Los de Monterrey han vivido una transición intensa desde que su primer track fue subido a internet, y a través de ‘Texturas’, su grabación debut, la dupla refrescaría mucho de la ingeniería sonora que se hacía en el plano nacional de hace algunos años; había guitarras distorsionadas, cajas de ritmo, voces agudas que se envolvían entre sus ecos, melodías de sintetizador que iban de minúsculos arreglos a secuencias atmosféricas de mayor peso, guiños new wave, pero, sobre todo, había pop.

Con una delgada línea construida entre géneros de avanzada y basados en técnicas de electrónica, Coco Santos y Orlando Fernández dejaron las guitarras, tomaron el pop y lo abrazaron: ‘Épocas’, el lanzamiento que seguiría a su primer EP, significaría el trampolín hacia esta nueva resignificación del género y los cimientos para ‘Destellos’, su esperado y brillante próximo álbum.

Con algunos sencillos afuera, hablamos con Coco Santos, mitad del conjunto regiomontano sobre la conformación del disco, cómo consolidar un sonido con alta garra, las influencias que rodean el material, sobre producirse de forma autónoma, el nuevo y el viejo pop, y el origen de ‘Destellos’.

Es cierto que, desde ‘Texturas’, su primer Ep, se notaba ese acercamiento no tan formal al pop, era como una especie de experimentación, pero ahora, camino a ‘Destellos’, Clubz es en realidad, una banda del género, ¿qué pasó con ambos para dar ese paso?

Pues creo que, en parte, fueron las ganas de cambiar, así de sencillo: tanto Orlando como yo siempre hemos tenido bandas de otros géneros desde que tenemos 15 o 16 años, y digo, en mi caso, siempre he tocado música de punk, emo hardcore, ese rollo… ya después nos juntamos e hicimos Husky, un proyecto con muchas guitarras y que sonaba sobre melodías de indie rock. Ya que hicimos Clubz, aunque el primer disco tenía una influencia similar, fue cuando decidimos integrar cajas de ritmo, eso le dio una perspectiva y una profundidad diferente al sonido que hacíamos.

Personalmente, todas las canciones que he hecho han sido a través de guitarras, pero también estaba experimentando mucho en esa transición de hacer Clubz; en esa época había comprado varios pedales, y después de ‘Texturas’ empecé a clavarme más y aprendí a usar Ableton, salieron varias cosas, remixes, etc, y empecé a meterme a este rollo. Luego compuse a través del software, ahora a raíz de un beat o un sintetizador, ya no con guitarras, y, de hecho, casi no usamos samples, lo grabamos todo nosotros. En ese tiempo también salió “Épocas” y “Ciclos”, y fue un momento en el que compramos sintes nuevos, comenzamos a sacar sonidos ochenteros, a usar más teclados y dejamos las guitarras. Fue un cambio que, aunque natural, ya lo sentíamos necesario.

Este cambio, supongo, también tuvo motivaciones tanto dentro como fuera de la banda, por ejemplo, de la música que escuchaban en aquel momento…

Hay mucho detrás, pero el cambio me recuerda mucho a algo que me fascina de Blood Orange: él tenía esta onda más directa de hacer música, usaba guitarras y empleaba solos, pero descubrir que trabajó con Solange y Sky Ferreira fue como ¡wow!, mi perspectiva cambió, era la misma persona que le gustaba hacer cosas muy a lo new wave pero que podía hacer el switch y producir pop con la hermana de Beyonce… la clave ahí es que es un pop con mucha garra, con mucha actitud, es un contraste perfecto, y de hecho, uno de los primeros viniles que me compré fue el primer disco de Kindness, el ‘World You Need a Change of Mind’, porque tiene todo este tipo de sonidos también, de un pop muy grande, y que también me recordaban mucho a los primeros discos de Phoenix.

Por nuestro lado, empezamos a hacer más melodías así, falsettos, dejamos ese rock de mucha atmósfera que hacíamos antes, salen los dos sencillos que te comentaba, y aunque no hay mucha guitarra, tratamos en su momento de que, con el poder de la mezcla, tuviera esa garra que necesitábamos, porque definitivamente no queríamos sonar al primer EP, y creo que en las nuevas canciones del próximo disco lo logramos aún mejor: los nuevos sencillos han sonado con mucha textura, las voces traen mucho ataque -aunque algunos elementos sean a través falsettos- y en general, tenemos esa emoción de no repetir lo que siempre hemos hecho, nos arriesgamos a hacer cosas pop, pero más del lado de Madonna, de Phill Collins, Prince, los Bee Gees … las influencias van por gente muy clave en el género y que nos mueve mucho.

Foto: Marina de Luis

Antes teníamos, como dices, esa onda del top 40 a todo, teniamos ciertas bandas o cantantes que, si decías “escucho pop”, te iban a mandar a otro lado. Al final, lo que está pasando es super pop, pero de una manera en la que no se está pensando solo en pegar, sino en muchas cosas más…

Algo interesante es que ‘Texturas’ también tiene una influencia de bandas españolas de hace tiempo ya, como Ataque de Caspa, que pertenecieron a una movida que creo, es muy under y que difícilmente llegó a México… ¿cómo se encontraron con este tipo de música?

Empezamos, supongo, que por lo básico, todos conocemos a los Hombres G por ejemplo, pero un amigo, que es el que nos hizo el arte de ‘Texturas’, fue a escucharnos al ensayo, y enseguida conectó y nos dijo “ustedes suenan totalmente a la movida madrileña”, nosotros no sabíamos que era realmente, y nos dice que así como Mecano u otras bandas famosas en España, hubo muchas que no lograron ese nivel de impacto, y todas venían de esa misma raíz de hacer pop en español, de hecho, luego encontramos un documental del tema, lo vimos después de que ya habíamos escuchado a Ataque de Caspa y a Golpes Bajos, y quedamos bien sorprendidos, conocimos muchas bandas que al final eran como punks por fuera pero super pop en su música, hasta me recordó mucho como a las Flans, a lo primero de Timbiriche… y por otro lado, nosotros estábamos escuchando mucho de bandas como Beach Fossils, Wild Nothing, un grupo muy viejo que se llama The Wake… toda esta parte medio new wave, y justo de ahí viene la movida; todos los españoles eran fans de Joy Division, New Order, David Bowie…

Y ya escuchamos tres sencillos de lo que conformará el disco, ¿pero a qué hace referencia el nombre ‘Destellos’?

De hecho todas las canciones, y si todo sale bien, tendrán un video, y va por ahí el significado: lo que hicimos para este álbum es pensar que cada canción tiene toda la importancia de un sencillo, y en el disco también estamos incluyendo unos voicenotes, que es como ese “destello” del momento en que hicimos las canciones; son notas de voz en las que quizás ahora no sabemos muy bien qué hacíamos en ese momento, pero dejar ese audio de origen del teléfono tiene como esa magia de baja producción… y es que así nació el disco en realidad, de estar grabando notas, de estar usando instrumentos análogos, cajas de ritmos, etc. De ahí viene el concepto de “Destellos”: es una mezcla de cómo nace el disco y de que cada una de las canciones es un sencillo tan importante como los demás.  

Recuerdo que el disco estaba planeado para salir hace tiempo, el año pasado creo, ¿qué ha hecho que el proceso se alargue y retrase la salida del LP?

Fue un proceso muy largo y pasó de todo. Lo fuimos a grabar a Los Ángeles pero sentimos que no iba por el camino que teníamos en mente, iba a salir el año pasado de hecho, pero pasaron muchas cosas: volvimos a grabar algunas cosas, y pues, además de la música, ambos tenemos como nuestro trabajo de tiempo completo y estuvimos ocupados mucho tiempo, todos los fines de semana estuvimos tocando y viajando, yo me casé, Orlando se casó también, fue un momento en el que hicimos de todo.

En ese tiempo, de alguna manera, yo sabía cómo quería que sonáramos, me clavé mucho, me encerré a producir y me puse a hacerlo yo ahora, le mando unas mezclas a Orlando y me dice “ahí está, wey, ahí están las canciones”, eso me dio mucha seguridad, porque creo que valió la pena haberle entrado nosotros mismos a la labor de producción. Todo este tiempo ha sido también valioso: tocamos mucho, quitamos canciones, hicimos nuevas, estuve trabajando con otros artistas como Girl Ultra con una de sus canciones y con Wet Baes para su disco, que, de hecho, Andrés (Wet Baes) nos ha apoyado con ‘Destellos’; nos mandamos mails, tracks, consejos, etc. En resumen, ha estado divertido el proceso, se han hecho muchos cambios, pero creo que al final saldrá justo en el momento correcto.

Algo interesante también es que ya introducen nuevos instrumentos; hay saxofón en “El Rollo”, por ejemplo, y también se perciben más detalles basados en bandas de pop de siempre, ¿qué más novedades hay en el disco?

Sí, y hay más sax todavía, hay temas en los que experimentamos con las percusiones, por ejemplo, tengo unos zapatos de piel, y cuando les pegaba, me daban un sonido que quería y que otro instrumento no me daba… hay más variedad en los sintetizadores, marimbas, muchas voces y armonía, pero el bajo y el saxofón podrían ser los grandes protagonistas de un disco que suena a pop.

Y retomando el tema del género, ¿en México aún asociamos el pop con lo comercial y el top 40 de la radio? Es decir, está surgiendo un nuevo pop en el país, uno que no suena en las listas de siempre…

¡Claro! Y es que todos los días vemos en YouTube que hay una gran comunidad de gente que comenta mucho sobre esto, sobre pop, pero un nuevo pop, porque esto ya no es lo que escuchábamos. Antes teníamos, como dices, esa onda del top 40 a todo, teníamos ciertas bandas o cantantes que, si decías “escucho pop”, te iban a mandar a otro lado. Al final, lo que está pasando es super pop, pero de una manera en la que no se está pensando solo en pegar, sino en muchas cosas más, porque si haces una disección de todo lo que hay detrás de nuestra música o alguien que esté en este movimiento, no acabas de explorar todo: si escuchas ‘Afrika’ puedes darte cuenta que es una estructura de pop tradicional, pero te remonta a muchas cosas, sobre todo porque tratamos de generar muchas sensaciones. Mucha gente en internet nos comenta que les encanta lo que escuchan, y son de países en los que no hablan español, y es parte de la filosofía de Clubz, que puedas escucharlo y te guste donde sea que estés. Creo que quienes integran este “movimiento” son artistas que lo tienen muy claro y que tienen una variedad de influencias muy extensa, porque cuando los escuchas te pueden sonar a mil cosas que no puedes identificar totalmente.

¿Quién más estaría en esta nueva ola en México y Latinoamérica?

Está Wet Baes, Buscabulla me gusta mucho porque experimentan, integran efectos y hacen sonar diferente sus voces; Ela Minus, que es colombiana, lo hace muy bien, tiene una propuesta diferente; Girl Ultra tiene ese factor sorpresa, porque puedo esperar algo diferente para su siguiente disco, y es algo que hemos trabajado juntos, algo más a la Janet Jackson y que al final tiene ese agregado.

Los nuevos sencillos han sonado con mucha textura, las voces traen mucho ataque, y en general, tenemos esa emoción de no repetir lo que siempre hemos hecho, nos arriesgamos a hacer cosas pop.

De lo nuevo, pasamos a lo viejo: cuando hablamos en el pasado Festival Nrmal mencionaron que les gustaría hacer una colaboración con Luis Miguel. No me parece difícil de creer por todo lo que representa, incluso uno de sus discos, el ‘Nada es Igual”, lo toman como influencia…

Claro, de hecho Luis Miguel es como un Michael Jackson mexicano, pero también, si te vas a lo último que hizo antes de que se muriera, pues ya, se notaba como plano, sabías que se vendían sus discos porque era Michael nada más, no recuerdo los nombres de sus últimas canciones, pero hay cosas muy horribles… y si te vas al catálogo de Luis Miguel, te das cuenta que sus primeros temas están bastante influenciados por el pop anglo que se hacía en esos años, sentimos que el productor o la gente que le hacía los arreglos, estaba muy influenciada por el tipo de producción que hacía Quincy jones, Orlando y yo le encontramos mucha relación, varias cosillas de Luis miguel salieron de por ahí.

¡A mí me encantaría esa colaboración! Yo quisiera saber cómo sonaría “El Rollo” si la cantara Luis Miguel, pero mezclada por nosotros, siento que podría estar bueno, y no, puedes creerlo porque sería una posibilidad que nos gustaría tener.

¿Crees que a Luis Miguel le gustaría el nuevo disco de Clubz?

Jaja no sé, pero sí lo he pensado. Debería.

Entonces, Clubz es una banda de pop, del nuevo pop…

Clubz es una banda de pop, pero no nos guiamos tanto por lo estricto de cómo son los géneros, hay muchas influencias detrás: que el pop, que el rock, etc… hemos escuchado discos de Wings, la otra banda de Paul McCartney, hemos escuchado también mucho a los Doobie Brothers, a Michael McDonald, toda esta onda como soul rock, lo que hizo Don Henley como solista, a Fleetwood Mac… y todos le han entrado al pop. Como que de repente se me antojaría hacer algo así si hiciéramos nueva música, pero meterle el lado Roger Waters, esa onda más de atmósfera, medio kraut, y contrastarlo con lo que ya traemos, ponerle algo de psicodelia quizás… por eso los géneros son estrictos en ocasiones, y pues, puedes hacer todas estas mezclas sin ceñirte a algo particular.

Foto: Isa Camarillo
Foto: Isa Camarillo

 

¿Cuál crees que sería el momento o situación ideal para escuchar ‘Destellos’?

Todo el tiempo. Creo que la música está bastante adecuada para todo: para pasar el día, salir a carretera, trabajar… tiene su lado calmado, también su faceta más movida, algo esperanzador…

De todas las canciones del disco, ¿cuál será la mejor?

¡Uy! Fíjate que a “Popscuro” no le tenía tanta fe y ha resultado la que más ha tenido impacto, pero, híjole, es que no sé, hay tres que me gustan mucho: una con Ela Minus, es una balada, y cuando se la pongo a amigos me dicen que es la mejor; hay otra que se llama “Palmeras” que es  super de catchy pop, muy pegajosa, coreable; y hay otra que podría ser mi favorita y tiene de todo, se llama “Templos”, creo que esa puede ser un buen masterpiece si se conecta bien.