Dicen que Guadalajara es uno de los lugares que mejor representan lo que es México ante el mundo: colores, sabores, texturas y hasta los sombreros de charro que identifican a nuestro país en cualquier parte del globo. Y precisamente, desde la perla tapatía, llega ‘Viva México’, un disco que busca redefinir lo que somos mientras nos alienta a enderezar el rumbo y construir.

Bajo el melancólico pero esperanzador manto del post rock, The Polar Dream presenta su nuevo material, uno que representa búsqueda y encuentro desde diferentes puntos. Así pues y con motivo de su reciente presentación en Bajo Circuito, platicamos con Chaka sobre la sonoridad de dicho álbum y de cómo sentirnos orgullosos de ser mexicanos aun cuando no juegue la selección.

¿Quiénes son The Polar Dream?

Somos cinco músicos de Guadalajara que hacemos música instrumental que a veces suena a post rock, a veces no, somos una banda muy libre.

Como ustedes mismos lo dicen, las canciones de The Polar Dream cuentan historias sin palabras, pero, ¿qué tipo de historias son las que les interesa contar a través de su música?

Las historias giran alrededor de instantes, sensaciones y emociones que en algún momento hemos llegado a tener, básicamente se trata sobre cómo llegamos a la canción que estamos escuchando.

¿Cómo llegan a esas canciones?, ¿Cómo funcionan sus procesos de composición y producción?

Los procesos son muy variados, hay veces que nos juntamos todos y en el mismo ensayo sale una pieza, entre todos le damos cuerda y nos damos cuenta de si sirvió como jam, como ensayo o sale algo más. A veces los procesos son más personales, uno se sienta en su casa con el piano y llega la motivación para decir algo, luego lo presenta con la banda y entre todos la trabajamos, todo depende de la pieza en cuestión. Todas han nacido de procesos muy distintos.

¿Cómo se dieron los procesos de composición de ‘Viva México’?

Para este disco trabajamos en colaboración con Laboratorio Sensorial en Guadalajara, lo dirige Andrés Aguilar, que es un benefactor del arte en la ciudad. Él es artista, curador, es mecenas, está involucrado en todo lo que tiene que ver con el arte y el año pasado nos contó que iba a otorgar ciertas residencias artísticas a proyectos que le interesaban, entre ellos el nuestro.

Teníamos la inquietud de grabar este disco, ya teníamos la idea muy metida en la cabeza, había varios temas que convergían con eso y estuvimos 3 meses trabajando en el laboratorio, en sesiones de 8am a 10pm. Nos juntábamos todos a trabajar las ideas de todos y así armamos los temas. En ese lapso de tiempo compusimos los siete temas de ‘Viva México’ y los grabamos también.

¿Si el disco se hubiera grabado fuera de esa residencia, el resultado habría sido diferente?

Sí, hubiera sido muy diferente. Todo proceso lleva a un resultado muy específico, en este caso si hubiéramos hecho el disco en cualquier otro lugar habría sido muy distinto, empezando por el hecho del sonido mismo. Laboratorio Sensorial tiene una acústica muy particular, es como una bodega gigantesca, pero en ese momento Andrés la llenó de gruesos gobelinos de estambre y tela muy gruesa y eso le daba un color diferente a la acústica, porque sí se expandía mucho el sonido, pero también tenía una calidez muy particular. Todos esos detalles influyeron en que, lo que queríamos decir, se reflejara tal cual lo hace en este disco.

 

Experimentar las diferentes emociones humanas es parte de estar vivo, y entre más experimentemos, más nos vamos a conocer a nosotros mismos… esa es la búsqueda máxima.

Nosotros tenemos muchas teorías al respecto, pero ¿de dónde viene el nombre de Viva México?

‘Viva México’ es una búsqueda que nosotros estábamos haciendo sobre la identidad personal de la banda, de dónde estábamos, qué queríamos hacer y desde dónde lo estábamos haciendo. Cuando nos dimos cuenta de eso notamos que este es un país que merece celebrarse todos los días; a veces lo celebramos sólo cuando va a jugar la selección o cuando es el grito de independencia.

Queríamos redimensionar esas palabras que hemos escuchado desde chiquitos y darle sentido, no es una frase que sólo pueden usar los comentaristas de fútbol ni el presidente el día del grito, es una frase que podemos usar todos en cualquier momento, más allá de todo lo que nos dicen.

A veces se nos olvida que este país es nuestro; si no fueron los españoles, fueron los políticos; si no fueron los policías, cualquier otra gente… pero no nos sentimos dueños de este país, y sí lo somos. México es nuestro y hay que celebrarlo nosotros, cambiarlo cada uno desde nuestras trincheras para obtener resultados diferentes. Si hacemos algo diferente un día a la semana vamos a ver resultados diferentes y al hacerlo todo el tiempo algo va a cambiar.

De eso se trata ‘Viva México’, de tomar conciencia y apropiarnos de lo que es nuestro, de nuestra propia vida, porque la vida de cada uno no es la vida política del país, es la hora a la que te levantas, es a donde tienes que ir cuando sales a trabajar, cuando hablas con la gente… esa es tu vida y debemos celebrarla. Para lograrlo hay que cambiar cada uno y empezar a hacer las cosas de manera distinta, aunque sean cosas muy pequeñas como sacar un disco de post rock instrumental desde Guadalajara, todo cambio influye, todo cambio hace un cambio.

En el terreno de la música, ¿crees que se está dando ese cambio?

Definitivamente, se está abriendo la mente, la gente se ha vuelto más receptiva y se da cuenta de que hay gente que está haciendo cosas distintas, eso es lo emocionante. Cada vez hay más gente que se atreve a hacer cosas que a lo mejor no habían pegado antes pero no importa, apuestan por cosas muy distintas y cuando vemos los resultados nos damos cuenta de que el chiste está en arriesgar.

A veces no estamos acostumbrados a hacerlo, porque pensamos que si no sale bien vamos a perder lo que tenemos y no se trata de eso, lo que tenemos no se limita a lo material, a veces las satisfacciones no son físicas y te dan mucho más de las que te puede dar un trabajo de ocho horas en una oficina de una empresa transnacional.

‘Viva México’ fue también un proceso de búsqueda para la banda y nos acabas de contar que se trata de un disco de post rock, ¿musicalmente dónde se encuentran parados hoy?

Decimos que en el post rock para que sea más sencillo ubicarnos en el espacio de la música, porque cuando analizas el sonido de The Polar Dream desde un punto muy purista, no hacemos post rock. Tengo un amigo llamado Rafa que es un purista del post rock y siempre ha dicho que no tocamos eso, porque el post rock lleva una subida específica y tiene que tronar en algún momento, y cuando truena, tiene que expandirse de tal o cual forma. En cuanto al tema de la composición es muy estricto el género.

En Youtube puedes buscarlo y te vas a encontrar con cientos de canciones que suenan a lo que mi amigo Rafa dice. The Polar Dream se sale un poco de eso, tratamos de hacer un post rock diferente, quizás en lo que más coincidimos con el género es en las sensaciones que provoca. Estamos muy identificados con la melancolía, con la añoranza, la nostalgia y la esperanza, que son las bases sobre las que se construye el género.

Nuestra tarea es sacar lo más virtuoso de esas sensaciones que a veces se ven como negativas. Cuando alguien está triste, dicen “pobrecito vato, está triste” y no, qué chido que está triste, significa que siente y en algún momento sintió lo contrario la tristeza, eso nos da la noción de que las cosas son reales y se mantienen cambiando, que podemos sentir diferentes cosas en diferentes momentos de nuestra vida. Experimentar las diferentes emociones humanas es parte de estar vivo, y entre más experimentemos, más nos vamos a conocer a nosotros mismos, y esa es la misión que tenemos aquí, esa es la búsqueda máxima.

 

En una imagen, ¿cómo se vería ‘Viva México’?

Se vería como un cúmulo de estrellas sobre un fondo muy negro, donde una de esas estrellas resalta mucho más que las demás. No es más grande que las otras, es del mismo tamaño, pero brilla mucho más que las demás. Esa estrella es México, porque creo que así es nuestro país, tiene algo diferente a todos los demás y que lo hace brillar mucho más.

¿Qué representa para la banda haber presentado el nuevo disco en la Ciudad de México?

Si México es la estrella que más brilla, creo que la Ciudad de México es el centro neurálgico de ese brillo. Es aquí donde converge ese pequeño Babel, donde todas las culturas del país y de otros países se encuentran. Es un lugar con mucha fuerza, con una vibra muy intensa y exacerba lo que mostramos en el show de ‘Viva México’, un show donde sales aturdido.

Después de Bajo Circuito, ¿cuáles son los planes en la agenda de The Polar Dream?

Vienen algunos shows en Guadalajara, vamos a tocar con Russian Circles allá y presentaremos el ‘Viva México’, ese será el cierre por este año. El próximo esperamos preparar nuevas cosas, necesitamos tiempo para ponernos al corriente con proyectos alternos, pero en 2018 vamos a salir del país y vamos a componer nueva música.