Hace pocos días salió ‘Vol.3‘ el nuevo disco de Delicado Sónico (DS), una banda que desafía el pasar del tiempo y que se ha mantenido a flote luego de diversos cambios en su alineación. Sin embargo, esta agrupación carga bajo el brazo 5 Lp’s, compilaciones en disqueras de Argentina, España y Perú; además de formar parte del disco tributo a Size (“Size is Everything”), banda que marcó un antes y después en la música nacional.

12 años de machetear, sudar las fatídicas consecuencias del romántico amor por la música y darse cuenta de que ser rockstar en México no es como lo dicta la Rolling Stone, convierten a los integrantes de Delicado Sónico en verdaderos salmones del océano musical.

Hablamos con Arlo, Ed, Meredith y Bernardo del nuevo disco, de su visión acerca de la escena musical de la ciudad y del posible futuro de ésta… todo esto sin que les temblaran las rodillas al mencionar la palabra pop.

Cuéntenos del nuevo disco, ¿dónde lo grabaron?, ¿qué sonoridades podemos encontrar en él?

Arlo: Lo grabamos en T-Vox Records el año pasado.

Ed: T-Vox Records es el estudio de Gabriel y Tuco, quienes están detrás de Espectroplasma, Twin Tones y Sonido Gallo Negro. Muchos discos de Grabaciones Alicia se han grabado ahí. 

Bernardo: En cuanto al sonido, tratamos de apegarnos al que tiene DS históricamente; sin embargo, cada integrante aporta tanto sus gustos como sus ideas musicales. Lo chido de todo es que no se pierde un concepto, sigue siendo el rockpop delicioso, sabroso y bailable sin llegar a lo cumbioso que siempre ha tenido DS. Se hizo un poco más rockero, quizás. 

Ed: Hay mucho shoegaze y una influencia muy padre que es el girl riot, que es este punk de los 90’s. Pero también está la parte technosa, punk pero technosa.

Arlo: De acuerdo, aunque finalmente no deja de ser el indie pop que nos caracteriza. La grabación fue fluida. Fue un proceso largo porque hubo entradas y salidas de integrantes, pero durante ese tiempo estuvimos lanzando canciones que finalmente están en este disco. 

Ed: En la grabación el tiempo fue muy poco, una semana: 2 días en batería, 2 en voces y bajo, un día las guitarras y Arlo ya tenía los sintetizadores grabados. Donde nos tardamos fue en la mezcla, fue lo más complicado, especialmente porque hay muchos elementos. Hay canciones en donde hay hasta 17 tracks porque hay muchas capas de sintetizadores o guitarras cuando normalmente en una canción hay 5 tracks. 

Arlo: También hay muchos coros que antes no habíamos hecho. 

¿Cómo han resistido a las modas musicales, a la precaria industria cultural y a la falta de espacios? 

Arlo: Por necedad. 

Bernardo: Simplemente tenemos el gusto de tocar en DS y así lo hacemos. Buscamos los espacios, de repente no hay tantas puertas abiertas, pero tratamos de ocupar esos tiempos creando música nueva sin alejarnos por completo de ensayos y grabaciones. La realidad es que lo disfrutamos y si se abren espacios ahí estamos.

Ed: Yo siempre he pensado que somos la resistencia de la resistencia. Ya estamos acostumbrados a que llegan nuevas bandas, nuevas modas, pero realmente los que se quedan somos un grupo de varias bandas que ahí estamos desde hace un chingo de tiempo. 

Yo pienso que no hay una escena, pienso que hay muchas escenas, definiendo escena como momentos en la historia de la música, especialmente en la CDMX estoy viendo un momento en donde hay un chingo: una nueva de garage, una nueva de surf, una de balcan… Tomando en cuenta que estas escenas tienen sus lugares, sus disquera y finalmente su público…

¿Existe una escena en el país o al menos en la Ciudad, qué piensan?

Bernardo: Actualmente sí. De hecho, nunca se ha perdido en el país. Sin embargo, creo que hay un punto dramático: la gente es la que está dejando de ir. De repente hay espacios y la gente no va, y los weyes que mueven los pocos espacios que existen quieren que ya seas una banda conocida, pues ¿cómo chingados? Se vuelve un círculo vicioso, si no te conocen, pues no. 

Meredith: Yo creo que sí hay una escena, pero está desapareciendo. Como espectadora -porque la mayor parte del tiempo he sido espectadora- creo que no es tanto el hecho de que las personas que meten el varo a las bandas quieran algo conocido, también es la gente. Los que asisten también están matando la escena. En Veracruz tenemos un debate muy constante y es que la gente espera que le regales las cosas: las entradas, los discos, quieren tener todo servido. No estoy muy segura, pero es una sensación de “si no eres conocido y no te has ganado la fama, entonces no te ganas el hecho de que yo te apoye”. Es como una actitud un poco inflexible por parte del espectador hacia las bandas nuevas.

Bernardo: Yo he tocado puertas y no en todos lados te las abren, a pesar de que lleves discos y de que saben que ejecutas bien tu música, pero como piensan que no vas a jalar gente y no se les va a vender la cerveza no te dan la oportunidad. Ya se volvió un círculo vicioso en la Ciudad de México. En otros lados del mundo hay un chingo de bares donde tocan bandas totalmente desconocidas -al menos de este lado del charco- y el lugar está lleno, a la gente le gusta ir a ver bandas nuevas. Porque más de una vez les toca ver una joya en un lugar para 40 personas y aquí tú vas a un bar así y normalmente está vacío. 

Meredith: También las nuevas bandas tienen cierta culpa. Algo que he visto mucho en Facebook, y creo que también es un cáncer, es que las bandas invitan a las personas a escucharlos pero con cierta actitud pasivo-agresiva, como diciendo “si tú estás escuchando a esas bandas super populares, ¿por qué no nos estás escuchando a nosotros?” Si tu enseguida condicionas a la gente a que quiera escuchar lo tuyo en vez de algo popular, les quitas las ganas de que quieran escucharte. Y esa actitud está en crecimiento desde hace varios años. Abren un debate pasivo agresivo en vez de tener una actitud diferente. Así entramos al tema: Las redes te abren el mundo, pero también te lo pueden cerrar muy fácil. Es tanto la actitud del público como de las bandas. 

Ed: Yo pienso que no hay una escena, pienso que hay muchas escenas, definiendo escena como momentos en la historia de la música, especialmente en la CDMX estoy viendo un momento en donde hay un chingo: una nueva de garage, una nueva de surf, una de balcan… Tomando en cuenta que estas escenas tienen sus lugares, sus disquera y finalmente su público, creo que el ​“pero” sería que son escenas pequeñas, hay como 8 bandas pero 30 weyes en la escena . 

Bernardo: Hay algo en la música en México que ya no volvió a pasar. Si recordamos ese momento en el que distintos géneros se unificaban en el mismo lugar: Santa Sabina, la Maldita Vecindad, El Clan, La Casta, Conssumatum Est , Juguete Rabioso, Ansia – ¿Qué chingados tenían que ver una con la otra?- ; todas esas bandas cabían en el mismo espacio, pero esa es la palabra, había “espacios”. Algo dejó de suceder en cierto momento que las bandas dejamos de apoyarnos entre nosotras y dejamos de mezclarnos entre distintos géneros. No sé si por miedos sociales o qué chingados pero desapareció esa parte bonita. También desaparecieron eventos masivos como los de CU, como los del Casco. Ahora ahuevo te tienes que meter al Plaza, al Caradura, te ponen a vender boletos, se vuelve un desmadre. 

Ed: Siendo que es miedo o ansiedad…

Meredith: Es una ansiedad de “si ellos progresan, ¿qué va a pasar conmigo? sus fans se van a ir con ellos y yo me voy a quedar sin fans”. Es una ansiedad tonta porque la gente no escucha una sola banda en toda su vida 

Hay algo en la música en México que ya no volvió a pasar. Si recordamos ese momento en el que distintos géneros se unificaban en el mismo lugar: Santa Sabina, la Maldita Vecindad, El Clan, La Casta, Conssumatum Est, Juguete Rabioso, Ansia – ¿Qué chingados tenían que ver una con la otra?- ; todas esas bandas cabían en el mismo espacio, pero esa es la palabra, había “espacios”.

¿Qué opinan del futuro cercano de la música en esta CDMX con las transiciones políticas que están sucediendo?

Bernardo: Pues sí tenemos la esperanza de que, al menos en la Ciudad de México -y que eso se expanda a nivel nacional- se vuelva a tener apertura en la cultura. Hay algo chido del gobierno nuevo; al gobierno que viene no le afecta que la gente piense, que la gente se exprese y opine. Y a todos los putos gobiernos que ha habido, por lo menos en los últimos cuatro o cinco sexenios, les costaba trabajo que la gente opinara porque tenían miedo. 

Ed: Yo pienso que hay una especie de fe, especialmente si pensamos en el espacio público. Recuerdo que cuando estuvo Ebrard y Obrador se hicieron varios conciertos en el Monumento a la Revolución, en el zócalo, y sí había una gran apertura a diferentes estilos musicales, lo que no ocurrió con Mancera, que lo único que hubo fue el Festival de las Juventudes; pero invitaban a sus amigos, realmente era un sólo tipo de música. Eso se debe a que tienen una visión muy sesgada de lo que es la música, piensan que el rock y el pop son sólo como tales bandas, siempre lo mismo.

Espero que con el nuevo gobierno lleguen las personas indicadas que sí tengan una panorámica más abierta: que sepan de varios géneros musicales, que hagan más eventos; principalmente que sean públicos y gratis, porque los espacios privados a los que les importa más la música que el consumo son muy pocos, 5 o 6 y también los han cerrado. Por eso necesitamos eventos gratuitos, para que las bandas comiencen a difundir su música.