¿Qué tan importante es la geografía cuando de hacer música se trata? Poco y mucho… quizás, en su mayor perspectiva, sólo depende del enfoque. Es bien cierto que el centro del país y las zonas más abultadas poseen una oferta mayor de oportunidades que, sin duda, nutren a un proyecto en todo orden, sin embargo, romper los limítrofes es parte de la ambición y el deseo de crecimiento, la motivación de sonar en todo lugar… Aladin Fox, originarios de Chetumal, en Quintana Roo, es una de esas bandas que arriesgan y superan.

En la entrega de su primer larga duración, la banda del sur del país se instala como uno de los actos más visionarios de su región, y también, como una propuesta fresca dentro del circulo sonoro que escuchamos día a día en las distintas latitudes que todo México tiene; en los volúmenes de los sureños se puede escuchar una refinada mezcla de dreampop que se adereza con coros pegajosos, estructuras llenas de brillo cortesía de los teclados y sintetizadores de la banda, y guitarras que, tradicionales a los efectos de los viejos ochentas, aseguran melodías concretas.

En ULTR/MRNS hablamos con Aladin Fox sobre ‘Dancing on the Lights‘ además de estrenarlo a continuación: los orígenes de la banda, sus procesos de grabación, la escena en Quintana Roo y sus entrañas sonoras guiaron la charla.

¿Cuál es la historia de Aladin Fox?

Todo empieza en octubre de 2016, cuando nos reunimos primero Vicente y yo (César) con el simple hecho de grabar a la de “ a ver qué sale”, y pues en un jueves -aún recuerdo- salieron las dos primeras canciones de nuestro primer EP, ‘Movies Night’ (“Room on Fire” e “Introduction”). Sinceramente nos motivó mucho el resultado de lo que habíamos grabado y decidimos seguir grabando e incluir unos tracks que Vincents había hecho antes. Después de todo esto, le mostramos lo que habíamos grabado a Jorgito (nuestro baterista) y decidimos reunirnos a ensayar todo y a formalizar bien Aladin Fox como ya una banda.

Pese a que son una banda nueva, presentan en su primer lanzamiento en forma ya un disco de larga duración, ¿ya tenían estas canciones un largo tiempo de existencia?

Algo, todas las canciones de este primer material de larga duración que estamos presentando nacieron el año pasado junto con vivencias que se nos presentaron tanto juntos como separados, y que permitieron plasmarse con la música que pueden escuchar en el disco.

Por lo que sé, ‘Dancing On The Lights’ fue concebido como un material que habla de rupturas, desazones amorosos y temáticas por el estilo… ¿el título cómo se relaciona a eso?, ¿qué hay detrás de ese nombre?  

¡Hay bastantes cosas ja ja! Sobre todo una etapa donde solíamos salir bastante a antros (casi no frecuentamos antros por lo general) y fiestas: las luces que suelen haber, los contrastes con los brillos en la ropa de las niñas, reflejos, y todo esto -armonizado por la música- nos influyó para definir el título del álbum; además, conforme fueron salieron las canciones que integran este material, nos imaginamos muchas luces, destellos luminosos, el bailar y disfrutar.

Quintana Roo aún es muy incipiente en formar una “escena”, apenas está dando pequeños pasos que empiezan a generar algo; a veces los eventos suelen ser nulos o pasan meses sin haber nada en ese sentido […] Sin embargo el Festival ATSE es una plataforma que empieza a ser primordial para el nacimiento de una escena sólida en Quintana Roo

Y en la totalidad del disco, ¿hay una anécdota curiosa que debamos saber?

Un día Vincents llegó muy efusivo contándonos que tuvo un sueño con una niña que nunca había visto y no sabía si era real, la terminamos haciendo una canción que ahora es “Caroline”.

Su primer sencillo, “Some Girls”, fue trabajado de manera independiente, ¿qué hay de la construcción del disco?, ¿Dónde estuvieron grabando y mezclando el álbum?

La mayor parte la grabamos en el home studio que tenemos (le pusimos Shoot Studio por una escopeta de diábolos que había en el cuarto) y en el studio de Jorge. Todo fue grabado por nosotros, producido, arreglado y mezclado.

Ser una banda de Quintana Roo, supongo, no es tan fácil; como en todo lugar “aislado”, las oportunidades podrían ser menos a las que hay en una geografía más céntrica, ¿qué tanto sienten esas posibles “desventajas”?, ¿cuáles podrían ser?

Las desventajas se sienten bastante a comparación de otras bandas que están por el centro del país. En primer lugar, por la cultura que hay en Quintana Roo: aquí predomina mucho lo tropical relacionado con el reggae, la salsa, las cumbias, etcétera… a ese primer paso nos enfrentamos por que no hay mucha variedad en cuanto a la música, y el llegar con una propuesta nueva muchas veces suele tomarse como algo extraño o fuera de contexto, o regularmente suelen acercarse y decirte  “¿no tocan nada de El Tri?”. Otro punto es que Quintana Roo aún es muy incipiente en formar una “escena”, apenas se están dando pequeños pasos que empiezan a generar algo; a veces los eventos suelen ser nulos o pasan meses sin haber nada en ese sentido, por lo cual muchas veces recurrimos a ofrecimientos de otros lados para poder presentar nuestra música. Sin embargo, existe el Colectivo de Aquí Todos Somos Escena (ATSE), quienes hacen una labor con mucho amor realizando festivales que dan apertura a varias bandas interesantes que van naciendo por aquí; el Festival ATSE es una plataforma que empieza a ser primordial para el nacimiento de una escena sólida en Quintana Roo y dándole la importancia y valor que se requiere para hacer un festival.

¿Y cómo sacar ventaja de ello?, ¿Cómo sacar el valor único de ser una banda oriunda de un lugar poco común?

Tratamos de dar lo mejor siempre en todos los sentidos, haciendo las cosas con mucho amor y de la mejor forma posible, hacer cosas diferentes y nunca mantenernos estáticos; siempre estamos en constante evolución o haciendo algo para lograr estar vigentes; y desde luego disfrutar, divertirnos, estar siempre positivos para todo.

Las luces que suelen haber, los contrastes con los brillos en la ropa de las niñas, reflejos, y todo esto -armonizado por la música- nos influyó para definir el título del álbum; además, conforme fueron salieron las canciones que integran este material, nos imaginamos muchas luces, destellos luminosos, el bailar y disfrutar.

Y ser del sur del país, sus paisajes, la naturaleza… ¿les inspira escenarios sonoros para crear su música?, Creo, particularmente, que en momentos sí hay estructuras en sus composiciones que podrían sonar a una costa o playa… 

Sinceramente no nos basamos tanto en la naturaleza o a ciertos escenarios con estas características, somos más de vivencias y momentos.

Creo que más allá de la etiqueta del dreamwave que podrían tener, la banda, en términos generales, logra desplazarse hacia el pop ochentero: hay coros super pegajosos y estructuras melódicas bien amarradas entre lo dulce y hasta atmósferas de carretera… ¿a ustedes qué les remite su sonido?

Nos manda a algo que nos gustaría tener en nuestros celulares, computadoras o reproductores para escuchar; y a ciertas influencias musicales, a estilos y sentimientos.

¿Quién podría ser una gran inspiración de la banda en cualquier término; musical, artístico, etc?

¡Uff son muchos! Pero consideramos que principalmente la cultura de los 80s y 90s influye en gran parte a la banda. Algunas películas y series igual, a César le gusta mucho “Papá Soltero” con su tocayo César Costa por ejemplo,  y “Fiebre de Amor” con Luis Miguel y Lucero; a Vincents le encantan las películas románticas como “Can’t Buy Me Love” ; y a Jorge le gusta palomear a Rick Astley de vez en cuando.

Por último, ¿cuáles son, quizás, las canciones favoritas de la banda en ‘Dancing on the Lights’? 

Todas, todo fue hecho con muchísimo amor y cariño para todos aquellos que se sientan identificado con las canciones. Esperemos les guste mucho ‘Dancing On The Lights’.