesa que, con base a eso, podamos profundizar en las letras para crear atmósferas poco convencionales.

Y el primer track que demuestra el cambio es “Calma”, canción que incluso me remite un poco a los sellos de música francesa o de Europa en general… ¿cuál es la historia de la canción?; ¿Cómo decidir el nuevo rumbo del grupo con un tema como este?

“Calma” surge de la experimentación de ambos en la composición de los elementos… con esto nos referimos a que comenzamos a producir la base, la refinamos, uno escribió el coro, y el otro completó los versos. Fue un caso en el cual nos dejamos llevar por lo que sentíamos con las melodías y las letras sin esperar a caer en lo que ya existía como Budaya. Al final, Ian Corona y Peter Warner se encargaron de que sonara con la calidad que merecía sonar. 

¿Y el video?, ¿Qué hay detrás? ¿Cómo fue la producción y todo el proceso?

Conocimos a Gianni Filio en el GIFF [Guanajuato International Film Festival] donde se conmovió con la canción y decidió entrar en el proyecto. Platicamos nuestras ideas y comenzamos a crear el concepto del video, pero fue gracias al equipo que juntó en Guadalajara que terminó de embellecer todo con pocos elementos: buena iluminación, buen maquillaje y ropa, dos chicas y nosotros, concluyeron el video de una forma increíble.

Algo que llama mucho en el video es precisamente el vestuario que usan, ¿ustedes lo confeccionaron? Sé que ambos son diseñadores…

No, las prendas de las chicas fueron cortesía de Pájaro Muerto (Gdl) y Evol (Gto). Nos gusta mucho que otros participen en nuestra imagen, luego se puede tornar aburrido.

Y luego han lanzado “Origen”, un tema que incluso se percibe con un acercamiento a un sonido de “oriente”, un guiño por así decirlo…

Sinceramente, siempre hemos estado inspirados en los sonidos orientales. Nos interesa que, con base a eso, podamos profundizar en las letras para crear atmósferas poco convencionales.

 

Incluso, el arte de sus lanzamientos tiene esta misma esencia… por ejemplo, el elefante de “Origen”, ¿qué hay de ello en la banda visualmente?

El arte está bajo el cargo de Guillermo Martinez (Dgo), a quien le dejamos la libertad de crear los elefantes por medio de lo que él sintiera con la música. Y sí, se vienen más elefantes para el arte.

Este track se trabajó con Ian de Dapuntobeat y Peter Warner de Les Machines, ¿cómo ha sido producir con ellos?

Todo ha sido bajo un ambiente de amistad y entusiasmo, ha sido muy divertido desde que los conocimos, y creemos que todos hemos aprendido mucho, tanto en lo que se trabaja con Budaya y lo que trabajan en sus propios proyectos. Los admiramos y confiamos en que estamos en el lugar correcto para arrancar el primer álbum.

¿Y con quién más se encuentran en la producción del álbum completo?, ¿Cuándo podremos esperar su salida?

¡Es una sorpresa! Si todo sale bien, para el verano podremos disfrutarlo.

Recién se presentaron en L4tido y encabezaron al mismo tiempo el talento del estado y la región de este festival… ¿qué le hacía falta a Guanajuato para tener un evento así?

Tener a Chris Santoyo (Directora del festival). Su pasión y su esfuerzo se vieron plasmados en todo el festival. 

¿Es momento de apostarle más musicalmente a Guanajuato y a León en específico?

Por supuesto. Es momento de que Guanajuato deje de pensar solo en el calzado, la piel y la industria automotriz y se ponga las pilas en el ámbito cultural. México crece de manera considerable en esta rama y sería muy tonto no tomarlo en cuenta y no darle su lugar. Guanajuato necesitaba un festival de alto nivel, y estamos contentos de que ahora lo tengamos.