Desde siempre la frontera entre México y Estados Unidos ha sido un lugar de culto para la escena nacional, y esa extraña y sofisticada mezcla de influencias que llegan de uno y de otro lado hace que sea un extraño, pero delicioso caldo de cultivo que, con el tiempo, se ha convertido en banquete, mismo al que tenemos acceso gracias a la magia del internet y la descentralización.

Y justo entre esa frontera de influencias, y debatiéndose entre lo simple y directo del punk con la melodía y los colores del pop, se encuentra Policías y Ladrones, quienes a poco más de un año del lanzamiento de ‘Flores’, su primer Lp, y a unas semanas de una  nueva visita a la CDMX (en la que estarán tocando junto a Patio Solar), platicamos con Alonzo y Luis sobre su aclamado disco debut, sus influencias punk, la movida en Tijuana y la promesa de música nueva.

Musical y culturalmente, ¿qué está pasando en Tijuana? Hace unos años era Nortec y luego San Pedro el Cortez, pero ahora son Policías y Ladrones, Mint Field, Vaya Futuro y muchos más que seguro aún no hemos escuchando…

Alonzo: Creo que todo tiene que ver con que, en los últimos años, los ojos del centro del país están bien puestos en Tijuana y en otras ciudades de “provincia.” Cuando nos preguntan qué nos falta escuchar de Tijuana siempre nos cuesta trabajo encontrar algo a lo que los medios no le hayan puesto atención. Definitivamente continúa existiendo una escena de Djs, music selectors y música electrónica interesante. Recomiendo que escuchen el nuevo material de Invitado Sorpresa, por ejemplo.

Luis: Concuerdo con Alonzo, pienso que no necesariamente está surgiendo algún tipo de boom cultural o musical, la ciudad siempre se ha caracterizado particularmente por tener un buen de proyectos musicales que son muy buenos. Lo que sí creo es que se están dando más a conocer en otros lugares de la república debido a la facilidad que ahora tenemos de subir tu música a alguna plataforma y que, quien quiera, lo pueda escuchar en el momento que quiera.

El sonido de Policías y Ladrones es distinto al de varias de esas bandas, ¿cuáles son las influencias y cómo afectó a su sonido el hecho de crecer en la frontera?, ¿Cómo es la cultura musical en la ciudad?

Luis: Nuestras influencias principalmente tienen que ver con la música en español, Suárez, por ejemplo, es una banda que nos gusta mucho. Tener la frontera de cerquita nos dio la oportunidad de escuchar mucha música en inglés, tener acceso a discos importados a precio de segunda mano también, eso fue algo que nos marcó a todos; la primera vez que escuchamos a The Clash fue gracias a un CD que Alonzo e Iván se encontraron en casa de Iván y de ahí nos lo rotábamos entre todos.

Musicalmente la ciudad es muy ecléctica, pero históricamente ha habido más proyectos musicales dedicados a lo progresivo y a la virtuosidad musical. Creo que nos distanciamos un poco de otras bandas por esa sensibilidad que tenemos por lo pop y lo sencillo.

Hubo algo que nos gustó en nuestro sonido, algo que nos gustó del hecho de haber aprendido a tocar nuestros instrumentos con punk, pero teniendo una sensibilidad por coros pegajosos y las melodías fáciles.

En algún momento los escuchamos decir que las primeras tocadas a las que fueron eran de punk, y justo por ahí se ve incluso su versión de Lost in the Supermarket de The Clash, ¿cómo convirtieron esa influencia en su sonido actual?

Luis: La primera tocada de punk a la que fuimos Iván, Alonzo y yo fue en el 2006, en un lugar abandonado que antes funcionaba como cine, se llamaba Multikulti y tocaron UK Subs, Misfits y The Addicts. De ahí hicimos una banda punk por un rato, y ahí mismo empezamos a aprender a tocar instrumentos porque antes no teníamos ni idea. Ya después empezamos a escuchar cosas fuera del punk, con lo ruidoso pero más pop. Hubo algo que nos gustó en nuestro sonido, algo que nos gustó del hecho de haber aprendido a tocar nuestros instrumentos con punk, pero teniendo una sensibilidad por coros pegajosos y las melodías fáciles.

Alonzo: Y ya con el tiempo fuimos mejorando un poco nuestras habilidades para tocar los instrumentos. La mayoría de nosotros aprendimos por nuestra cuenta, tocando juntos y ensayando.

El año pasado se aventaron uno de los mejores discos en México, y aunque parecería una pregunta atrasada, ¿cómo fue el proceso de composición y grabación del mismo? En él se ve de todo; desde la distorsión y la saturación, hasta la melodía y las letras…

Alonzo: Yo llegaba con ideas de melodías y letras y en el cuarto de ensayo nos poníamos a componer la música. Nos encerramos cuatro días en un estudio en CDMX, junto con Luis y Ros de Vaya Futuro para grabarlas. Las grabamos “en vivo”: todas las rolas las tocamos todos juntos dentro del estudio y después sólo se agregaron las voces. Fue un proceso en el que pudimos escucharnos como no habíamos tenido oportunidad antes: con mejor calidad y claridad del sonido.

Luis: De hecho, creo que las rolas salieron como un mes antes de volar a CDMX a grabar el álbum, incluso en el avión Alonzo iba terminando algunas letras. Fueron ensayos que le dedicamos completamente a una canción y así fue con todo el disco. Ya en el estudio se hicieron algunos cambios en cuanto a la música también, ahí mismo los Vaya Futuro nos hicieron sugerencias para meter ciertos arreglos musicales que acompañaban a las melodías.

Componer y grabar un disco toma su tiempo y sabemos que ahora siguen en esa parte de tocar ‘Flores’ en todos lados, pero ¿hay intención ya de grabar música nueva?

Luis: Sí hay intención, de hecho, acabamos de volver de un encerrón de fin de semana que le dedicamos enteramente a componer nuevo material, Alonzo trajo las melodías y las letras y ya entre todos nos pusimos a sacarles música. Aún falta un rato para que salgan a la luz, pero las canciones ahí están y la intención igual.

El nombre de Policías y Ladrones ya figura entre las bandas más destacadas de la escena, no sólo de TJ, ¿en qué lugar creen que se encuentra parada la banda?, ¿cuáles son los próximos objetivos?

Alonzo: En 2018 tenemos un par de shows en lugares que no habíamos tocado antes y eso nos tiene muy entusiasmados. Después de que eso pase deberíamos empezar a grabar rolas nuevas. En 2017 tuvimos unas fechas muy buenas.

Luis: Tocar lo más que podamos, quizás ya no tanto en nuestra ciudad y sí buscar la oportunidad de visitar otras ciudades de la república a las que aún no hemos ido. Vamos a seguir componiendo y sacar un material nuevo.

La base de fans que tienen es muy importante y nos atrevemos a decir que la CDMX es de los lugares donde tienen mejor recepción, ¿han pensado en mudarse acá?

Luis: Sí lo hemos pensado, creo que estaría interesante. No sé qué tanto aguantaría yo en lo personal, me gustan las ciudades pequeñas, pero creo que ir medio año o un año sería bueno. El problema es que todos tenemos escuela y/o trabajo y se nos dificulta dedicarle de tiempo completo a la banda.

Tener la frontera de cerquita nos dio la oportunidad de escuchar mucha música en inglés, tener acceso a discos importados a precio de segunda mano también, eso fue algo que nos marcó a todos…

Y estando allá, ¿qué ventajas y desventajas tiene para una banda estar en TJ? Muchos imaginamos que poder cruzar y tocar en San Diego y California es de las ventajas, pero también venir seguido al centro del país puede ser complicado…

Luis: Lo bueno de Tijuana es que, cómo dices, tienes la facilidad de cruzar y darte a conocer a otros públicos a los que quizás sería más complicado de llegar si vives en un estado al interior del país, pero una de las grandes desventajas es que la ciudad es pequeña y los espacios para tocar son limitados y en su gran mayoría sólo para mayores de edad. Acá es raro que se hagan shows en casas, pero cuando los hay, sí ves gente de todas las edades, en su mayoría menores que de otra forma no tendrían oportunidad para ver a las bandas que seguido tocan en lugares que no les permiten acceso. Ir al centro del país se nos ha complicado en cuanto a organizarnos en el tiempo y con los promotores, el año pasado fuimos dos o tres veces a los shows que nos han invitado, pero nos hubiera gustado tocar más.

A estas alturas han tocado lo mismo en festivales en CDMX y Los Ángeles que en pequeños foros en TJ, CDMX y la frontera, ¿cómo cambia el acto en esos casos? ¿Cuál es su tipo de público favorito, el de un festival o el de los shows pequeños?

Alonzo: Tratamos de arreglar las canciones dependiendo del público. Cuando vamos a lugares donde nadie nos conoce nos gusta tocar canciones que normalmente no tocamos. Si estamos tocando para gente que nos conoce nos gusta escuchar que canten con nosotros, así que metemos las rolas que creemos que ya se saben.

Luis: En lo personal me gustan más los shows chicos, sobre todo los shows en casas donde se siente más íntimo todo, pero tener la exposición a un número de gente mayor en algún festival es importante también. Nuestro show en vivo no cambia mucho dependiendo del idioma, en todo caso siempre decidimos hablar en español y si es en Estados Unidos hablamos pocas palabras en inglés.