La sal del indie nacional: 18 bandas mexicanas de la década pasada que han desaparecido… o no

Una instantánea de los sonidos que inundaron el 2000-2010

Los dos miles –años comprendidos desde el inicio del nuevo milenio hasta el 2010– fueron tiempos extraños: la moda de pantalones anchos (a veces rotos) y chamarras deportivas fueron rey, el MySpace era el antiguo Facebook, el MSN, el verdadero primer chat en tiempo real que la tecnología nos había dado… y también, tiempos de crecimiento musical en México, especialmente desde la independencia: desde los esfuerzos que el under realizaba por encontrarse sonando fuera de un forzoso material físico, expandirse, darse a conocer y dejar marca. Como fuera.

A casi veinte años de que iniciara el 2000, podría decirse que, apenas, hemos comenzado una etapa de descentralización en México y la frase “Guadalajara, Monterrey y DF” ya pasó, casi, a mejor vida (al menos musicalmente), pero fue desde que foros y redes digitales que permitían al artista el compartir su música con oyentes en cualquier latitud, que el fenómeno daría comienzo. Sólo había que buscar, hacer diggin’, escuchar, y también, compartir.

¿Qué sonaba con fortaleza a lo largo de la década pasada en México? Bastante, y aunque en esta lista se han congregado a tan solo 18 actos de gran importancia para aquellos años, es solo una fracción, una instantánea de lo que ocurría en variedad de géneros, ciudades y periodos, en todo el país: la mayoría totalmente disueltas, algunas en una pausa que apunta a la posible terminación del proyecto, otras que se convirtieron en nuevas bandas, y unas más, que se mantienen con acciones breves ya sea en directo o en estudio, todas fueron –y han sido– actos que representaron lo mejor de la música independiente mexicana en aquellos años.

Esta es la sal del indie mexa 2000-2010 (aproximadamente):


Hummersqueal

Hummersqueal ha sido una de las agrupaciones más representativas del rock independiente de la década pasada, sus lanzamientos se han caracterizado por ser enteramente apegados al género, siendo la distorsión, los gritos y punteos agudos, grandes aliados del cuarteto fundado a inicios de los dos miles. De entre sus materiales, el ‘Di:Helo’ podría ser uno de culto en el under mexicano de dicha época: la banda se encontró como una revelación, como un nuevo aire dentro de la escena del rock nacional, logrando presentaciones en festivales como Vive Latino y una racha de estrenos posteriores bien recibidos. La banda se presentó como parte de los diez años del ‘Di:Helo’ en 2014 y se han mantenido en directo a través de escasos shows a la fecha.

Vainilla

Dentro de la vasta oferta musical y la oleada de electrónica que vivía Guadalajara, Vainilla fue uno de los actos pop que más sobresalieron, esto con tan solo un par de lanzamientos y un espacio de cinco años entre cada estreno (2005 y 2010). El homónimo y primer álbum contenía una especie de one hit wonder, “Caramelo”, una canción que –y como su nombre apunta– se trataba de una balada de melosas proporciones tanto sonora como líricamente, aunque la atención estaba en el tracklist restante: temas como “Otay”, “87” o “Barcos Electromagnéticos” demostraban una esencia diferente de la banda, una más cercana al synthpop y en ocasiones, aun influenciados por el ambiente jazz de su ciudad. ‘Robótico, Idiotizador, Anacrónico” fue el más reciente álbum de los tapatíos, un LP que experimentaba en profundidad con distintas longitudes del pop, mayores instrumentos y una mezcla sonora más variada.

Dogteeth

La banda fresera apareció rayando el 2010 con un combo a la math rock de cuerdas demoledoras. ‘Fancy Pansie’, el aparente único registro editado del cuarteto originario de Irapuato, contenía en su breve empaque una mescolanza tremenda de efectos de guitarra y voces en inglés que se fundían entre la ascendencia de cada una de sus canciones, una sonoridad heredada por otra enorme cuadrilla mexicana, Vicente Gayo. La banda se convirtió rápidamente en un referente en Guanajuato con un solo material en su haber y una marea de sagaces estructuras técnicas que, en combinación con un desgarre vocal alto, anunciaban un poderoso resultado en vivo.

Teletransportador

Los oriundos de Guadalajara se convirtieron, casi instantáneamente, en una de las apuestas consentidas del rock alternativo que resonaba en el México del 2008. La banda había ganado una de las ediciones del extinto Rockampeonato y su álbum debut contaba con el apoyo de la industria y uno de los sellos independientes más sobresalientes de aquellos años: Noiselab. El cuarteto grabó posteriormente un par de álbumes, el más reciente, su ’Nunca Existimos’ de 2016, pero fue su debut y sencillo estrella, ‘Estoy Tranquilo’, el material que los habría de postrar en un lugar privilegiado.

Dirty Karma

Un Ep y un álbum le fue suficiente al ex cuarteto capitalino para hacerse de un nombre y dejar un rastro importante. Dirty Karma emprendió camino a mediados de los dos miles y con ello, la banda procedió a hacer un quiebre; con una influencia mayormente anglosajona –al menos en un inicio–, la agrupación encontró su sonido entre el rock alternativo y un poco de psicodelia, misma combinación que luego sería plasmada en su reconocido y único larga duración en su carrera, ‘Four Elephants’ de 2010.

Arty

La banda leonesa ha sido, sin duda, una de las más representativas de su género en todo México, mismo archivo sonoro del que se incluyen sus primeros lanzamientos completamente instrumentales (“Ella Decide Morir”, “Sunset Witch” y “Karma Kids”), pasando por sublimes temas que contenían letra y voz (“Somos Sueños”), hasta regresar, de nueva cuenta, a la carencia de elementos vocales. Arty se hizo de un lugar sobresaliente a través del uso de guitarras desmedidas en agudeza, de transiciones que terminaban por romperse en desenlaces enormes y una “narración” impresionante. La banda grabó una última sesión en vivo hace un par de años con temas clave en su discografía.

Inyección Naranja

Encabezados por la voz de Carlos Gómez, Inyección Naranja pertenecía a una camada de proyectos nacionales que se encontraban basados principalmente en el uso de sintetizadores y construcciones fundamentalmente pop, con distorsiones medidas y coros infecciosos, de adherencia instantánea. El cuarteto liberó un par de álbumes de estudio (‘Sonar’ y ‘Peces’) con sencillos geniales como “Fantástico”, “Espantapájaros”, la emotiva “Peces” o su clásico “Robot”. El último lanzamiento de la banda se destacó por ser éste una pieza de producción increíblemente detallada, pulida y con un desplante instrumental audaz en el ya conocido synthpop de la banda.

Los Dynamite

Diego Solórzano, Miguel Hernández y Eduardo Pacheco, formaron desde 2002 hasta 2008, uno de los combos que abanderaron el indie en México, mismo que, y con un solo lanzamiento de larga duración en su carrera, dejó un legado del que muchos (y en verdad, muchos) aun esperaron el regreso de la banda durante años luego de su disolución. Los Dynamite estrenaron en 2007 su debut y despedida, mismo que, y a una década de distancia, su título parecería una broma de mal gusto o un anuncio de su separación: ‘Greatest Hits’, el material que no solo une los “mejores éxitos” de la banda, sino los únicos que existieron, al menos, editados. Es este álbum también uno de los mejores de la década en México y, posiblemente, en Latinoamérica. Posterior a su desintegración, Solórzano comenzaría Rey Pila, alejándose terminantemente de su viejo sonido y resguardándose bajo sintetizadores y una estética ochentera.

Oh My Oh

Una de las duplas más interesantes dio vida a Oh My Oh: Christian Guijosa de Hummersqueal y Chavo de Austin Tv, ambos, gozando de un inmejorable momento con sus respectivas bandas. El proyecto nació a través de Guijosa en un lejano 2005 con un EP prácticamente solista para, un par de años luego, editar ‘Momentos’, el material con el que el dueto alcanzó reconocimiento dentro de una escena regida por ambientaciones hechas de sintetizadores, secuencias generadas con teclados y una guitarra en ocasiones rítmica y en otras, con arreglos de altura. Oh My Oh ha continuado su actividad de forma leve y con apenas contados shows desde 2016.

Vansen Tiger

En el mismo año en el que Porter anunciaría su temporal separación, Fer de la Huerta, aún guitarrista del conjunto tapatío, liberó un proyecto que comandaría bajo el título de Vansen Tiger, un nuevo armado sonoro que, con algunos acercamientos a texturas más experimentales y un halo sombrío en su producción, lanzaría el –hasta ahora– único material del tigre: ‘El Armario de los Misterios Prohibidos… ¡Cuidado!’. Con 7 temas en dicha placa, de la Huerta entregó una especie de historia, un melodrama narrado por voces vagas, elementos electrónicos y guitarras que podían ir de lo acústico a lo psicodélico.

Sad Breakfast

La discografía de los capitalinos es, seguramente, una de las más impresionantes que alguna banda independiente en México haya lanzado jamás. Desde finales de los noventas hasta el 2008, la agrupación fundada por Josué Guijosa (Kill Aniston) se mantuvo en actividad continua a través de casi una decena de materiales de estudio (entre Ep’s, álbumes y compilaciones) y tocadas destructivas en foros emergentes de la ciudad. Influenciados mayormente por géneros como el post rock, la producción sonora de Sad Breakfast era impresionante, misma que era conducida por un sinfín de pedales y efectos de guitarra; gritos que se despedazaban, o bien, cantos que se percibían ligeros o sensibles, y transiciones cargadas de alta potencia generadas por minutos de dedicada construcción melódica. Su último y homónimo EP fue lanzado en 2008 en un formato totalmente instrumental.

Renoh – Lissa

La historia de Lissa y Renoh es complicada, lo único seguro es que, de ambos proyectos poblanos, se logró conformar este último con varios temas del antiguo repertorio, supongo, en común; Lissa había lanzado en su momento algunos materiales de extrema manufactura pop, una voz delicada y una instrumentación marcada por teclados predominantes. De dichos lanzamientos, la banda presentó un EP del que destaca una pieza de casi 20 minutos (“18 gramos de Oso Polar”) plagada de cambios de ritmo, instrumentos de viento y saturación cercana al postrock.

Por su parte, Renoh retomó varias de las canciones editadas bajo la extinta y vieja Lissa, añadiendo diferentes texturas y melodías a éstas, pero manteniendo la misma esencia pop del primer grupo; una transición, una evolución en la producción, o solo un cambio de vocalista… o algo más. La banda se ha mantenido inactiva desde 2015.

The Cosmetics

¿Qué le pasó a los Cosmetics? Esta es la única pregunta que quedó luego de un excelente Ep publicado en 2008 y varios plays en estaciones como Reactor. “Newcomers” sería el bocado de entrada para una banda que, a finales de la década, tenía todo para consagrarse como una de las propuestas más atractivas y de mejor calidad del nuevo rock mexicano. Con una impresionante fidelidad al britpop de la época y una frescura tremenda, la banda se disolvió sin dejar rastros, proyectos alternos (al menos no públicos) o material inédito, más que su único lanzamiento de corta duración, el cual, es un diminuto pero arrollador explosivo.

Madhatter

El cuarteto queretano fue, a mediados de la década pasada, uno de los actos fundamentales en la música instrumental del país. Formados en 2004, madhatteR se encontraba dentro de una avanzada sonora que compartía créditos con consagrados del género como Austin TV, aunque en el caso de los de Querétaro, éstos más orientados hacia texturas psicodélicas, el poder progresivo y algunos dejos de math rock y elementos técnicos, todo acompañado de distorsión y altos trastes. La banda mantiene en su archivo un par de EP’s lanzados en 2005 y 2007, y un último sencillo liberado en 2010.

Meet Your Feebles

Un disco en 2005 y una pila de “ruido” y voces dispares no sólo significarían el nacimiento de otra gran banda luego de la desaparición de esta, sino la entrada de un nuevo contexto sonoro en el país, uno más arraigado a lo técnico, a la experimentación con pedales y la explotación de los mismos, al atrevimiento vocal y al derroche de notas bajas y altas sin orden o métricas “armónicas”. La banda que se convertiría posteriormente en Vicente Gayo había creado una especie de nueva sonoridad en el under nacional, y con ello, un sequito de seguidores dedicados a ella.

Vicente Gayo

El paradero del cuarteto de Satélite es incierto; luego de años sonando a través de sencillos y tocadas en todo el país, la banda estrenó en 2009 su homónimo debut de larga duración, un material increíblemente poderoso, invadido de guitarras en desorden, aplausos, gritos, circuit bending, juguetes y un alma punk bien impresa en cada tema… el primer LP de Vicente Gayo sería en realidad la razón de su grandeza. Tres años más tarde la banda comparte ‘Despierta y Vence’, una placa que descansaba en las mismas estructuras math y experimentales de su primer disco, aunque con un aire de madurez, incluso cercano a un sonido “pop” que hizo del alineado uno de los actos más representativos de toda una generación en la música independiente nacional. A un lustro de su último largo, Alan, Josué, Javier y Armando, quizás, traman un regreso tan grande como el que todos esperamos.

Antoine Reverb

El sexteto tapatío tiene en su haber una discografía bastante nutrida y que, en un corto periodo de tiempo, logró catapultar a la banda como una de las propuestas del nuevo pop en la escena. Rodeados de instrumentos de viento como flautas y clarinetes, hasta elementos provenientes de un acordeón, el agrupado se mezclaba también con guitarras y teclados que gritaban psicodelia y garage en momentos clave. Su discografía es por demás interesante y bajo el liderazgo vocal de Andrés Romo Chávez, también vocalista de The Oaths.

Austin TV

Todo lo que se pueda decir de Austin Tv es algo que tal vez ya se haya hecho. Desde el 2001 hasta su último lanzamiento titulado ‘Caballeros del Albedrio’ en 2013, el quinteto de la Ciudad de México implantó un sonido inédito –hasta ese momento– en la música independiente del país, especialmente por su principal y totalmente instrumental característica, detalle que se convertiría en una filosofía para la banda, en donde tu cara no importa, importas tú. Disfraces, máscaras, imaginería de conejos y lanzamientos de estudio que reconfiguraban su sonido y el de una escena que se gestaba de forma paralela y de la que, en realidad, Austin TV podría autonombrarse fundadora. Sin noticias –al igual que hace años– de una posible vuelta, la banda recién cumplió diez años del estreno de ‘Fontana Bella’, quizás el álbum más importante de su carrera.