La música puede tener muchas formas y disfrazarse con ritmos, melodías y sonidos diversos, pero hay algo que nunca cambia: la pasión y las ganas con las que se hace. Eso es la música de Luca Bocci, un pibe mendocino de 21 años que desde casa y con la única ayuda de sus amigos, lanzó recientemente ‘Ahora, uno de los mejores discos del año.

Hace apenas unas semanas tuvo su primera presentación fuera de Argentina y pudimos platicar con él en Wird Festival, en San Luis Potosí, justo antes de que subiera a reventar el escenario con sus temas cargados de melancolía y honestidad. Así la entrevista.

¿Quién es Luca Bocci?

Luca Bocci es un joven mendocino que hace música. Tengo 22 años, grabé un disco solista que ahora estoy presentando en México y por Latinoamérica. Tengo dos bandas, una se llama Alicia y la otra Hojarasca. Después de que esto pase, vuelvo a Argentina a terminar de grabar disco con las dos bandas.

‘Ahora’ es el nombre de tu disco solista y todo el mundo ha dicho algo sobre él; que si la época dorada del rock argentino, que si Fito Paez… ¿Tú cómo lo defines?

Creo que el disco es como una foto porque tiene toda esa nostalgia, es un disco que hace alegoría a las cosas que escuché de chico y representa un momento. Estuvo bueno que la gente se topara con eso, con todos esos recuerdos, con esa nostalgia… pero no sé si eso es lo que va a definir mi carrera, ahora mismo quiero seguir experimentando con la música.

Este disco nació completamente bajo el do it yourself, grabado en casa y con tu propia computadora…

Sí, es que no tenía otras herramientas, no tenía plata, sólo tenía las ganas, el fuego y lo esencial que es la guitarra y los amigos que me animaron a hacerlo, que dijeron “dale, loco, hagámoslo” y se hizo. Es nuestra forma de demostrar que lo único que tienes que tener son las ganas, seas de donde seas, del país más rico del mundo o del país más pobre, no importa, solo necesitas ganas. Eso es la música para mí.

Mendoza fue, desde hace años, cuna de artistas muy talentosos, pero nunca pudieron salir de ahí, y los últimos 7 o 10 años eso fue cambiando; Hay bandas muy buenas y si quieres salir tienes que romperla, sino nadie te ve. 

Para seguir experimentando, las influencias son muy importantes ¿Qué escuchabas de chico y qué estás escuchando ahora?

Escuché mucho lo que escuchaban mis viejos y escuché mucho lo que sonaba en MTV, escuché todo lo que se podía escuchar, en los bailes y en todos lados. Ahora estoy escuchando más música de productores, mucho hip hop, música electrónica, trap. Creo que no importa tanto el género, sino el mensaje. Eso es lo que me cautiva de un artista, que puede decir algo de mil maneras, y siempre, lo importante es lo que está diciendo. Justo eso es lo que estoy tratando de hacer con la música, no ponerme barreras.

Tienes dos bandas y un proyecto solista, ¿Cómo decides de qué forma vas a dar ese mensaje, en qué te basas para jalar ciertas cosas a tal o cual proyecto?

Crear las canciones es como un laboratorio, es un experimento en el que no sabes qué va a pasar, sólo lo haces por sacar las cosas aunque no sepas cómo se va a ver. Y tienes que sacarlo, porque si no lo haces te mueres o te enfermas. Crear con las bandas me gusta más que de solista, porque es más dinámico, encuentras otro ritmo con otras personas que están en la misma frecuencia que tú, y cuando eres solista es diferente. Cada cosa tiene lo bueno y lo malo, pero ahora me voy a enfocar en cerrar el ciclo solista y salir con las bandas.

Llevando esa parte a lo general, ¿Qué está pasando musicalmente en Mendoza?

Ahora hay un destape. Mendoza fue, desde hace años, cuna de artistas muy talentosos, pero nunca pudieron salir de ahí, y los últimos 7 o 10 años eso fue cambiando, de forma lenta pero constante. Las primeras bandas que lograron salir y llegar a Buenos Aires como Mi Amigo Invencible -que son una de las bandas más relevantes de Argentina y por supuesto de Mendoza, pero que son como 10 años más grandes que nosotros- son el ejemplo para los jóvenes que queremos estar en esto, que debemos estar a ese nivel. Eso genera competencia, hay bandas muy buenas y si quieres salir tienes que romperla, sino nadie te ve. Eso hace que haya autenticidad y que las cosas sean genuinas.

Cuando uno está tan entregado frente a la gente, en una posición casi de vulnerabilidad, te entregas más… eso es lo que hace que la música sea real.

El talento ahí está, pero ¿y las oportunidades? ¿cómo hacen para salir cada vez más?

Gracias al internet, está es la generación de los millennials, somos los que nacimos con esa virtualidad ya incrustada, es nuestra forma de comunicación y es global, no sólo pasa en Mendoza o San Luis o en CDMX. Es la red global y todo lo que hay debajo de ella, esa es la herramienta máxima. Yo llegué a México por Instagram, creo que ese es el mejor ejemplo.

En México es común que las bandas independientes se muden a CDMX para ganar terreno dentro de la escena, ¿En Argentina pasa algo similar?

Eso es lo que pasaba en Mendoza, pero ahora que se armó un circuito de bandas, cada una con cierta convocatoria, que son relevantes y llenan en Buenos Aires, es que se dieron cuenta de que las bandas no necesariamente deben vivir en una ciudad más grande: la base es Mendoza y vamos a tocar allá como si fuéramos visitantes. Y la gente va a allá porque no puedes ir todo el tiempo, entonces generas esa expectativa también. Eso es algo que, cuando eres del interior, debes saber aprovechar, porque llevamos una bandera diferente, porque siempre la música relevante salió de Buenos Aires, o de Rosario o de Córdoba… pero nunca de Mendoza. Eso es toda una revolución, en el país por lo menos.

Hablando de amigos y talento local, si tuvieras que recomendar tres bandas mendocinas, ¿Cuáles serían?

Lavanda Fulton, Spaguetti Western y Perras On The Beach.

 

¿Qué expectativas te producía venir a México?

Quería salir y ahora quiero ir a todos lados. En México quiero ir a Guadalajara, Monterrey, CDMX y tocar en todos los lados que se pueda, ahora o después. Ahora estoy tocando solo, tengo una banda de amigos que tocan mis temas pero que no pudieron venir esta vez, entonces voy a tratar de experimentar. Acá encontré una nueva faceta de solista que es, de verdad, ser completamente “solista”, estar completamente solo…  estoy a la deriva acá en México, y me gusta, me entretiene.

¿Qué podemos esperar de cualquiera de las presentaciones solistas de Luca Bocci?

Sinceridad. Cuando uno está tan entregado frente a la gente, en una posición casi de vulnerabilidad, te entregas más, y cuando te entregas eres sincero y eso es lo que más impacta en la música. Eso es lo que hace que la música sea real.

¿Qué sigue para el proyecto solista ahora que vuelvas a Argentina? El próximo año tocarás en el Lollapalooza de allá…

Sí, es una fecha importante, pero aún falta tiempo. Antes vamos a tener una fecha grande en Buenos Aires para despedir el año: tocamos en Caras y Caretas, el teatro en donde tocó el Charly García. También vamos a grabar otro disco, seguramente.