Eduardo, Gabriel, Bardo y Carlos. Contextos diferentes en una sola raíz. Chicano Batman, la banda que han formado a lo largo de una década, se ha convertido, con cada uno de sus lanzamientos, en, primero, una de las apuestas sonoras más llamativas en los más recientes años por su uso y conjugación de texturas que se mueven entre el funk, la psicodelia de antaño y variadas frecuencias del rock… pero también, en uno de los actos con mayor voz de lo que es ser verdaderamente latino, en tierra ajena, y con la música como arma de combate.

El cuarteto afincado en Los Ángeles lanzó el año pasado ‘Freedom Is Free’, material que expresa, desde su medula hasta sus extremidades, un mayor zarpazo hacia lo que sucede en las calles, en lo que vemos y vivimos todos los días de manera global; de lo que no es justo y de lo que debería. Y también, de lo que es bello. En tiempos donde el ser latino ha explotado más que nunca, Bardo Martínez, voz del grupo, nos habló sobre la densa historia detrás de su más reciente álbum; del poder y discurso que emana su detallada portada; de cómo Chicano Batman ha sabido contrastar su suave música con temas de realidad y crudeza; de la importancia lírica de “La Jura”; y de su paso por el Vive Latino este año.

La manera en que nos sentamos en la mesa a comer tiene mucho que ver con cómo hacemos guerra. Es un tema pesado pero también fue parte del retratar cómo pensamos; no es que viéramos las noticias y hablaremos de eso, sino de nuestras motivaciones de siempre, de la forma en pensamos y funcionamos.

Ha pasado un tiempo desde que salió ‘Freedom Is Free’ y la portada sigue siendo uno de mis elementos favoritos del disco. Más allá del nombre y de la libertad, ¿cuál es el mensaje principal del disco según la portada?, ¿desde dónde es visto ese concepto en este caso?

Te puedo decir que desde el punto de vista de la gente que tiene raíces indígenas, no solo de Chicano Batman, sino cualquiera que tenga en su sangre ese origen… porque para mí, lo de “gente blanca” es nada más un término social, no significa nada más allá de eso, cualquier humano tiene raíces, y el mensaje del disco viene de ese punto de vista en que somos seres de la historia, seres que poseen una herencia desde mucho más atrás de lo que vemos, y que, finalmente, somos seres universales y no nos separa, divide o clasifica nada realmente importante…

Cada elemento de la portada, supongo que refuerza esa visión. Este disco es muy contrastante tanto en lo visual como musicalmente; en el primer caso, debajo de una mujer con las manos abiertas hay varias escenas de violencia, injusticias, etc…

Para mí fue importante enseñar todo eso de una manera gráfica e impactante, sobre todo el sentir la opresión, que es una realidad muy pesada y que muchos humanos viven en todo el mundo en todo contexto político. Hay tantas cosas horrendas pasando y que son realidad, pero también, como personas, tenemos acceso a algo especial, algo que brilla: tenemos amor; amor para hijos, madres, etc… y todo está pasando a la vez. Hablando del personaje principal, que es la mujer que esta con las manos abiertas, ella es como la representación de todo eso, de lo más bonito, lo más precioso, también de la naturaleza, del medio ambiente, y del momento, porque la vida se vive en momentos. Es como expresar una vibra en la que, en vez de tener los puños listos para pegarse uno al otro, tener las manos abiertas.

¿Y hay algún caso real en la demás ilustraciones?

La portada fue creada como un collage, fue un montaje de imágenes agarrada de libros y todos son casos reales, por ejemplo, en medio hay una mujer afroamericana con una espada de frente a ella, eso fue en Alabama en la era de Martin Luther King y las luchas de los derechos civiles en los estados unidos: fue una marcha, el gobierno estaba deshaciendo esa marcha y la espada es de las fuerzas armadas. Otro ejemplo, en la esquina izquierda, el señor con la boca tapada es una escena de Afganistán, y el señor que está muerto es otro suceso en Afganistán… todos son hechos reales.

Hay mucha historia en la portada por lo que me dices…

Sí, claro, y hay un tinte político que hace referencia a que no estamos en favor de todas esas cosas, y es muy cierto que muchas de esas cosas vienen desde arriba, es la realidad, muchas de esas veces así suceden y poco sabemos de quién realmente da las órdenes.

¿Quién hizo este trabajo?

Yo hice el montaje en Photoshop, saqué las imágenes, las monté, y un amigo acá en Los Ángeles, de raíces caribeñas, pintó ya la imagen como tal se ve en la portada.

Pudimos haber empezado a hablar de revolución, pero, ¿quién nos iba a escuchar si no éramos conocidos? Teniamos que tener esa base, y hoy fue la hora de hacerlo, de darnos cuenta de que teníamos la posibilidad de hablar a mayor escala, ya era hora de decir algo pesado, de reflejarlo en la música y aprovechar ese poder.

Algo que me parece interesante es que este factor político y de protesta se une naturalmente con su música; en el caso de “La Jura” -su ultimo sencillo- es muy valioso como para ustedes no hay necesidad de ser agresivos en el sonido, sino en el mensaje, sobre todo si hablamos de una balada que habla de temas que causan rabia e impotencia…

Claro, tocaste muchos puntos muy interesantes, hmmm ¿cómo empezar? Ese movimiento del black live matters, que es de lo que habla la canción, es importantísimo en Estados Unidos, nosotros que somos latinos lo sabemos porque es una lucha, siempre, y para nosotros destacar ese mensaje es valioso porque no hay tanta gente con nuestras raíces que lo esté haciendo; tenemos nuestra plataforma -que es la música- y tenemos esa oportunidad, y también es para nosotros una forma de conectar con lo que hacen los afroamericanos, tenemos esas raíces también en Chicano Batman, raíces de Cartagena que tienen mucha fuerza afro, y nuestra música en general tiene también esa raíz negra. En relación con “La Jura”, para nosotros era muy importante destacar esta raíz musical de los Ángeles Negros, esta onda de baladas -José José, Leo Dan- y nuestra música siempre ha tenido ese sabor, y en el caso de la canción, Eduardo quería hacer algo al estilo de Roberto Carlos, crear esas estructuras, tener ese sentimiento, y a la vez, tenía ganas de contrastarlo con algo triste y pesado. A mucha gente le gusta la canción y sobre todo la entiende, y, por ejemplo, la manera en que interpretaste esa mezcla fue exactamente lo que estamos haciendo -o tratamos de hacer- en la banda: tocar una canción suavecita pero con un mensaje fuerte, es un contraste duro y real.

Algo que me parece también interesante en su evolución es esa chispa por hablar de temas más sociales, se nota esa creciente motivación desde sus primeras portadas (y donde aun no mostraban esa parte) al día de hoy, donde el disco en sí, es un manifiesto de ello… ¿sucedió algo en ese proceso para, quizás, alimentar esas ganas de dar un discurso así?

Tienes mucha razón, de hecho, Chicano Batman, el título de la banda, siempre ha tenido mucha fuerza, el nombre tiene un aspecto político de alguna forma, y siempre teníamos esa esencia de destacar algo político pero no de forma explícita, fue algo más adentro, es decir, siempre tuve, en el pasado, las ganas de enseñarle a la gente algo como “oye, tenemos estas raíces muy funky soul que suenan a algo afroamericano, tenemos ese flow”, pero también estábamos empezando en aquellos tiempos, y pienso que uno debe trabajar mucho para tener una base y poder reflejar temas más pesados, porque pudimos haber empezado a hablar de revolución, pero, ¿quién nos iba a escuchar si no éramos conocidos? Teniamos que tener esa base, y hoy fue la hora de hacerlo, ya era hora de decir algo fuerte, de darnos cuenta de que teníamos la posibilidad de hablar a mayor escala, de reflejar la realidad en nuestra música y aprovechar ese poder. También teníamos muy en mente algo que dijo el baterista de los Roots: él dijo que hoy día, no sabía por qué los artistas no reflejan lo que pasa… eso también nos inspiró para escribir esas canciones; y es cierto que muchos no lo hacen, y está bien, pero siempre ha sido importante, en nuestro caso, antes de Trump, y luego de Trump, hablar de la realidad, que es muy fuerte y nos ha afectado siempre.

Es algo muy ideológico, quizás, y que la gente NO latina no lo sabe: la manera en que nos sentamos en la mesa a comer tiene mucho que ver con cómo hacemos guerra. Es un tema pesado pero también fue parte del retratar cómo pensamos; no es que viéramos las noticias y hablaramos de eso, sino de nuestras motivaciones de siempre, de la forma en pensamos y funcionamos.

Por cierto, escuchando “La Jura”, me recordó mucho a una canción de The Smiths [“This Night Has Opened My Eyes”], lo curioso es cómo se entrelaza tomando en cuenta que, se trata de una canción muy influenciada por la vieja balada mexicana, y la otra representa a una legendaria banda de rock británico…

No la había escuchado, y eso que a mi esposa le gustan los Smiths.

Esa conexión que tú haces es lo bonito de la música, que es tan universal. Uno puede crear tantas conexiones que, al fin de cuentas, el género y el artista no importa, es lo bueno, porque podemos decir que este vato de Inglaterra y este vato de México son iguales, y es un mensaje que nosotros necesitamos, ¿no? Porque en México el fulano de Durango no se habla con el fulano de Chiapas porque uno piensa mal del otro, y eso es un error fatal porque los dos son iguales, y ese problema lo tenemos todo el mundo, la gente no conecta. Yo, por ejemplo, desde mi perspectiva, siempre había tenido la fortuna de ver eso porque mi cultura es diferente: mi papá es mexicano, de Jalisco, mi mamá de Cartagena, y ella es una mulata, libre, brincando, con sabor… y mi papá es un jalisciense duro, serio, y hoy día estamos en una época donde esa mezcla se hace en todo. Mi hija es angloamericana, es un ejemplo de eso.

Por último: Vive Latino. Creo que es uno de sus principales conciertos del año, pero ¿cómo se ven en este primer show dentro de uno de los festivales más importantes de México? Y, además, en el contexto latino más grande musicalmente hablando del país…

Creo que la lucha nunca para, y sí es otro nivel estar en el Vive, lo veo como cuando tocamos en festivales grandes en Estados Unidos pero con una gran diferencia: aquí estás con tu gente, con personas iguales a ti, el público es como tú. Y hay que continuar, porque hay mucho que hacer siempre y la inspiración es infinita, nosotros solo tenemos que tener el coraje de hacer algo para poder destacar eso.