Como una especie de anagrama y a través del recorte minucioso de letras y vocales en su confección, Kevin Cervera ha reconstruido para su alter ego, un nombre que, además de exponer su interesante filo, sella en dos partes un universo sonoro y personal. KNIVES es abstracción personal, y también, un recorrido musical aéreo que se instala en las bases del dreampop y las distorsiones de baja fidelidad, un arma que resuena desde los cimientos de la producción de alcoba.

Con cinco años de composiciones, shows y carrera detrás, es este el primer proyecto solista del leonés, quien es mayormente relacionado al combo noise y shoegazero, Hexagrams, banda de la que se ha alejado –casi– por completo en sus novedosas texturas. Y solo o no, Cervera comenta que es raro presentarse con tu nombre cuando tocas con una banda –me dice al iniciar la charla, y apunta– son cosas pequeñas que importan. Y lo son, además, esto sigue siendo un anagrama: puedo esconder mi nombre entre las mismas letras del proyecto, eso hace que le dé más significado personal.

Con proyectos en paralelo y un grupo principal en el que se drena la mayor parte del esfuerzo, KNIVES nació hace un año con experimentaciones, apoyos de batería cortesía de un amigo y posteriormente, la integración de una pandilla completa.

¿Cuál es la inspiración detrás de KNIVES?

Me gusta mucho el trabajo visual que hace Autumn deWilde, ella le tomó fotos a Elliott Smith en los noventas y es mi sesión favorita de él. Me sigue gustando lo que hace ahora porque trabaja con artistas y músicos actuales y sigue siendo increíble. Me gusta tomarla como referencia para encuadres, colores y retratos.

Ya en cuanto al sonido, Ryan Adams y Elliott Smith son algo que escucho todo el tiempo, todos los discos, son mi más grande influencia, así que siempre están presentes en lo que sea que quiera escribir.

Tal vez algo diferente que escuchara mientras estaba componiendo las canciones del EP fue SoKo, Julien Baker y Kevin Morby. Los tres coinciden en que su trabajo es totalmente de ellos, eso en parte me inspiró a tratar de componer algo que fuera más basado en mis gustos y no que la idea muriera si a alguien no le gustaba algún ritmo por ser repetitivo o que no funcionara como jam para tratar de componer en un ensayo.

Además de lo que suena en los parlantes a forma de teoría y modelo, quien escucha a KNIVES puede darse cuenta de dos cosas: voces de poca nitidez (que generalmente provocan una atmósfera sombría) y compases apaciguados, de sombra lenta y cuerpos robustos: “no puedo componer o grabar sin elementos difusos, el bajo tiene incluso más efectos que las guitarras, antes lo hacía al revés, incluso ‘Hanging’ está grabada en guitarra acústica”, comenta.

Personalmente, la música de KNIVES me remite mucho a un indie anglo bastante under, actos como Alex G (Sandy), Noah Kittinger, Salvia Palth, Bedroom, Yellow Days, y este grupo de músicos que aún se mantienen en esta onda dreampop poco conocida, pero al preguntarle sobre mi quizás nula referencia, Cervera apunta sin titubeos que no, no forman parte de su imaginario en dicho sentido:

He escuchado a Alex G y a Salvia Palth, sin embargo, no es algo que haya tomado como referencia o tal vez como estilo para esto, tal vez me iría más del lado de Teen Suicide, no tanto como en sonido pero sí en que es muy cambiante, hay canciones que grabó súper lo fi, de repente tiene canciones muy noise y otras que hasta llevan cuerdas y violoncelo, eso es algo que me gusta y que de la manera en la que sea que toques, siempre sea un estilo.

Aunque innata y por razones obvias, Hexagrams (donde Kevin vocaliza y toca la guitarra) no se incluye realmente como influencia directa del proyecto leonés; cuando le pregunto sobre las diferencias entre ambos entes, me asegura que son demasiadas: su control en cuanto a arte y sonido es lo que define a KNIVES, mientras que, por otro lado, en una banda donde todos poseen gustos diferentes, trazar líneas se vuelve algo casi caótico.

¿Cómo separar ambos proyectos de tu cabeza y perfilarse solamente a uno a la hora de crear?

Fue muy sencillo porque solo hice lo contrario que hacía para componer con Hexagrams. Normalmente tenía que tener todos mis pedales conectados y ya de ahí partir con una figura que fuera la base de la canción. Con KNIVES todo lo compongo en guitarra acústica, y más que hacer figuras y líneas, hago rasgueos como base y ya empiezo, los pedales ya los agrego hasta que tengo la canción terminada y en ciertas partes específicas, no en toda la canción.

Hablando sobre esos detalles, ¿dónde se grabó este EP?

Todo fue casero, lo grabamos en donde ensayamos. Miguel Aguilar, que tocaba synth en Hexagrams, toca guitarra en KNIVES, y él lo produjo todo. En realidad lo grabamos de una manera muy sencilla y sin dedicarle tanto tiempo. Él tiene la idea de que la primera toma siempre es la más pura y natural y coincido en eso. Yo tenía la idea de no dedicarle tanto tiempo a un EP de once minutos y de una banda que, como tal, no está dentro de una ‘escena’ musical hasta ahora. Se grabó con errores y no hay detalles terminados al cien, no está masterizado. Todo por decisión propia. Creo que de alguna forma eso lo hace más honesto y le entregas al público un material sincero y que, tal vez, disfruten lo mismo que te gusta a ti de tu propio proyecto, es una conexión real y no una súper producción que probablemente ni les agrade.

¿Qué hay sobre ser honesto en las letras?, ¿de qué hablas en este material?

Se trata de cumplir 25, que sabes que aún no estás viejo pero tú lo ves como una crisis, que ya no tienes tanto tiempo para estar esperando por algo o por alguien a quien no le importas. Catvvalk, el primer sencillo, es totalmente sobre eso.

Quiero expresar un cambio personal, por eso este proyecto no tiene redes sociales y probablemente no tendrá, solo uso Twitter, pero tengo menos de 30 seguidores y solo me doy retweets con mis amigos escritores sobre nuestros problemas personales y situaciones que nos pasan y creemos que son divertidas, pero en realidad, son tristes. Quiero saber el alcance del proyecto por sí mismo sin pagar una publicación o hacer cosas súper artificiales que en realidad no van ni con la idea del proyecto, ni con la música.

En general, este EP lo quiero utilizar para marcar una etapa que comienza y otra que quedó atrás: musicalmente, ya no es todo distorsión y aventarte a una batería para terminar el show… tal vez eso siempre estuvo mal, pero en el momento creía que no… en fin, son cosas que cuando pasa el tiempo te das cuenta.

Yo tenía la idea de no dedicarle tanto tiempo a un EP de once minutos y de una banda que, como tal, no está dentro de una ‘escena’ musical hasta ahora. Se grabó con errores y no hay detalles terminados al cien, no está masterizado. Todo por decisión propia.

¿Qué hay del nombre del material? ‘Stuck inside yr daydream’ –y que es parte del coro de “Daydream”– podría englobar el sentimiento de todo el EP, es como esa ensoñación continua en el día…

Es como de estar totalmente enfocado en ti y en lo que a ti te importa. El título lo saqué de un texto de Jack Kerouac, mi escritor favorito:

“I dedicate myself to myself, to my art, my sleep, my dreams, my labors, my suffrances, my loneliness, my unique madness…”

No menciona ninguna palabra del título del EP pero te da la misma idea, es simplemente no compartir tus ideales con nadie más que contigo mismo.

Tras la salida del Ep debut de KNIVES, Cervera tiene planes fijos: videos en conjunto con José Loredo, un amigo y productor visual; encontrarse en fechas por todo el país, sea a manera de solo sets o con banda completa; la grabación de un material split con algún proyecto musical hermanado por el mismo género… y de nuevo, seguir tocando.

Le pregunto finalmente, “¿qué es lo mejor de hacer KNIVES?, Cervera responde sencillamente:

Que puede ser muy cambiante. Hay diferentes formas de presentarlo en vivo. No tiene un género definido aún…

Cambiante e impredecible, como el filo de una cuchilla… es una metáfora de la que, creo, él aún no se ha dado cuenta.