Tropical Deco’, el primer EP del cuarteto de Mérida, Alice True Colors, es el material con el que, desde en un inicio, han logrado establecerse como una de las pocas y crecientes propuestas nacionales que usa el disco como mortero sonoro, y en el que, además, mezclan texturas del electropop, líneas de sintetizador y teclados base que asientan el poder electrónico.

Con disco en mano (literal) y varias presentaciones en distintos puntos del país tras de sí, hablamos con la banda sobre su formación musical, sus inspiraciones, cómo el último LP de Daft Punk les ha sido fundamental en su lista de influencias, de su mano detallista en el estudio y de todo el concepto del tropical deco.

¿Cómo inicia formalmente Alice True Colors? La escena de Mérida está en crecimiento y muchos de los proyectos suelen quedarse en el camino…

Nos conocimos por la banda realmente, no éramos amigos desde antes. Cuando iniciamos el proyecto nunca imaginamos qué tan de lleno nos íbamos a meter a esto, sobre todo porque Mérida no es muy grande y no hay tantas bandas, entonces todos los músicos se conocen, vuelven a hacer más proyectos, etc. Luego empieza a ser como un ciclo eso, como dices, se quedan muchas ideas en el camino, pero al parecer nos ha funcionado bastante bien a nosotros.

Algo interesante es que la banda está muy influenciada por el disco, algo que no suena tanto en México como otros géneros, ¿cómo decidir esta vía?

¡Chromeo, Chromeo, Chromeo!

La verdad es que comenzamos a intercambiar mucha música entre nosotros y nos dimos cuenta de que escuchábamos lo mismo, luego cuando salió el ‘Random Access Memories’ fue como wow, qué disco de Daft Punk, está buenísimo que en esta época se haga todo este tipo de música, fue una especie de revelación para nosotros como músicos. Lo de Chromeo, aunque es una broma, claro que estamos muy influenciados, pero también tenemos sonidos más por el lado de bandas como Miami Horror, más pop quizás.

¿Qué tan complicado fue llegar eso?

Fue toda una transición de estar experimentando con diferentes sonidos y probando con otras formas de hacer música, hace poco nos animamos a usar cajas de ritmo de hecho. En el proceso tratábamos de no replicarnos o imitar a otras bandas, pero sí influenciarnos quizás en la forma de tocar o producir, sobre todo en el uso de los sintetizadores, a los que les dimos un gran peso en el disco.

Sobre el disco, ¿cuándo comienza la producción de ‘Tropical Deco’?

Empieza con “Caribe”, que es la primera canción que sacamos allá por 2014, y a partir de ahí hubo más experimentos. En 2015 decidimos hacerlo real: estaban las maquetas, estaban los instrumentos, ya sabíamos a dónde ir y queríamos hacer más canciones… ahí finalizamos el ‘Tropical Deco’, y fue cuando formalizamos el proyecto. Todo se dio muy fluido, desde el nombre, la estética, la identidad de la banda… y tenemos una anécdota de cómo nace el nombre: una chica se acerca y nos dice “es que su música es como el tropical deco”, y que según ella, esa unión viene de esta corriente visual del Deco, sumado a lo tropical de nuestro sonido. Fue muy curioso porque estábamos terminando la canción de “Miami” y fue un match instantáneo, nos dimos cuenta que, de alguna forma, el concepto estaba ahí.

Hablando de esa estética, creo que es muy notorio que sí trabajan bajo un mismo concepto de unir sonido e imagen…

Nos ha costado mucho llegar a estos resultados, hemos sido muy exigentes con nuestro trabajo, pero hasta ahora, logramos hacer esa unión entre nuestra música y la imagen, sobre todo porque quisimos trabajar en una experiencia muy particular con el EP; queríamos regalarlo en esta primera etapa, que la gente que lo abra sienta algo, lo toque y redescubra ese sentimiento de un material físico, eso ha sido clave. La forma de hacer y trabajar con la música ya cambió, y todos lo sabemos, ya el disco físico quizás no es lo más importante y tienes todo en digital, tienes arriba tus canciones, las descargas y las reproduces, entonces queríamos que nuestro primer lanzamiento fuera relevante en ese sentido y la gente lo quiera conservar.

¿Y qué tan importante era para ustedes, personalmente, tenerlo en físico? Tomando en cuenta que ya comercializar la música de esta forma para una banda independiente ya no es tan rentable…

Podría ser capricho porque sabemos que en la parte del negocio no es necesario más que como carta de presentación, pero esto ha sido para amigos, medios, fans, familia… y que no por ser capricho es algo malo, es más sobre la experiencia.

Hablando sobre el material, ¿dónde lo trabajaron?

Normalmente, cada uno graba en su casa con sus interfaces, pero este material lo hicimos en un estudio en Mérida, en 423, y todo estuvo increíble la verdad, experimentamos mucho con varios instrumentos…

Existió un gran periodo de tiempo en la producción, ¿hubo muchos cambios en el proceso?

Antes de grabarlo sí teníamos una idea muy clara del sonido, de hecho, cuando entramos al estudio y nos dimos cuenta de las posibilidades, se fue materializando poco a poco como lo pensábamos, sabíamos que la idea que teníamos era la correcta. Hicimos unos ligeros cambios nada más, siempre para bien.

No hemos encontrado algo a lo que podamos asimilarnos, te das cuenta cómo cada cabeza tiene su apropiación […] Hay pocas propuestas en español así, incluso la gente nos ha dicho que es raro escuchar este sonido en nuestro idioma. 

Hace rato me mencionaron un disco de Daft Punk como influencia, curiosamente, a mucha gente no le gustó, ¿por qué es una inspiración para ustedes como banda?

Nos voló la cabeza por todo lo que es el disco: las colaboraciones que tiene, la gente que estuvo ahí, el nivel de producción que alcanzaron… y hay mucha gente que lo odia, sobre todo porque no es el Daft Punk de antes, sacó de onda a muchos fans, pero creemos que es un gran trabajo, es una gran obra por todo lo que implicó. Además, hay algo importante ahí: cada vez que lo escuchas descubres nuevos detalles y eso es algo que nos gusta mucho porque, particularmente, somos muy clavados, y es un aprendizaje que nos deja a nosotros como músicos.

¿Qué tan clavados son entonces?

Mucho, pero también somos amateurs y estamos aprendiendo jaja.

¿Amateurs?, ¿Cuánto tiempo llevan tocando realmente?

Pues tenemos como 3 años que le entramos bien a la producción y a los sintes. A veces, en el estudio, nos llega a odiar el productor por lo mismo de ser tan clavados y cambiar detalles pequeños con tal de llegar al punto en que queda como lo habíamos pensado. Siempre que trabajamos con alguien más estamos conscientes de que, posiblemente, lo vamos a hartar; somos muy tercos en la producción, pero en el buen sentido, finalmente, es nuestra música, es nuestro disco, y se deben cumplir los objetivos… y no solo somos así con la música, sino con el diseño, las fotos, el video y todo lo que hacemos.

 

Sobre ese sonido, es difícil encontrar algún proyecto similar al de ustedes en México, es decir, forman parte de una camada de bandas pop en el país, pero no hay una tan cercana…

Sí, hay cosas cercanas como dices, pero no hemos encontrado algo a lo que podamos asimilarnos, dicen que Camilo Séptimo, con el primer EP, pero no. Hay gente que nos comenta cosas tan raras y decimos, ¿neta?, Miranda, por ejemplo, no pareciera; en un comentario nos pusieron “ah órale, igual a los amigos invisibles” … y así te das cuenta cómo cada cabeza tiene su apropiación, porque en un video también nos comentaron “¿Qué clase de Zoe es esto?”, y pues, jamás nos pasó por la mente en ningún sentido sonar a ellos.

¿Y con quien sí podrían sentirse cercanos?

Por ejemplo, hay una banda argentina llamada De La Ribera y que tiene algo similar, está chingón, pero tampoco es precisamente lo que tocamos, es difícil… por los instrumentos, el formato que utilizamos y los sintes, Miami Horror es una banda con la que nos sentimos identificados, también Capital Cities, aunque bueno, no son de México. Hay pocas propuestas en español así, incluso la gente nos ha dicho que es raro escuchar este sonido en nuestro idioma. Todos en la banda hemos visto a esos proyectos en vivo y nos marcaron, los veíamos, y, en muchos sentidos, nos hicieron y formaron lo que somos y cómo tocamos.