Jorge Moreno, la mente detrás de Dopleer, configuró en el plazo de aproximadamente una década, este alter ego sonoro. El nacido en Guadajalara se ha basado en la sencillez de las herramientas y la proximidad que ha tenido a ellas, desde una tradicional guitarra, hasta una interfaz sencilla de producción, logrando con su sonido una mezcla entre pilares orgánicos y melodías digitales modestas, mismas que pueden apreciarse en su EP debut, ‘4/Cuartos’.

Su controlado entorno electrónico ha sido también resultado de su encierro a la hora de grabar, un momento que colmó de sentido a su corta placa y que generó valor en la conformación de sus letras. Tras algunos shows, Moreno se estará presentando en la primera edición del Festival El Campo, un encuentro acústico único en su tipo en el país. Hablamos con él sobre Dopleer, grabar con los básicos, música gratis, el concepto de “Construcciones Mínimas” y su show en Culiacán en el estreno del festival.

¿Quién o qué es Dopleer?

Es un proyecto nacido para canalizar un flujo de creatividad al que no encontraba cómo darle salida; anteriormente, me desempeñaba como fotoreportero en un diario, y uno tiene que estar siempre apegado a ciertos lineamientos, entonces necesitaba darle un foro a esto, y justamente es a través del proyecto de Dopleer, un proyecto en solitario que es más bien como una experimentación sonora, que nace este deseo por generar un discurso musical con propuesta y lo desarrollé de forma muy básica… ya las primeras canciones comenzaron a formar el primer EP, ‘Cuatro Cuartos’, el cual salió en diciembre de 2016.

¿Y desde cuándo comenzaste a hacer este proyecto?, ¿Cuándo podrías definir el momento en que inició todo?

Fue un proceso muy largo, en realidad tomó alrededor de diez años de gestación conceptual. En un inicio fue porque no me decidía si esto era una banda o un proyecto solo… comenzaba a pensar en las cosas a futuro, y al trabajar, me ponía a pensar en cómo iba a hacerlo, si iba a estar grabando todo solo o si iba hacerlo acompañado. Las cosas se dieron solas, y pensé en que igual trabajaría con músicos si se llegara a dar, con naturalidad, por eso he venido haciéndolo solo hasta ahora, porque simplemente así se ha dado, supongo que los tiempos, las dinámicas y la elaboración de mi música también pueden haber impedido, quizás, que otras personas colaboren hasta ahora, pero eso me ha gustado, que se ha logrado mucho así. Contemplaría como inicio, la fecha de salida del EP, siento que ahí brotó todo, a partir de ahí arrancamos. 

Una de las características de Dopleer es que también nace con la intención de regalar música, ¿cuál es tu filosofía al respecto? 

Siempre he pensado que las mejores cosas de la vida son gratis, eso combinado con el hecho de que no me concibo tampoco como un músico totalmente, ¿sabes? Sería como una falta de respeto a grandes amigos que se han dedicado al estudio y ejecución de la música desde siempre, en mi vida he tomado una clase de música, a lo mejor por eso no me siento con esta onda de poder cobrar por esto, lo hago por placer, resulta ser hasta una forma de terapia… entonces, siento que el venderlo sería, en un punto, comprometerme con el consumidor a entregarle algo con cierta calidad o características que deba mantener en mi futuro. No pienso en eso con mi música, pienso en lo que me gusta, lo que me hace vibrar, es por eso que simplemente digo “te lo voy a regalar”. Además, es una buena forma de que la gente me escuche, y en esta época donde todo tiene un precio, me parece una manera hasta poética de llegarle a la gente. Claro que, luego de tiempo y haciendo un análisis, me he dado cuenta que la gente le resta también un poco de valor a las cosas gratuitas, he hablado con más personas de cómo resta la gente esa parte a las cosas: “si no cuesta mucho, no sirve”… eso me causa conflicto, pero sigo pensando así, en ese idealismo de regalarlo, de hacerlo por gusto. Y lo disfruto mucho la verdad, me gusta regalarme a la gente. Puede ser que en el futuro encuentro un sistema de comercialización que me resulte y quizás lo use.

Y sobre la música, ¿qué era lo que querías hacer con este proyecto especialmente?, ¿Qué tipo de música querías abordar?

No pensaba en sonar a algo en realidad, de repente escuchaba un sonido que me gustaba, veía la forma de combinarlo con guitarras o más instrumentos, y al final resultaba. En lo que menos he pensado es en “cómo sueno”, es algo que no me ocupa, creo que la gente que se encarga del análisis sonoro me dirá eso, por mi parte no es algo que me preocupe. De alguna manera, puedo decir que a todo mundo le suena diferente… pero sí es algo experimental, sobre todo porque todos traemos una historia diferente detrás y tiene que ver mucho con la vibra personal, eso es valido.

Yo no me canso de decirle a la gente que este disco lo grabé con una tableta, una interfaz, guitarra, bajo… no tiene nada del otro mundo.  

Háblame sobre el EP, ‘4/Cuartos’, ¿cuál es el concepto o significado del mismo?

‘4/Cuartos’ es un título que tiene varios significados: durante el proceso creativo, y que me tomó 10 años, siempre pensaba en cómo iniciar como te decía, y para mí la única forma era poder ir a un estudio y grabar, luego me encontré encerrándome en un cuarto a hacerlo y eso era algo impresionante para mi… en este proceso me cambié cuatro veces de casa, y cada lugar donde estuve trabajando se expresa un poco en el sonido, siento que la esencia de cada uno de esos espacios, junto con la situación que me rodeaba de manera personal, se siente, de ahí viene ese nombre. Y también, de alguna forma, es una broma sarcástica de que no sé nada de música, buscaba también un título que diera esa connotación.  

¿Y qué tantas limitantes u oportunidades te da este proceso de composición?

Es chistoso como el mismo desconocimiento que tenía me dio esta libertad y tranquilidad para hacer las cosas. Yo no tenía pensado en hacer esto público, estaba realizándolo como una terapia, como algo muy personal, pero es muy chistoso cómo salió: resulta que yo tocaba en una banda, y a uno de los miembros del grupo alguna vez le enseñé un par de canciones, le gustaron, me pidió que se las pasara para poder hacerle un tipo de tratamiento de audio, que él las podía mejorar, -me dijo-, yo celoso un poco de mi trabajo y temeroso de los resultados al confiarle el material, se lo di. El día que lo recibí, me voló la cabeza, me impactó su trabajo, es tan bueno que, aparte de hacerme llorar, consideré seriamente el que colaborara conmigo… entonces, hablarte de límites, no podría, no hubo, no hubo un momento en que sucediera, quizás solo límites personales, no técnicos.

Estamos en una época increíble para hacer cosas como éstas, tenemos al alcance herramientas poderosísimas, pero tristemente la mayoría de las personas ignoran la capacidad de los aparatos que usamos hoy día. Yo no me canso de decirle a la gente que este disco lo grabé con una tableta, una interfaz, guitarra, bajo… no tiene nada del otro mundo.  

¿Y cómo te sientes más cómodo componiendo: con esta parte más electrónica o con una instrumentación más orgánica?, ¿O te es igual de sencillo mientras tengas una idea? Por ejemplo, “Fr Ctrl” se guía con una secuencia electrónica…

Creo que eso es lo más importante, la idea, me importa que las canciones, las letras y el sonido tengan un potencial y un peso personal, en el caso de “Fr Ctrl” [Fractal], que es la primera canción del EP, fue un experimento sonoro en el que me puse a jugar con la computadora y una app de un sinte análogo… estaba con algunos amigos y realicé algunas versiones de los sonidos que venían en la biblioteca, todo me generó una intensidad increíble, algo prometedor, entonces, me encantó el resultado. La canción no tenía letra en el momento, pero es un juego de palabras que tiene que ver con computadoras, los botones Ctrl y Fn específicamente, siempre me ha gustado fantasear en que, al apretar estas dos teclas al mismo tiempo, te puedas sumergir en un mundo informático paralelo, esa es la sensación que me generan esas secuencias. 

Y esa canción es de mis favoritas del EP, incluso, me recordó un poco a  lo que hacía The Postal Service, no sé si haya alguna influencia por ahí… pero sí sé que tienes un cover a Radiohead también, fuera de esto, ¿qué escuchas y te inspira musicalmente? 

Escucho mucha música en realidad, no tengo grupos como “favoritos” que tengan que ver con lo que hago, por ejemplo, me encanta NIN, todo lo que hace Trent Reznor me parece fascinante, Tool me gusta mucho también, esas dos podrían ser mis bandas de cabecera, pero soy muy abierto a escuchar de todo… tu referencia a The Postal Service me parece un halago, no lo había pensado, su único disco, creo, es una obra maestra, su producción es como “wow”, creo que las personas que amamos el diseño de audio aspiramos a sonar así, y bueno, sobre Radiohead, pues también son increíbles, los escucho mucho, aunque últimamente me he dado a la tarea de escuchar mucha música independiente, propuestas más locales, y justo así conocí a Pure Morning, a COCO, a una banda que se llaman Maw, a otra con la que toqué hace poco… me interesa mucho lo que hace esta gente, aunque también escucho mucha música de películas, varios soundtracks. 

Pronto estarás tocando en El Campo, un festival acústico, ¿cómo has trabajado tus canciones para, justo, disminuir tu lado más electrónico?

La invitación me cayó como anillo al dedo: hace poco hice un concierto en Guadalajara al que le llamé “Construcciones Mínimas”, y justo este proyecto nace por una invitación previa que me hace Jesús Sandoval de Pure Morning para tocar con ellos en una de sus visitas. Estaba muy emocionado, y después, él me vuelve a invitar a tocar, pero con su proyecto de Lucía No Estabas En Casa, pero no tenía preparado algo así, acústico. Ese día toqué mi set normal, y me quedé con muchas ganas de hacer algo solo acústico, ya cuando se da esta oportunidad, empiezo a trabajar en un show nuevo y ahora yo lo invito a él bajo este concepto –el de Construcciones Mínimas– con la intención de que ese minimalismo sea la directriz; creo que la música no sólo puede ir a los extremos, sino a lo menos, se puede construir con lo mínimo y darle un tratamiento a las canciones que incluya sonidos aleatorios quizás, gestos pequeños, muy puntuales.

Aunque cuando me invitan a El Campo, me dicen que en el festival no se permite el uso de secuencias, me dio un poco de miedo, pero a la vez fue un reto para hacer de mi música algo aún más “mínimo”. Justo estoy trabajando en versiones especiales con solo mi guitarra y quizás presentar una serie en un EP, o en un material de caras B que espero esté listo para julio.

Supongo que no debe ser tan sencillo el proceso de tener una estructura de canción y transformarla a, prácticamente, una nueva… no sé qué tan difícil sea para ti haber hecho eso…

Es un trabajo considerable, pero siempre tratarás de que sea de suficiente calidad. Yo, por otro lado, siempre estuve en contra de la onda del cover, pero me gusta pensar más en las reversiones, en darles un sentido distinto al de su existencia, por ejemplo, tuve la oportunidad de escuchar un cover de Kashmir recientemente y es una versión totalmente nueva, incluso la mayoría de la gente no la ve como un cover.

Y siempre he pensado en cómo algunas bandas en vivo hacen una reversión de su propio sonido, mas allá de que suenen fielmente a un álbum, y creo que cuando escuchas algo diferente y con otros elementos, es aún mas valioso… en este caso, ¿estás reversionando tus canciones? 

Sí, es parte también del concepto de las Construcciones Mínimas, y ha ido muy bien con la gente, ha gustado mucho, me dicen que cuándo un disco sobre ello, y pienso, “era el nombre del show por ahora”, pero no estaría mal hacerlo luego. Es también muy probable que se desarrolle como un concepto más integral, a lo mejor hacer un canal de YouTube e invitar a bandas a que hagan esto, que hagan esas construcciones con sus canciones… y bueno, también veo este festival como una forma de empaparme de todos estos proyectos que en el futuro podrían combinarse para nutrir esto.